Desde que en 1901 el estadounidense Alva J. Fisher inventara la primera lavadora eléctrica, la base de su funcionamiento no ha cambiado mucho. El paso más importante fue la automatización, que introdujo por primera vez AEG en 1958, pero, en esencia, sigue siendo un tambor que da vueltas.

Lo que sí ha cambiado mucho es la tecnología que incorporan. Por ejemplo, las nuevas lavadoras Serie 7000 de AEG son capaces de ajustar automáticamente el ciclo de lavado a la carga para ahorrar agua y energía, y hasta incorporan una avanzada función de vapor después del centrifugado que hará que te olvides de la plancha de una vez por todas.

Ahorra agua y energía con la tecnología ProSense

La clave para ahorrar agua y energía está en conseguir ajustar la duración del lavado y la cantidad de agua y energía necesarias para cada carga. No es lo mismo una colada llena de sábanas que una con todos los equipos sucios del entrenamiento de fútbol u otra con solo con tus camisas favoritas. Las lavadoras Serie 7000 de AEG incluyen la tecnología ProSense que, gracias a sus sensores incorporados, detecta el tipo de carga y calcula la cantidad de tiempo, agua y energía que necesita para su lavado.

Así no solo se ahorra, sino que se reduce al mínimo el desgaste y el rozamiento de la ropa, logrando el mayor cuidado posible incluso con una limpieza a fondo.

Olvídate de la plancha y los malos olores con ProSteam

A nadie le gusta planchar. Pero claro, aunque haya ropa diseñada para llevase arrugadas o que a veces ignores alguna arruga, hay muchas prendas y situaciones en las que la arruga no es bella. Así que si existe alguna manera de evitar esa tarea o, al menos, de hacer que sea mucho más sencilla, bienvenida sea.

La tecnología ProSteam, incluida en las lavadoras AEG Serie 7000 y superiores, completa el ciclo de lavado con vapor después del centrifugado, logrando reducir significativamente las arrugas y, por ende, el tedioso planchado.

Y es que el vapor es realmente efectivo sobre las arrugas: se podría decir que “hidrata” los tejidos y hace que se estiren. No en vano es una técnica que incorporan las gran mayoría de las planchas, y que ahora puedes aprovechar en tu lavadora AEG.

prosteam

Para conseguir el efecto deseado, una vez terminado el centrifugado, se calienta una pequeña cantidad de agua en la parte inferior de la lavadora, generando vapor. Al subir, el vapor entra en el tambor por sus pequeñas perforaciones, creando una sauna en miniatura que reduce las arrugas.

Pero ProSteam no solo es útil para no temerle a la plancha. Las lavadoras Serie 7000 de AEG incluyen un ciclo de lavado diseñado exclusivamente para refrescar la ropa.

Este ciclo no utiliza agua ni detergente, por lo que, gracias al efecto del vapor, es ideal para quitarle los olores a tus trajes y otras prendas delicadas sin tener que lavarlas, reduciendo también las visitas a la tintorería.


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