Analizamos la nueva Canon PowerShot G1X, una compacta con toda la potencia de una réflex

Escrito por el 27, Mar 2012 | 1 comentario

Las cámaras bridge se han impuesto como una opción interesante para quienes buscan potencia en un tamaño compacto. Dentro de este nicho de mercado nos encontramos a Canon, el fabricante nipón ha decidido apostar fuerte en esta gama de productos y su gama PowerShot se ha convertido año tras año en un referente. Compactas de gama alta ideales para llevar siempre encima y no renunciar a la calidad.

Tras cosechar grandes éxitos con la G11 y la G12, Canon renueva su gama con un nuevo modelo: la G1X. Una cámara que sigue el camino de sus predecesores e introduce una renovación con aspectos muy interesantes. Cambios que le sirve para reafirmar su posición frente a la competencia y también para convencer a todos aquellos que buscan un compañero de aventuras para su réflex o bien para ir más allá de lo que ofrece una compacta convencional. Hecha esta introducción, comencemos con el análisis de lo nuevo de Canon.

Según sacamos la cámara de la caja lo primero que nos llama la atención al coger la G1X es su robustez. La cámara es algo más pesada que sus antecesoras (de 401 gramos a 535) pero al cogerla no da esa sensación. Su peso es correcto para el tamaño que tiene (116,7×80,5×64,7mm). En cuanto a los acabados destaca la solidez del cuerpo metálico y el grip de goma, situado a nuestra derecha. El diseño es algo más cuadrado que en los anteriores modelos. A nosotros personalmente este aspecto nos ha gustado.

La distribución de botones así como de las ruedas se mantiene igual. Una rueda encima del grip, la doble ruleta en la parte superior, la frontal a la derecha de la pantalla LCD… Nada nuevo, pero la combinación funciona perfectamente. Como detalle señalar que la pantalla, abatible una vez más, cuenta con un tope que fija el cierre de esta cuando la tapas. Pequeños cambios que buscan que la experiencia del usuario sea más cómoda y de paso diferenciarse frente a los modelos anteriores de la serie G.

El principal cambio, y uno de los grandes atractivos de la G1X, lo encontramos en su sensor. Canon ha decidido poner toda la carne en el asador y apostar por un CMOS de 1,5 pulgadas.  El aumento de tamaño se nota; la cantidad de luz que entra es bastante más grande lo cual significa imágenes más nítidas y también menos ruido.

Para sacarle todo el potencial a este sensor nos encontramos con una evolución del procesador DIGIC. Canon le ha dado una vuelta a su tecnología y nos trae un chip más potente cuya principal novedad la encontramos en el ISO. Aunque estemos trabajando con una cantidad relativamente alta apenas genera ruido. Evidentemente hay casos en que sí pero salvo fotografías puntuales el rendimiento es excelente.

En lo que respecta a la óptica nos encontramos con un zoom óptico de 4 aumentos y con una focal de 28-112mm (equivalente en 35mm). La abertura del diafragma es un poco más amplia que la de los modelos anteriores (f/2.8 a 5.8). Más allá de los datos técnicos en este aspecto Canon ha sabido mejorar y a la hora de hacer zoom en las fotografías la calidad y la nitidez sigue siendo bastante buena. Lo mismo sucede con los recortes cuando disparamos con gran angular.

Un detalle curioso, y que posiblemente no sea del gusto de todos, es el macro. Al contrario que los modelos anteriores no existe un macro 1:1 como tal. Es decir, no podemos enfocar a un detalle en concreto usando una focal corta. Lo más parecido que podemos hacer es usar el tele y posteriormente un recorte pero no macro como tal, a pesar de que tiene el botón para ello.

En cuanto a la resolución Canon salta de los diez megapíxeles a los catorce. Más píxeles que gracias a los cambios que hemos visto hasta ahora nos dan unas fotografías excelentes y de gran calidad. Por lo que respecta a los formatos pocas sorpresas: JPEG y RAW de 14 bits. De momento este último no es soportado de forma estable por las herramientas de Adobe, por lo que tendremos que bajar la versión experimental de Camera RAW para poder trabajar con nuestras fotos.

En cuanto a los modos de disparo, situados en la ruleta superior, nos encontramos pocas novedades. Siguen los modos de siempre salvo el modo escena que desaparece. El modo HDR que se estrenó en la G12 se mantiene, por lo demás viejos conocidos: manual, programa, asistente para panorámicas, automático… Nada nuevo bajo el sol, tampoco lo necesitaba.

