Microsoft ha emitido un comunicado en el que hace saber que todos los empleados de la compañía que se beneficiaban del reintegro de sus facturas por los servicios móviles utilizados, ya no disfrutarán de esa compensación salvo que estén en posesión y uso de un modelo equipado con Windows Mobile.

Hasta ahora Microsoft permitía que sus empleados comerciales y empresariales usaran el terminal que más les agradara o más cómodo les pareciera. Ahora se ha decidido que no exista esa opción, de esta manera se hace imagen de marca ante sus clientes en unos tiempos difíciles para Windows Mobile ante la eterna espera por Windows Mobile 7 (y la antesala del 6’5 que no termina de salir al mercado) y también se consigue ahorro de costes en los tiempos de crisis actuales.

De esta manera se “sugiere” a los empleados de Microsoft que los beneficios económicos de usar Windows Mobile imperen sobre sus gustos o preferencias. Si bien es cierto que gozan de los beneficios de pago de llamadas tanto personales como profesionales, no lo es menos que no se deja mucho margen a la elección, máxime cuando el terminal es costeado por el empleado. Aunque tampoco era lógico ser comercial de una marca y usar un móvil de la competencia equipado con otro sistema operativo.

En la mayoría de los casos el hecho de usar sistemas operativos móviles de la competencia radica en la mayor velocidad y mejor rendimiento que aportan frente a las actuales plataformas de Windows Mobile, que son muy poderosas pero se ven incapacitadas por el sistema operativo de Microsoft. Sólo hay que ver el navegador Explorer que integran, tosco e incompatible a partes iguales frente al impresionante rendimiento de Opera 9’5.

La mejor forma de fidelizar a un usuario a la larga no suele ser el bolsillo, un usuario agradecido pagará siempre que lo vea justo, un usuario descontento siempre lo hará a regañadientes. Microsoft parace optar por la segunda opción.


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