Los ordenadores han pasado de ser meras herramientas de trabajo a convertirse en equipos imprescindibles de nuestra vida. Ya no solo tenemos documentos de trabajo en ellos, sino libros, fotos, películas y música. Cientos de miles de megas de información que configuran nuestra vida, gustos, trabajo y, sobre todo, recuerdos que merecen la pena conservar. Con el paso del tiempo, vamos relajando el mantenimiento y cuidado que tenemos con nuestros ordenadores. Un gesto que tiene muchos más contras que otra cosa, ya que podríamos perder todos nuestros datos por no dedicarle unos cuantos minutos a “salvaguardar” con una simple copia de seguridad, toda esta información imprescindible.

Imaginemos que de un día para otro pierdemos todas las fotos de los últimos 5 años, que ese trabajo que estábamos apunto de entregar se ha “volatilizado”, o que de buenas a primeras han desaparecido todas nuestras películas… Algo que es mejor no experimentar.