Tras hacer las pruebas técnicas de rigor para ver qué lleva lo nuevo de Canon salimos a la calle a probarla. Empezamos con fotos con mucha luz: colores muy naturales y un buen rendimiento tanto en fotos que requieren enfocar hasta el infinito como en las que sólo queremos tener el primer plano. Tanto con luz dura, días soleados, como más tenue, nublado, el comportamiento de la G1X es excelente.

Pasamos a interiores, subimos el ISO y vemos como la cámara apenas genera grano con 1600 o 3200. Esperamos a que anochezca para poner a prueba a la G1X. El ISO de la cámara llega hasta 12.000 y salvo fotografías muy puntuales es poco probable que lo utilicemos. La calidad en este momento del día es bastante buena, como siempre hay que tener un poco más de cuidado haciendo las fotos para que no salgan trepidadas o demasiado oscuras. El flash, cumple el expediente pero al final si necesitamos algo más potente tendremos que usar otro.

Además de fotografías la Canon G1X también graba vídeo en alta definición 1080p. Buena cadencia de fotogramas aunque con enfoque automático. Ideal para grabar pequeños vídeo aunque un poco limitada para hacer piezas más ambiciosas.

Conclusiones

Canon nos trae una renovación bastante interesante de su gama de compactas más potentes. Suficientes cambios que justifican una evolución de un modelo que se antojaba bastante difícil de mejorar. A día de hoy, en gama alta dentro de este formato, es una de las mejores opciones. Una cámara orientada para los usuarios más exigentes y, como resaltábamos al principio, para quienes buscan una alternativa a la réflex, formato más potente pero también más aparatoso y pesado.

Pruebas

Si quieres comprobar con tus propios ojos las pruebas que hemos realizado a la cámara, en esta galería de Flickr hemos subido varias fotos tomadas en diferentes condiciones:
http://www.flickr.com/photos/el_corte_ingles/sets/72157629673040931

¿Qué te parecen?

Para más información sobre disponibilidad y precio de la Canon G1X haz click aquí.

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Ofertas y nuevos modelos

Escrito por el 15, Dic 2011 |

Las fiestas navideñas vuelven a ser el escaparate para el enorme abanico de ofertas de cámaras fotográficas. Ya sea una réflex, compacta, brigde, acuática, semiprofesional, de objetivos intercambiables, etc, estos dispositivos son el regalo ideal para aquellos aficionados que, una vez que ya han dominado su cámara, quieran pasar a explorar nuevas posibilidades.

Si este es tu caso, o sencillamente necesitabas la excusa perfecta para jubilar esa cámara que ya ha quedado obsoleta, desde Tecnología de Tu a Tu hemos recopilado un breve listado de los dispositivos más interesantes de la actual oferta fotográfica.

 

 

 

 

 

 

 

Cámaras Réflex

Son la punta de lanza de la fotografía de gama alta, y si hace tan sólo unos años estaban vedadas al público no especializado, los fabricantes han sabido adaptarse a las necesidades de aquellos que buscan algo más que la toma de retratos en modo automático para dar los primeros pasos en la fotografía artística.
Para cubrir las necesidades, tanto de los principiantes como de los más avezados, la gama de cámaras SLR o refléx se ha estratificado, ofreciendo distintas funcionalidades avanzadas, pero la regla de oro al elegir el modelo será siempre la misma: tener en cuenta el tipo de instantáneas que deseamos realizar.

Canon EOS 1100D

Una de las réflex más pequeñas y ligeras del mercada, destaca su facilidad de uso y su reducido precio para el segmento al que pertenece.

Nikon D3100

Destaca su CMOS de 14 megapíxeles y la grabación en Full HD. Recomendada para usuarios noveles que dan sus primeros pasos con una réflex.

Sony SLT-A55VL

Graba videos en Full HD, cuenta también con GPS y sensor CMOS Exmor. Puede capturar hasta una velocidad de diez frames por segundo.

Compactas con objetivos intercambiables

También llamadas “micro cuatro tercios”, el uno de los formatos con mayor potencial de la actualidad. Creado hace tan solo tres años por Panasonic y Olympus, cuenta con las ventajas de las compactas en cuanto a su reducido tamaño, y añade la versatilidad de cambiar objetivos, como si de una réflex se tratara, aunque sacrificando ciertas cualidades al prescindir del espejo.

