El ojo humano ve en alta resolución, con una gama de millones de variaciones cromáticas. Sin embargo, en el camino para plasmar la realidad en imágenes audiovisuales, muchos matices se fueron quedando atrás. Los grandes directores de cine llevan décadas suspirando por el color perfecto. Y ahora podrían haberlo conseguido con la tecnología de alto rango dinámico Q HDR, que incorporan los televisores QLED de Samsung.