Hasta que uno no se emancipa no se da cuenta de lo importante que es tener un lugar donde poder lavar y planchar la ropa. La televisión y el cine nos han vendido la fantasía de esas casas enormes con cuartos de la colada tan grandes como un salón, pero, seamos realistas, pocas viviendas reales de las grandes ciudades se lo pueden permitir.

¿Debemos renunciar a tener organizada la zona de planchado? Al contrario, solo hay que aplicar un poco de creatividad y aprovechar al máximo todas las posibilidades que nos ofrece la tecnología para facilitarnos las tareas domésticas. Apunta estas ideas para tener un rincón de la plancha incluso en los espacios más reducidos.