Samsung NX100

De diseño minimalista, posee uno de los mejores zoom de 20-50 mm, de todo su segmento, y destaca la pantalla AMOLED que permite una buena visualización incluso con luz solar directa. Sensor de 14.6 megapíxeles.

Nikon 1 J1

Cuenta con un sensor CMOS en formato CX. Admite una buena sensibilidad de luz hasta 6.400 ISO, y graba en full HD. Gracias a su obturador electrónico, es posible obtener ráfagas de sesenta fotografías en un segundo. Se vende con objetivo 10-30 mm VR.

Sony NEX-C3

Una de las cámaras más pequeñas de este segmento. 16 megapíxeles, pantalla LCD abatible y con un manejo muy parecido a una compacta. Se acompaña con el con objetivo E18-55 mm.

Olympus E-PL3

Gran robustez gracias a su cuerpo realizado íntegramente en metal, tiene la posibilidad de acoplar un visor electrónico. Conjuga de forma excelente con el objetivo 14-42 mm.

Cámaras compactas

Para aquellos que desean dar los primeros pasos en la fotografía, o simplemente buscan alejarse de complicaciones utilizando una cámara que quepa en un bolsillo, el catálogo de cámaras compactas es el más amplio del mercado debido a su gran demanda.

Samsung EC-PL170

Dispone de dos pantallas LCD, trasera y delantera, para facilitar autorretratos y fotografías desde cualquier ángulo. Con lente de 26mm que permite aumentar el angular, y sensor de 16,1 Mp.

Canon IXUS 220 HS

Cuerpo de aluminio y disponible en varios colores. Destaca el GPS y el modo de fotografía en 3D. Sensor de 12,1 megapíxeles.

Olympus VG-130

Un zoom de cinco aumentos y la grabación en full HD son las cartas de presentación de esta cámara compacta. Robusta y con cuerpo metálico, tiene una resolución de 14 megapíxeles.

Sony DSC-W530

Muy ligera y compacta, posee un zoom óptico de cuatro aumentos con lentes Carl Zeiss, que además ofrece un gran angular para captar una escena más amplia. Se le ha añadido un software para realizar tomas panorámicas. Sensor de 14megapíxeles.

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Trucos para tus fotos de Navidad

Escrito por el 30, Nov 2011 |

Poco a poco se van acercando las navidades, unas fechas en las que las que solemos dar mayor uso a nuestras cámaras, ya sean compactas, réflex o híbridas, sobre todo para realizar fotos en interiores en las que retratar a la familia y amigos o captar los mejores momentos de las reuniones especiales. Desde Tecnología de Tú a Tú queremos recordarte algunos consejos básicos que te ayudarán a sacar lo mejor de tu cámara.

Te recomendamos que hagas una lista con las fotos que quieres hacer. Aunque al final siempre realices más por las situaciones que vayan surgiendo, es bueno tener en mente qué fotos no queremos perdernos, como por ejemplo esa con el menú navideño dispuesto en la mesa antes de que se dé buena cuenta de él.

La luz. Como ya debes saber, es uno de los elementos más importantes cuando vamos a realizar una fotografía. Intenta aprovechar al máximo la luz natural. Si estás en un edificio, deja que entre por las ventanas. En ausencia de ésta, tendrás que utilizar los focos que haya dentro de la habitación y los ajustes de tu cámara para lograr las mejores fotografías.

Ajustando el valor de exposición de tu cámara podrás conseguir dotar a tus imágenes de la luz óptima. Este valor conjuga la velocidad de obturación (a menor velocidad, mayor luminosidad) y la apertura del diafragma. Para evitar desenfoques o que las fotos salgan movidas (algo posible al aumentar los tiempos de exposición, por ejemplo) puedes ayudarte de un trípode.

Otro ajuste que te ayudará a ganar luminosidad es la sensibilidad. Cuanto mayor sea ésta, más luz captará el sensor de tu cámara, si bien no puedes abusar pues con sensibilidades más altas también aparece más ruido en las imágenes.

Así, la mejor solución es que ensayes con los distintos ajustes de tu cámara con la situación de luz que vas a tener en la habitación antes de fotografiar a tus invitados para obtener los mejores resultados.

En cuanto al flash, has de tener cuidado con su uso para evitar el típico ‘flashazo’. En situaciones de poca luz los sujetos que aparecen en primer plano, generalmente personas, suelen salir sobreexpuestos o quemados, mientras que el fondo permanece oscuro. Por ello, si lo utilizas, mejor que sea rebotado.

