En los últimos años, el interés por la cocina saludable ha ido en aumento y, con ella, las diferentes técnicas que se pueden utilizar se han ido dando a conocer cada vez más. La cocción lenta, el método que permite preparar la comida de forma relajada y sin prisa, forma parte de estas nuevas corrientes a pesar de basarse en una técnica con mucho recorrido.

Esta forma de cocinado ayuda a lograr platos más sabrosos, conservando todos los nutrientes, al usar temperaturas medias y bajas. Gracias a electrodomésticos como Crock-Pot seremos capaces de llevar la cocina lenta a baja temperatura a nuestra casa. Este pequeño electrodoméstico se ha hecho un hueco en nuestros hogares y cada vez se encuentra en más cocinas.

Crock-Pot, o cómo la olla de cocción lenta ha cambiado la forma de cocinar

A lo largo de los años ha habido algunas marcas que han conseguido que alguno de sus productos dé nombre a toda una categoría que, antes de su llegada, no existía o era poco popular. Kleenex, Tipp-ex o Post-It son algunos ejemplos. Esto mismo ha ocurrido con la marca Crock-Pot: sus ollas de cocción lenta se han convertido en un referente de la cocina a baja temperatura se han hecho tan famosas que se conoce como crockpot a cualquier olla de cocción lenta del mercado.

Existe, incluso, el crockpotting, que es la tendencia a cocinar en este electrodoméstico, un gadget culinario que en países como EEUU lleva utilizándose desde hace décadas. Allí hay una olla lenta prácticamente en cada casa, y lo habitual es poner los ingredientes dentro, encenderla y “desentenderse” hasta la mañana siguiente. Todo un lujo en estos tiempos en los que las prisas y el estrés forman parte habitual de nuestro día a día.

cocina crock-pot

Su uso masivo en los hogares estadounidenses está justificado gracias a las prestaciones de este tipo de ollas y a los platos que ayuda a cocinar. La calidad de este electrodoméstico, su bajo consumo energético, y la comodidad de uso, están recuperando modos más calmados de cocinar para toda una generación, que busca una alimentación saludable y una vida más tranquila en casa. Gracias a las ollas Crock-Pot todos podemos conseguir platos más sabrosos gracias a los procesos de cocción prolongados con el nivel de calor controlado, logrando el resultado esperado para nuestras recetas.

Con una Crock-Pot podemos emular a nuestras abuelas, que tenían el puchero de barro durante horas al fuego y conseguían guisos repletos de sabor y aromas, con texturas tiernas pero enteras.

Cocina sin complicaciones

Además de que podemos dejar nuestra olla toda la noche cocinando para nosotros, otra ventaja de las ollas de cocción lenta Crock-Pot es que algunos modelos pueden ser programados. No es necesario vigilar la cocina, ni remover los alimentos y permite, incluso, cocinar con antelación, facilitando que la comida estará lista en el momento adecuado.

Gracias a esta característica, las ollas Crock-Pot pueden ser de gran ayuda en días de visitas o celebraciones. Preparando los alimentos en ellas, podemos ganar tiempo cuando tenemos una comida o cena en casa, pudiendo dedicar más tiempo a nuestros invitados, por ejemplo, ahora que llega la Navidad.

Este electrodoméstico funciona con luz eléctrica, por lo que puede utilizarse prácticamente en cualquier lugar con un consumo de energía muy reducido. Su funcionamiento es muy sencillo, y consiste en encender y seleccionar la potencia, por lo que cualquier persona puede cocinar con ella preparando deliciosos platos sin dificultad.

crock-pot cocinar

Con las ollas Crock-Pot podemos obtener platos sabrosos y saludables a la vez: la cocción prolongada a baja temperatura evita que se pierdan las vitaminas y reparte mejor el calor, así los alimentos se cocinan de manera uniforme. Incluso los cortes más duros de la carne quedarán tiernos y jugosos con este método de cocinado, que transforma su colágeno en gelatina.

La cocción lenta permite que los sabores y aromas se potencien gracias a que las ollas Crock-Pot no pierden apenas líquidos. En ellas, en vez de evaporación, la condensación se concentra en la tapa. Su funcionamiento hace que los alimentos no pierdan sabor pero tampoco reduzcan demasiado su tamaño ni su peso.

crock-pot

Aunque se suele hablar con mucha frecuencia de guisos y sopas, que son, por supuesto, uno de los puntos fuertes de las ollas de cocción lenta, en estos electrodomésticos se puede cocinar casi de todo, especialmente recetas al vapor o al baño maría, como mermeladas. Pero también podemos preparar otros platos como pan, dulces, diferentes asados, pizzas caseras y otras recetas tradicionales. La clave está en ajustar tres parámetros: el tiempo de cocción, la potencia, y la cantidad de líquido.

En un entorno cada vez más acelerado dado a las prisas, poder cocinar en una olla de cocción lenta nos aporta un punto de calma que se agradece; así como un plus de confianza en nuestras recetas y dotes de cocina gracias a los resultados obtenidos. Además, las Crock-Pot ‘regalan’ tiempo libre a quienes disponen de ellas y recupera sabores de siempre en nuestra mesa. Es un electrodoméstico que poco a poco se va extendiendo por nuestras cocinas, tal como ha ocurrido antes en otros países.


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