Navegar por Internet se ha convertido en una acción cotidiana. Sin ir más lejos ahora mismo estamos leyendo estas líneas desde un navegador web. Bien sea Internet Explorer, Chrome, Firefox, Safari u Opera, por mencionar a unos pocos, existen muchas formas de acceder a las páginas web y a diferentes servicios online que nos harán la vida un poco más fácil. ¿No los conoces? En Tecnología de tú a tú hemos preparado un especial dedicado a los principales navegadores que hay para ordenadores.

Queremos empezar nuestra lista con uno de los más jóvenes, pero no por ello el más novato. Chrome, el navegador de Google, se ha ganado en relativamente poco tiempo un hueco en nuestros ordenadores. Su éxito no es casualidad, tiene una gran cantidad de virtudes que le han ayudado a posicionarse como una de las opciones preferidas de muchos internautas. Hecha esta introducción, veamos más a fondo qué ofrece Google Chrome.

Google siempre ha promocionado a su navegador web como el más rápido que existe. Lejos de ser un gancho comercial para animarnos a probarnos lo cierto es que es así. Chrome es ágil desde el primer momento en el que lo usamos. Hacemos click en el icono de la aplicación y de forma casi instantánea tenemos la ventana abierta.

Su rapidez va más allá  de la apertura de la aplicación y es que a la hora de cargar páginas web el rendimiento que ofrece es excelente. Evidentemente, parte de esta velocidad dependerá de nuestro ordenador pero a rasgos generales se puede afirmar que, independientemente de nuestro equipo, es muy rápido.

Una vez abrimos el navegador lo primero que nos sorprende es su interfaz. Una barra minimalista donde introducimos las direcciones y un icono de configuración a la derecha nos dan la bienvenida. Google siempre ha querido centrarse en la página web como el elemento más importante a la hora de utilizar su navegador. Chrome no peca de simple sino que hace de la sencillez, que no es lo mismo, su virtud. Es fácil de usar, independientemente de nuestra habilidad.

De acuerdo, una barra para introducir las direcciones pero ¿y el buscador? En la propia barra. En este espacio, además de acceder a nuestras páginas preferidas podemos hacer consultar a través de Google o el buscador que nosotros queramos. Además, si antes introducimos la página web, podemos hacer búsquedas dentro de la misma utilizando su propio motor. Supongamos que estamos en la web de El Corte Inglés, desde la propia barra podemos buscar los productos sin necesidad de buscarlos utilizando el cajón.

Al igual que otros muchos navegadores, Google Chrome también emplea las pestañas para gestionar las diferentes páginas. Es decir, dentro de la misma ventana tenemos todas las páginas ordenadas en diferentes pestañas. Pensad en esto como una carpeta lleno de separadores. Además, las pestañas las podemos mover de una ventana a otra de forma muy sencilla con tan solo arrastrarlas.

Parte de la velocidad de Chrome se explica en la forma en que el navegador gestiona las pestañas. A diferencia de otras aplicaciones, cada pestaña es un proceso independiente del resto. Es decir, que si una falla el navegador no deje de funcionar de repente. Algo bastante útil cuando tenemos muchas abiertas y una, por lo que sea, deja de funcionar. Además, al trabajar de esta forma la gestión de los recursos de nuestro ordenador es más eficiente.

Otro aspecto bastante interesante de Google Chrome, y no tan promocionado, es el hecho de que podemos leer archivos PDF desde el propio navegador. Sin necesidad de instalar plugins ni aplicaciones aparte. Algo muy útil si no queremos, o no podemos instalar Adobe Acrobat y necesitamos consultar un documento de este tipo. Esta funcionalidad también funciona con aquellos PDF que tenemos descargados. Simplemente lo abrimos con Chrome y listo.

Si en algún momento queremos abrir una página web y no queremos que se almacenen los datos, algo útil si por ejemplo un amigo o familiar nos coge el ordenador y quiere mirar un momento el correo o las redes sociales, tan solo tenemos que abrir una ventana en modo incógnito. Todo lo que pase desde que se abra hasta que se cierre no quedará registrado: ni historial de dirección, ni cookies ni datos en la caché.

Si la barra gris de Google Chrome nos parece sosa, a nuestra disposición tenemos una base de datos con múltiples temas que nos permiten darle un toque colorido. Hay para todos los gustos y además, si somos un poco habilidosos, podemos coger nuestra propia imagen y utilizarla para decorar la parte superior del navegador.

Por último, y no por ello menos importante tenemos las extensiones. Para quien no esté familiarizado con este concepto decir que las extensiones son como pequeñas aplicaciones y herramientas que aumentan las funcionalidades del navegador. Por ejemplo, podemos guardar páginas para leerlas más tarde, bloquear la publicidad online o incluso utilizar aplicaciones web. Como es un tema bastante extenso, pero interesante, más adelante le dedicaremos un post a este tema.

Por último decir que Chrome es un navegador multiplataforma que se encuentra disponible de forma gratuita para los principales sistemas operativos del mercado: Windows, Mac y Linux. Además, si tenemos un móvil o una tableta Android con la última versión, Ice Cream Sandwich, podemos descargarla y utilizarla. Para nosotros: el mejor navegador que existe para este tipo de dispositivos móviles.


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