Estas fechas también son buenas para experimentar. Busca detalles en los adornos navideños: utiliza aperturas grandes y distancias focales largas para conseguir enfoques selectivos. Si buscas fotografiar luces o candelabros, diafragmas cerrados te ayudarán a conseguir efectos curiosos. Y sobre todo, no te cortes, cuantas más fotos hagas, más aprenderás sobre fotografía.

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Fotografiar en entornos oscuros

Escrito por el 22, Nov 2011 |

Elección de la cámara

Si nos atrae la fotografía en entornos de poca iluminación, o para aquellas aves nocturnas que gusten de inmortalizar momentos a altas horas de la madrugada, la elección de la cámara fotográfica es vital, y se ha de ajustar necesariamente a las siguientes características:

–Ha de disponer de una velocidad lenta en su obturador, para que la escasa luz pueda llegar al sensor de forma ininterrumpida durante, al menos, treinta segundos, un tiempo muy largo si tenemos en cuenta que la mayor parte de las instantáneas diurnas necesitas un tiempo que varía entre una centésima y una milésima de segundo.

–Un mando a distancia o al menos, la posibilidad de retardar el disparo de dos a cinco segundos. Esto es debido a que un leve roce en el disparador, o el movimiento de nuestra respiración puede emborronar la instantánea, como veremos más adelante.

–Posibilidad de acoplar un trípode. Para estar seguro de ello, debemos observar en la parte inferior un paso de tuerca estándar, al que podremos atornillar cualquier punto de fijación o trípode.

Entornos con visibilidad media

Este tipo de fotografías engloba desde las puestas de sol hasta los interiores con iluminación artificial, son por tanto un amplio abanico de situaciones muy habituales a la hora de inmortalizar cualquier evento.

La casi totalidad de cámaras fotográficas del mercado han sido diseñadas para una utilización a plena luz del día y en condiciones óptimas de iluminación, y aunque en la pantalla LCD de nuestro dispositivo no advirtamos ciertos detalles, cualquier fotografía tomada en interiores adolecerá de un mayor o menor grado de aberración en el color y una disminución del contraste.

Es de destacar, que los habituales ajustes automáticos con los que viene equipada nuestra cámara, no responderán de manera eficaz a las condiciones lumínicas, ya la incidencia de la luz o su calidad no pueden ser captados por la cámara para elegir el mejor modo de exposición.

La primera medida será conseguir una profundidad de campo adecuada, ajustando la apertura  de la lente hasta f/11, y disminuir la velocidad del obturador hasta el punto que nos permita nuestro propio pulso, y en caso necesario usar un trípode.

Aunque a simple vista no necesitemos ninguna otra fuente de luz para poder ver los objetos con nitidez, puede ser necesario el uso de iluminación adicional, ya sea para contrarrestar una fuente de luz que provenga de uno de nuestros lados, mitigar reflejos o sencillamente rellenar rincones oscuros de la estancia. Por último, recordar que es necesario elegir muy bien el balance de blancos según el tipo de iluminación con que cuente la estancia, siendo casi de obligado cumplimiento en casos de fluorescentes o bombillas de luz fría.

Desenfoque y Bokeh

Bokeh es un palabro japonés que significa “desenfoque”, y sirve precisamente para que la mirada del observador de la fotografía se centre en el objeto desenfocado, dotándole de gran atracción y viveza.

Aunque suele usarse con objetivos luminoso, apurando el zoom al máximo y ampliando la apertura, las luces de cualquier ciudad pueden retratarse de una manera imaginativa si se consigue un bokeh colorido, al estilo de las postales nocturnas de ciudades como Nueva York. En otras palabras, este efecto es parecido a ver unas luces en medio de la oscuridad, mientras entornamos los ojos o fijamos la mirada en el infinito.

Para conseguir un bokeh o desenfoque artístico con un mínimo de calidad, los objetos luminosos han de destacar suficientemente en un fondo oscuro, sin otras luces próximas que distraigan la atención del espectador.  Hemos de evitar tomar la instantánea disparando directamente a esas fuentes de luz, siendo preferible abordarlas desde un lateral o de una posición retrasada.

Bien es cierto que el desenfoque puede conseguirse de manera digital utilizando editores de imágenes, pero nunca llegará a la naturalidad ofrecida por el zoom o la apertura de la lente.

