La tarea de escoger un nuevo disco duro puede tornarse compleja si nos paramos a pensar en la gran cantidad de opciones con las que contamos, ya sea en cuanto a marcas, capacidades e incluso formatos.

En los últimos años, los discos duros que más fuerte vienen pisando son los discos SSD, los discos de estado sólido. Estos discos, que son algo así como “pen drives gigantes”, son el futuro del almacenamiento de datos, y los fabricantes avanzan de forma imparable en el desarrollo de la tecnología y los grandes beneficios que aportan.

Los discos SSD se imponen lentamente

ssd7

Uno de los trucos que más se usan recientemente en informática para darle una segunda vida a un ordenador antiguo es, simplemente, instalarle un disco duro SSD. Este detalle nos resume a la perfección lo que aportan este tipo de discos duros.

Cuando salieron al mercado, hace unos años, además de contar con capacidades muy inferiores a un disco duro tradicional, los discos SSD eran poco fiables y excesivamente caros. Hoy en día estas distancias y desventajas desaparecen cada vez más rápido, no es extraño entonces que se estén convirtiendo en el actual estándar a la hora de pensar en instalar un disco nuevo.

Velocidades de infarto y gran durabilidad

ssd1

Muchos fabricantes lo implementan en sus ordenadores de nueva hornada por dos motivos: el principal, su velocidad, que es capaz de alcanzar los 500 MB/s en algunos modelos (e incluso 2000MB/s en modelos de alto rendimiento), y el segundo, su diseño, que cada vez es más y más reducido, e incluso con posibilidad de integrar el propio disco en la placa base al no contener partes mecánicas o móviles.

Otro punto a favor es la gran resistencia frente a caídas y golpes que ofrecen estos discos, algo fatídico en las versiones de disco duro tradicional con partes mecánicas y fácilmente dañables, que no eran capaces de sobrevivir a uno o varios golpes fuertes.

ssdhdd

Los discos SSD son silenciosos. Parece irrelevante mencionarlo, pero no es así: un equipo totalmente silencioso (y sin ventiladores gracias a los últimos avances en procesadores) ya es factible gracias a avances como estos.

Su consumo también es bastante más reducido que el de un disco mecánico y, curiosamente, su vida útil es sorprendentemente mayor a la de un disco duro tradicional (algo que lastraba los primeros modelos).

Actualmente es más probable que un disco SSD acabe fallando y resultando imposible de usar por un problema relacionado con el firmware o el conector antes que por la propia vida útil de sus chips de almacenamiento.

Un formato muy versátil

ssd2

Uno de los problemas principales que presentaban los discos HDD tradicionales era el grandísimo salto de precio que tenían los nuevos modelos al duplicar su capacidad: comprar un disco de 2 TB puede salir por el doble (o más) que un disco HDD tradicional de 1 TB.

Esta limitación se salva mejor con un disco SSD. La fabricación de chips de mayor almacenamiento no implica un coste tan elevado como el de un disco con partes físicas capaces de almacenar más datos, por lo tanto, seremos capaces de encontrar modelos de discos SSD de varios tamaños a un precio no excesivamente distante.

discssd

Siempre dependerá de nuestra necesidad principal a la hora de usar un ordenador la decisión de optar por un disco de mayor o menor tamaño. Si, por ejemplo, necesitamos la máxima velocidad y un holgado espacio de almacenamiento (para editar vídeos, por ejemplo) es interesante buscar un SSD de gran tamaño, pero si lo que nos importa es almacenar mucha información, sin importar la velocidad, quizá lo interesante sea hacernos con un disco SSD de poca capacidad y un disco HDD tradicional para almacenar altas cantidades de archivos. Nos resultará más económico a la par que práctico.

ssd6

En el caso en el que lo busquemos todo a la vez, siempre podremos usar un disco duro híbrido. Estos discos usan un SSD para instalar el sistema operativo y los archivos básicos para su funcionamiento, y un disco duro tradicional mecánico de alta capacidad para almacenar el resto de datos. Tendremos dos discos con sus respectivas ventajas en un solo dispositivo.

Escoge el disco SSD con el conector que mejor se adapte a tus necesidades

ssd1

Dentro de los discos SSD, podemos encontrar varios tipos de conectores, que se usarán según el tipo de ordenador o equipo donde se instalen e incluso según el uso que queramos darle.

Los discos SDD más comunes son los que cuentan con un tamaño de 2,5 pulgadas y conexión SATA. Estos se pueden montar tanto en un ordenador portátil como en uno de sobremesa y conectarse tanto a la placa base como a la fuente de alimentación.

La evolución tecnológica nos está trayendo otro tipo de discos SSD más interesantes: los que usan conexión M.2. Estos discos cuentan con un tamaño reducidísimo, directamente se venden como una placa electrónica, similar a la memoria RAM.

Estos discos, en uno de sus extremos, incluyen el mencionado conector M.2. Además de ser la clara tendencia de futuro para los fabricantes, estos discos solo necesitan un espacio minúsculo para ser instalados en cualquier equipo.

Por otra parte, tenemos los discos duros externos, los que conectamos mediante USB a cualquier equipo, pero también con tecnología SSD. Su tamaño es mucho más reducido al de un disco externo mecánico tradicional y son ideales por su mencionada resistencia a golpes y caídas. Actualmente encontraremos pocos modelos disponibles, pero es inevitable que acaben siendo comunes en un futuro.

Encuentra la mejor opción SSD en El Corte Inglés

Puedes encontrar discos SSD de todo tipo, internos o externos, en El Corte Inglés.

Disco duro interno SSD Sandisk 240 GB 2,5” SATA III

sandis

El disco duro SSD Sandisk Ultra II SATA de 240 GB es perfecto para los usuarios que buscan un espacio aceptable y una alta velocidad. Es capaz de alcanzar los 6 Gb/s de velocidad, y cuenta con hasta 5G de tolerancia a vibraciones.

SSD

Disco duro portátil Samsung SSD T1 250GB USB 3.0

extssd

El disco duro SSD externo Samsung SSD T1 250GB USB 3.0 es la mejor opción para transportar datos de forma segura. Al ser SSD aguantará mejor los golpes o caídas y copiará archivos de forma veloz gracias a la interfaz USB 3.0.

SSD

Disco duro interno SSD Intenso 128 GB 2,5” SATA III

intenso

El disco duro SSD Intenso 128 GB 2,5” SATA III es una opción económica para un disco SSD que cumpla las demandas de cualquier usuario que no necesite demasiado espacio y simplemente desee disfrutar de una alta velocidad en su equipo. Soporta velocidades de escritura de hasta 540 MB/s.

SSD

Kit de conversión a unidad SSD Sandisk

upgrade

Actualiza fácilmente el disco duro de tu ordenador de sobremesa a una unidad SSD con este kit. Permite la instalación de hardware y software sin complicaciones. Además, incluye software de clonación de datos, un soporte de montaje de 3,5 pulgadas y tornillos, un cable de USB a SATA, un cable de datos SATA de 12 pulgadas, un destornillador y una guía de usuario para llevar a cabo la instalación.

SSD

Imágenes | digitaldepot | xataka


Etiquetas: