El fabricante Japonés Nissan ha presentado un nuevo prototipo que dará mucho que hablar en los foros sobre ordenación de tráfico y contaminación medioambiental.

Se trata de un híbrido entre un coche y una moto y aprovecha las mejores cualidades de ambos en el tráfico rodado:

De la moto, la versatilidad y la sencillez de su uso, la facilidad para aparcar en espacios reducidos, el bajo consumo, la maniobrabilidad y el bajo mantenimiento.

Del coche, la estabilidad de las cuatro ruedas, la confortabilidad de ir en un espacio cerrado y techado y el plus de seguridad que le confiere la carrocería en caso de colisión.

Con poco más de un metro de ancho tiene sitio para dos personas, el conductor en la parte delantera y un pasajero que se ubicaría en la parte trasera.

Para resolver los problemas de estabilidad, Nissan ha dotado al prototipo de un sistema basculante en las cuatro ruedas, de tal forma que al coger una curva, se calcule el radio de giro y la velocidad para inclinar los ejes contrarrestando la fuerza centrífuga que se produce en cada viraje.

El volante, de estilo futurista es muy parecido al mando de un avión comercial, aunque de mayor tamaño y como se puede observar en el video enlazado, se ha querido imprimir suavidad en el manejo para enfocarlo a un uso que estará en el polo opuesto de la conducción deportiva.