Fotografías con larga exposición

Todos hemos tenido ocasión de ver imágenes o videos de una autopista donde las luces blancas y rojas de los faros delanteros y traseros de los vehículos forman una estela casi continua que asemeja a una larga línea luminosa.

Este efecto es relativamente fácil de obtener, al menos de manera amateur, y esta basado en la velocidad del obturador de nuestra cámara. Para conseguirlo se ha de dejar abierto cierto tiempo el obturador, para que la luz llegue de forma continua y más o menos prolongada hasta la película o sensor de nuestra cámara. Unos cuantos segundos bastan para que las luces de los coches en movimiento queden impresionadas, formando una estela.

La ausencia de movimientos o vibración alguna en el sensor es extremadamente importante a la hora de tomar este tipo de fotos, ya que el más mínimo movimiento arruinará el efecto. El trípode es de uso obligado, y en caso de no disponer de este útil complemento, siempre nos quedará una roca, pared o saliente en el que podamos apoyar la cámara.

Acto seguido, seleccionaremos el ajuste manual o el modo en el que se da prioridad a la velocidad. Siempre será mejor el modo manual ya que tendremos control total sobre la apertura del diafragma.

Seleccionaremos ahora la velocidad de obturación, que en la mayoría de los casos serán entre cinco y diez segundos. Acto seguido marcaremos un pequeño retardo en el disparador, si es que disponemos de esta opción, o utilizaremos un control remoto para la toma de la fotografía. Esto es importante ya que el más mínimo temblor que transmitamos al dispositivo en el momento de apretar el disparador, podaría arruinar la toma.

Finalmente, solo queda realizar varias pruebas para obtener la velocidad adecuada a las condiciones lumínicas del entorno, y escoger aquella instantánea que se asemeje al resultado buscado.

Consideraciones finales

El ensayo y error se ha convertido en el mejor maestro para una gran parte de los aficionados y autodidactas de la fotografía, ya que la gran ventaja de las cámaras digitales es la obtención de los resultados en el mismo instante de apretar el disparador. Ello facilita en gran medida, si somos buenos observadores, captar los errores de iluminación, profundidad de campo, etc… para poder remediarlos mediante la modificación de la velocidad, equilibrio del color, y ver el efecto obtenido por el cambio de manera inmediata. Los antiguos indicadores de exposición, felizmente han pasado a mejor vida, relegados a la fotografía profesional o máquinas analógicas.

El ojo humano es bastante precario en la visión nocturna, ya que el espectro de colores se reduce sensiblemente, fallándonos la definición en objetos y la profundidad de campo. Esto es subsanado por el cerebro, que interpreta los resultados maquillando las carencias. Dicho esto,  hemos de tener muy en cuenta que aún en la oscuridad de noche cerrada, hay suficiente luz para obtener una foto de calidad, y tan solo dependerá del tiempo que demos al obturador para que deje pasar los rayos de luz. Si a esto unimos una mayor apertura de diafragma, es fácil que las instantáneas resulten sobreexpuestas. La regla de cerrar un poco el diafragma en estos casos, evitará el indeseado efecto, y la búsqueda del equilibrio entre velocidad y apertura, será la clave para conseguir buenos resultados.

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Kodak, los que saben de fotografía desde hace décadas

Escrito por el 13, Oct 2011 |

Hablar de la fotografía y de su historia es hablar de Kodak, una empresa que ha visto nacer, crecer y madurar a la fotografía. Fue en 1881 cuando George Eastman y Henry Strong decidieron meterse en el negocio de la creación de material fotográfico así como de cámaras, pero con una filosofía diferente. Por aquel entonces, a finales del siglo XIX, la fotografía tenía un ámbito muy limitado y fue Eastman quien decidió ofrecer una alternativa y llevar la fotografía a todo el público con su famoso “Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto”.

Una consigna que ha estado siempre presente en los más de cien años de historia de Kodak. Desde sus primeras cámaras como la Kodak Brownie (1900), la empresa dejaba claro que quería llegar al gran público gracias a unos dispositivos muy sencillos de utilizar, que popularizaron la fotografía como una práctica cotidiana a través de la cual la gente podía guardar instantáneas de sus mejores momentos.

