No es exactamente un misterio que los cuadernillos de verano son uno de los “pasatiempos” más odiados por los niños durante estas fechas. Y siendo sinceros, tampoco es que muchos padres sientan especial pasión por ellos. Hay que ponerse en su lugar. Lo cierto es que repetir durante las vacaciones los mismos ejercicios que ya se han repetido mil veces durante el resto del año tiene poco de divertido, pero hay algo que encandila a prácticamente todos los jóvenes en edad escolar: la tecnología.

Lo cierto es que la presente generación de escolares es la primera que ya podemos considerar como genuinamente nativa digital. Su destreza con las nuevas tecnologías es casi innata, lo cual facilita el aprendizaje de todo tipo de conceptos y asignaturas de forma mucho más intuitiva. Y divertida. Internet tiene cientos y cientos de proyectos tecnológicos ideales para aprovechar las vacaciones, haciendo posible comprender los fundamentos de la física, aprender idiomas y descubrir avances tan prometedores como la impresión 3D mediante el juego.

Porque aprender no solo se reduce a hacer codos. Y a veces hasta puede ser una experiencia compartida con los padres.