Ha ocurrido. Por fin. Tengo 31 años y hace unos meses que me he independizado. Ahora mi pareja y yo vivimos en un pequeño piso que, por algún motivo que no alcanzamos a entender, tiende a atraer polvo como si fuese un imán.

Después de llamar a nuestras respectivas familias, hemos decidido por probar una aspiradora. Pero, millenials como somos, no valía cualquiera.