A Brownie le siguieron otros modelos y revoluciones tecnológicas como la Kodachrome, la primera cámara de 35 mm a color. Un hito en la historia de la fotografía. Y es que ha sido tal su importancia, que hasta el 2009 Kodak ha estado vendiendo carretes para estas cámaras. Kodachrome siempre será recordada por haber popularizado la fotografía a color a nivel usuario y también por captar momentos únicos como el retrato de Sharbat Gula (1984), la famosa fotografía de la niña afgana publicada en la revista National Geographic.

Tras el lanzamiento de Kodachrome y el asentamiento de la fotografía analógica durante unas cuantas décadas, lo que permitió a Kodak crecer y expandirse a lo largo del mundo, llegó la era digital. Aunque popularmente se cree que Kodak no fue capaz de adaptarse a esta evolución, fue precisamente en los laboratorios de investigación de esta empresa en la década de los 70 cuando Steve Sasson creó la primera cámara digital. Un invento demasiado adelantado a su tiempo al que en su momento no supieron verle utilidad y sin embargo, años más tardes se convirtió en el paradigma de la fotografía.

A día de hoy Kodak centra su negocio en diferentes tipos de productos: el material fotográfico analógico –donde todavía mantiene una posición importante en el mercado–, las cámaras digitales como la Easyshare, equipos analógicos y otro tipo de productos como la impresión de fotografías e incluso impresoras multifunción. Siempre, eso sí, siendo fieles a los principios de Eastman “Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto”.

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Consejos para hacer fotografía minimalista

Escrito por el 24, Mar 2011 | 1 comentario

Antes de pasar a comentar algunos consejos, es importante entender qué es el minimalismo. Es una corriente artística que intenta simplificar la inclusión de elementos en las imágenes haciéndolas muy sencillas, utilizando lo mínimo para ilustrar y transmitir. En relación a la fotogrfía, podríamos simplificarlo diciendo que se trata de capturar un momento real de manera lo más sencilla posible, con el mínimo de elementos necesarios para trasmitir.

No debe extrañarnos por tanto, que la regla de oro sea la simplicidad. No quiere decir esto que lo que capturemos tenga necesariamente que ser aburrido o que no muestre nada interesante, si no que tenemos que hacernos con algo que le de interés a esa toma y que será, el sujeto.

El pomo de una puerta, una ventana, un arbusto, una hoja, un tabique… Cualquier cosa es buena para que sea el sujeto de nuestra foto. Pero eso si, antes de hacer la foto, lo ideal es que pensáramos qué queremos que salga en la captura, de este modo, crearemos el ambiente minimalista o no.

Una vez tenemos claro cuál es el sujeto, es crítico cuidar la composición, ya que será la que nos proporcione la sensación de minimalismo. Así pues, una ayuda para realizar esto de manera natural es el uso de colores vivos, formas geométricas y la textura de aquello que fotografiamos. Se abre pues, un amplio abanico de posibilidades, haciendo así que el uso de nuestra creatividad a la hora de componer sea crítico y totalmente indispensable. De modo que ayudarse de los colores, formas geométricas y texturas, son una enorme herramienta para centrar la atención del espectador.

A diferencia de otras tendencias, al hacer fotografías minimalistas el procesado puede permitirnos jugar con las sensaciones que queramos trasmitir, por ejemplo, unos retoques sobre los canales de color, podrían hacer que estos fueran más vivos, haciendo que la imagen tenga vida propia o por el contrario, más apagados que le darían un punto de dramatismo extra.

Y por último, y seguramente más importante, es contar algo, una historia, ser capaces de trasmitir, ya sea dramatismo, felicidad, tristeza…

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Cómo conseguir retratos más naturales

Escrito por el 15, Feb 2011 |

– Llevar la cámara a todos lados:
Consejo básico donde los haya. Disminuyes la probabilidad de perderte momentos (o aumentas la de poder captarlos).

– Hacer que la gente se acostumbre a que estés fotografiando:
Eso lo consigues de dos maneras. Siguiendo el consejo número uno y tomando fotos de manera habitual. Que cuando acerques la cámara a tus ojos la gente se sienta lo menos incómoda posible.

– Los mejores objetivos son los de distancia focal larga y luminosos:
Utilizar largas distancias focales te ayuda a “camuflarte” gracias a la distancia. Y aperturas de diafragma grandes te ayudan a disminuir la profundidad de campo y separar la persona de su fondo. La luminosidad te ayudará a abrir más el diafragma y a necesitar tirar menos del flash.

