La tecnología y el agua no solían ser buenos compañeros, hasta que los fabricantes decidieron hacerlos resistentes a salpicaduras e incluso chapuzones. Una tecnología de protección que ha ido evolucionado con el tiempo para adaptarse a las nuevas necesidades de los usuarios, que llevan y utilizan el smartphone de forma normalizada en cualquier situación.

Es posible que cuando compremos un nuevo smartphone nos digan que es resistente al agua, pero lo que tal vez genera duda es que no todas las protecciones son iguales. Como guía para seleccionar el modelo que más se adapta a nuestras necesidades y expectativas en lo referente a protección, hemos elaborado una tabla con la explicación de cuáles son y de qué protegen cada una.