Corría 2011 cuando Samsung revolucionó el mercado telefónico con el Galaxy Note original. Y de la noche a la mañana, los móviles cambiaron para siempre. Inicialmente ridiculizado por su por aquel entonces enorme pantalla de 5,3 pulgadas, este teléfono creó toda una categoría para sí mismo (la de los phablets) y recuperó para sorpresa de propios y extraños el denostado stylus, que había sido desterrado con la desaparición de las PDA. Siete años más tarde Samsung vuelve a la carga con su mejor Note hasta la fecha.

El nuevo Galaxy Note 9, que acaba ser presentado en un fastuoso evento celebrado en Nueva York, aspira a ser un dispositivo abierto al público profesional, pero también a los aficionados a la fotografía móvil e incluso a los videojuegos. Para ello hará uso de un hardware sensacional, pero también revisa aspectos claves del dispositivo como el lápiz S Pen.