– No tengas miedo de utilizar ISOs altas, si la escasa iluminación lo requiere:
A medida que las cámaras digitales avanzan, las ISOs altas aumentan en capacidad de control sobre el ruido que generan en la foto. Y si no es así, ¿realmente te parece tan molesto algo de ruido en la fotografía? A veces hasta le pueden dan un toque interesante.

– Prescindir del flash:
El flash acostumbra a molestar a la gente. Y eso como mínimo, pues sobretodo llama la atención a quien se está fotografiando.

– Apaga el sonido del obturador si tu cámara tiene esa opción:
Te ayudará a sentirte más cómodo y poder pasar desapercibido, aunque como comprenderéis tampoco es que suene demasiado.

– Fotografía a la gente haciendo cosas:
Lo que sea, pero los mejores momentos suelen ser captados mientras esa persona está llevando a cabo alguna actividad.

– Fotografía a la gente haciendo cosas con otras personas:
Te asombrará la cantidad de nuevas expresiones faciales que obtendrás si la gente interactúa con otras personas.

– Participa en estas actividades, siempre que el hecho de tener la cámara dispuesta a disparar te lo permita:
Participa en las charlas, añade naturalidad al hecho de que estés allí con la cámara.

– Utiliza el modo de diparo contínuo:
Aumentas la probabilidad de obtener una expresión facial interesante mientras realizas la foto.

– Cambia la perspectiva:
La más discreta seguramente será de abajo a arriba.

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Sencillos consejos para mejorar la composición de nuestros retratos

Escrito por el 12, Ene 2011 |

Fijar toda la atención en el sujeto: En ocasiones los elementos del entorno pueden ser una distracción a la hora de observar un retrato, así que cuidemos que no aparezcan ramas de árbol, o cualquier objeto, que tome demasiado protagonismo en nuestra composición. Si en determinadas circunstancias no se puede eliminar del encuadre, pues podemos integrar a nuestro retratado en él, pero siempre dándole el mayor énfasis y tan sólo añadamos objetos o fondos que agreguen interés visual. O también nos puede servir para añadir información sobre el propio sujeto.

Cuidar el fondo: Es algo muy básico, pero que hay que estudiarlo bien. En ocasiones no encontramos un fondo neutro para lograr un retrato detallado, por lo que debemos usar entonces una apertura de diafragma grande para lograr un desenfoque adecuado. Aún así, no está mal hacer varias tomas, con ángulos distintos para comprobar qué fondo (más o menos desenfocado) se adecua más.

Probar con distintos ángulos: Como acabamos de comentar, en ocasiones con simplemente mover la cámara a una posición más alta o más baja nos puede ayudar mucho para mejorar el tema. Cuidando la perspectiva, desplazándonos ligeramente y haciendo que nuestro retratado gire el cuello ligeramente podemos lograr mejores resultados y eliminar elementos del fondo que pueden distraer.

Llenar el encuadre: Es más habitual en los principiantes tomar retratos de cuerpo entero, pero hay que probar a aproximarse y llenar el cuadro con el rostro de nuestro retratado. Es algo a lo que hay perderle el miedo, porque a veces un gran primer plano, con una mirada profunda o una bonita sonrisa puede resultar un magnífico retrato.

Mantener los ojos en el tercio superior del encuadre (o no): Es una norma habitual, una regla heredada de la pintura, que simplemente sirve para lograr retratos más naturales. Pero, como siempre insistimos, también podemos saltarnos las normas y experimentar. Se pueden conseguir retratos más originales y llamativos si hacemos una excepción a esto.

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¿La vuelta de Polaroid de la mano de Lady Gaga?

Escrito por el 07, Dic 2010 |

A principios del año 2008 se anunció que Polaroid ponía fin a la fabricación y distribución de cámaras y películas fotográficas instantáneas. Desde entonces, Polaroid se haya inmersa en una fase de reposicionamiento en el mercado, eso sí, sin abandonar la filosofía que les identifica.

En esa nueva fase de búsqueda de un hueco en el mercado sin renunciar a su identidad, Polaroid lanzó al mercado su propuesta en formato digital con PoGo, incluyendo en ella una impresora con tecnología Zink. Incluso a principios de este año tuvimos conocimiento de un supuesto nuevo modelo, y experimentos como la Polaroid 300.

Pero, parece que en breve vamos a ver nuevas novedades, y por fín volviendo en serio a la fotografía instantánea, ya que están enviando a los medios una invitación muy especial a un evento que tendrá lugar en el CES 2011 de enero.

