Resulta sorprendente ponerle cifras y nombres a las cosas que pierden a su dueño a lo largo de la vida, montones de ellas terminan en oficinas de objetos perdidos sin recuperar jamas su origen. Curiosamente, donde más ocurren estas pérdidas es en trayectos cotidianos y viajes. Ni se nos pasan por la cabeza las cosas tan extrañas que se pierden a diario.