“¡Cuánto tiempo llevan las tareas del hogar!”. Probablemente, ese sería uno de tus pensamientos más recurrentes cuando te independizaste y comenzaste a pasar horas y horas a la semana limpiando el suelo, poniendo lavadoras y haciendo la compra.

No te faltaba razón por aquel entonces: en las 10 horas que solemos dedicar semanalmente a las tareas de casa (tres para limpiar el suelo y el polvo, otras tres para hacer la compra y unas cuatro para poner y quitar lavadoras y ordenar) podríamos hacer otras muchas cosas. Podríamos dedicarnos ese tiempo de ocio que tantas veces echamos en falta; podríamos quedar más con nuestros amigos, hacer deporte o, sencillamente, descansar.