Pero para rizar más el rizo, parece que Lady Gaga estará muy presente en este lanzamiento, fruto de la alianza firmada a principios de año entre Polaroid y la cantante, y que lejos de lo que algunos pensábamos, que se trataba de un reclamo publicitario, el acuerdo que incluía el nombramiento de Lady Gaga como Directora Creativa, puede tener una gran influencia en el diseño de nuevos productos en el futuro.

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Cómo fotografiar tormentas eléctricas

Escrito por el 14, May 2010 | 1 comentario

El primer paso tiene que ver con el materal necesario, o al menos aconsejable, para captar toda la belleza de las tormentas eléctricas: – Coloca la cámara en el trípode: Si no tienes trípode, intenta apoyarla en alguna superficie para que permanezca inmóvil mientras se toma la fotografía. – Utiliza un cable disparador o control remoto: En combinación con el trípode nos permite evitar cualquier posible trepidación durante la toma. Si no dispones de uno, también puedes utilizar el temporizador de la cámara

Enfoca al infinito: El enfoque automático y la oscuridad no suelen ser buenos amigos, así que lo más sencillo y rápido es seleccionar el modo manual y ajustarlo para enfocar al infinito (identificado comúnmente con el símbolo ?). Nota: El único problema que podéis encontrar en este punto es que vuestro objetivo no tenga señalado el punto de infinito en el anillo de enfoque o que, aunque lo tenga, no sea el real (a veces se encuentra ligeramente desplazado a la derecha o la izquierda). Para solventarlo, tan solo tenéis que acordaros un día cualquiera de apuntar con el enfoque automático al horizonte y señalar donde lo ajusta el objetivo. En el caso de las compactas, probad a buscar una opción entre sus menús para forzar el enfoque al infinito.

Compón la escena: Dedícale unos minutos a observar la tormenta y su posición respecto al paisaje para apuntar con la cámara al núcleo de mayor actividad eléctrica o las nubes más interesantes. Salvo casos muy particulares donde el entorno juegue un papel importante en la imagen (rascacielos, montañas, arboleda, reflejos en el mar…) le cederemos el protagonismo al cielo, ocupando con él unos dos tercios de la imagen (o incluso más en función de la escena).

Ajusta la sensibilidad y la apertura: Lo ideal suele ser seleccionar valores entre f/2.8 y f/5.6 a la menor sensibilidad que permita nuestra cámara, ISO 100 o 200 por norma general. De todos modos, lo bueno de las cámaras digitales es que si ves que la imagen sale subexpuesta aumenta la apertura, y si está sobreexpuesta redúcela. Nota: Aunque estos pasos están principalmente orientados a las tormentas nocturnas, tan solo tenéis que realizar algunos pequeños cambios en caso de que se trate de un día muy nublado (ajustando aperturas entre f/11 y f/16). Por el contrario, si existe mucha claridad habrá que cambiar de táctica por completo al no poder realizar exposiciones largas sin sobreexponer la fotografía, siendo mucho más sencillo enfocar y componer la escena.

Ajusta la velocidad a Bulb (B): A menos que tengáis algún sexto sentido paranormal, difícilmente podréis anticiparos al momento preciso en el que caerá un rayo. Por suerte, muchas cámaras cuenta con el modo Bulb que con frecuencia aparece al seleccionar una velocidad superior a los 30 segundos. Su funcionamiento varía de una marca a otra y mientras que en Canon mantiene el obturador abierto mientras pulsemos el disparador, en Nikon lo hace abriéndolo con una primera pulsación y cerrándolo con una segunda. En cualquier caso, la idea es sencilla: forzar la cámara a seguir registrando la entrada de luz (o más bien, la ausencia de ella en el caso ideal de encontrarnos en un área sin ningún tipo de iluminación artificial) hasta que caiga un rayo. Cuando esto suceda podremos finalizar la fotografía o aguantarla un rato más con la intención de capturar varios destellos en una única imagen. Los tiempos recomendables varían en función de lo cerca o lejos que nos encontremos de la tormenta: unos 15 segundos como máximo si la tenemos cerca y podemos apreciar el movimiento de las nubes (no queremos que aparezca borrosas, con especial riesgo en caso de sacar más de un rayo), o entre 20 segundos y 2 minutos si está lejos. Si en ese tiempo no hay suerte y no cae ningún rayo, no pasa nada, borra la imagen y vuelve a empezar.

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