No hace mucho hablábamos sobre cómo los últimos televisores sirven para mucho más que ver nuestras series y películas favoritas. Streaming, juegos en la nube, redes sociales… El rey del salón no ha dejado de crecer en prestaciones, pero también en tamaño. Y esto puede ser un problema importante si valoramos el equilibrio estético de nuestro hogar.

El imparable crecimiento de las teles modernas hace cada vez más complicado buscarles un encaje visual y armonioso en el hogar, y es que la decoración más cuidada del mundo se vendrá abajo en el mismo instante en el que introduzcas un monolítico rectángulo de color negro sin más gracia y estilo. Afortunadamente, no todos los televisores son iguales.