Hoy en día es prácticamente imposible entrar a una tienda y comprar un televisor que no sea UHD, resolución también conocida como 4K. Los tiempos en los que las teles Full HD desarticulaban mandíbulas y despertaban susurros han pasado a la historia, pero llega un nuevo formato que promete dejar a los actuales 4K por el suelo: el 8K.

Prueba ineludible de que la batalla por la conquista de la mejor calidad de imagen es una guerra sin fin, los principales fabricantes ultiman el lanzamiento de los primeros modelos 8K. ¿Pero qué significa exactamente esta etiqueta? ¿Qué ventajas aporta? Y lo que es casi igual de importante: ¿existen contenidos con la resolución necesaria para sacarle partido? En Tecnología de tú a tú vamos a tratar de dar respuesta a estas y otras preguntas.