Televisor 4K de LG: LG LA970V

Si hay un dispositivo electrónico en el que nos fijamos hasta en el más mínimo detalle antes de comprar, ese es sin duda el televisor. Es importante conoce bien cada aspecto de él: la pantalla, el tamaño, sus funciones… Al fin de cuentas va a estar con nosotros unos cuantos años, es una inversión importante. Por eso, en Tecnología de tú a tú queremos ayudaros todo lo posible.

Con esta guía de compra de televisores que estrenamos hoy, expandimos la que ya teníamos creada para enriquecerla con más contenido dividido en artículos individuales. En esta primera entrega, hablaremos de uno de los aspectos más importantes y que debemos de conocer lo mejor posible para comprar una tele: la pantalla.

La pantalla, el centro del televisor

LG 4K

Resultaba imposible expandir nuestra guía de televisores y no empezar hablando de las pantallas. Es el elemento principal y, aunque hay otros aspectos fundamentales, será lo que más miremos antes de comprar una. Con los años han evolucionado de forma drástica y hemos pasado de tener monitores de tubo que ocupaban mucho espacio en el salón a paneles cada vez más fino que compiten en grosor con nuestro smartphone.

También han crecido en tamaño y aunque lo normal es tener una tele alrededor de las cuarenta pulgadas, también hay modelos de 60, 80 e incluso 100. Por supuesto, las tenemos pequeñas también, perfectas para ponerlas en un dormitorio o en la cocina. Cada vez se ven mejor, es increíble la evolución que han vivido en los últimos quince años.

Ahora bien ¿cuáles son las claves en las que tengo que fijarme en la pantalla? Hay tres aspectos clave: la resolución, el tipo de pantalla y el tamaño. Además de otros aspectos importantes como la tasa de refresco (cada cuantos milisegundos cambia la imagen) a el contraste (la cantidad de colores que hay entre el tono más claro y el más oscuro).

Hecha esta introducción, comencemos por el primero de todos, la resolución.

Resolución

hd-4k

La resolución nos indica el número de píxeles que hay en la pantalla. Siempre se dan dos números: la cantidad en vertical y en horizontal. Para evitar confusiones y problemas, los fabricantes de televisores adoptan una serie de estándares utilizados por todo el mundo. A día de hoy podemos distinguir tres grandes tipos.

Por un lado el HD a secas o HD Ready según algunos fabricantes. Son pantallas con una resolución de 1280×720 píxeles. Es el mínimo de cualquier televisión actual con un formato de pantalla apaisado. Cumple bien, la calidad es buena y en pantallas pequeñas de alrededor de 20 pulgadas es excelente.

Subiendo un poco más, tenemos el Full HD, o el HD real para los amigos. Tenemos 1980×1080 píxeles en la pantalla. Es el estándar actual, y verdadero, de la alta definición actual. Algunos canales de televisión hacen pruebas con esta resolución, muchos videojuegos ya se ven a esta calidad y, por supuesto, todas las películas actuales se graban y preparan para ver de esta forma.

En el tope actual tenemos la resolución 4K. En el blog hemos hablado en profundidad sobre ella así como los televisores que hay actualmente en el mercado. Para hacernos una idea: se trata de cuatro veces la resolución Full HD en el mismo tamaño de pantalla.

Esta última frase, nos lleva a un punto muy importante dentro de la resolución: la densidad. La densidad de píxeles se trata de la proporción entre el tamaño de pantalla y la resolución en píxeles. Es decir, cuántos puntos se ven por pulgada. Lo ideal sería encontrarnos más de 120 por pulgada de pantalla, aunque algunos modelos pueden llegar a los 200 y más.

Tipos de pantalla

OLED Flexible LG

Cuando empezamos a ver televisores, uno de los apartados que vemos más rápido es el tipo de pantalla. Leemos que es LCD, a veces LED, hay modelos que son de plasma y por ahí aparecen de vez en cuando los OLED. ¿Qué se enconde detrás de estas siglas y la, mal empleada, palabra plasma? Os lo explicamos.

Aunque plasma se utiliza a veces como una especie de genérico para las pantallas planas, la realidad es diferente. Sólo un pequeño porcentaje de los televisores utilizan esta pantalla. Fueron las primeras pantallas planas, aunque con el tiempo han perdido protagonismo.

El plasma destaca especialmente por la naturalidad con la que muestra los colores. Es muy fiel a la realidad y con algunos tonos complicados, como el negro, se maneja a la perfección. Es un tipo de televisor muy específico para la gama alta y para quien busque excelentes prestaciones. Para los más profesionales.

LCD es otra de las decanas de las pantallas planas. Con el tiempo han evolucionado muy bien y estas pantallas de cristal líquido ofrecen una buena calidad de imagen con un rango de color notable. Con el tiempo han ido evolucionando y es que detrás de ellas se han colocado paneles luminosos para otorgar a este tipo de pantalla una retroiluminación.

Este factor es importante porque hace que la pantalla sea siempre luminosa y podamos ver todo perfectamente independientemente de la cantidad de luz que haya en la sala. A día de hoy, casi todos los televisores que hay LCD cuenta con la tecnología IPS.

A día de hoy, el LED es el rey dentro de los tipos de pantallas que hay para televisores. La pantalla se compone de pequeños puntos iluminados, LED, que se encienden y se apagan de forma independiente, y no por líneas como los otros tipos de teles. Consumen menos energía y el rango de colores, así como la nitidez que ofrecen, es espectacular.

Ahora mismo es la mejor apuesta si queremos una tele de excelente calidad a un precio asequible ya que la gama de pantallas LED es muy amplia y va de modelos asequibles a otros más elevados. Muchas opciones y, sin duda, el tipo de pantalla más recomendable para el gran público.

Una de las últimas tendencias, y que cada vez está ganando más protagonismo, son las pantallas OLED. Una evolución de los LED que ofrece un consumo de energía más reducido, un tamaño más pequeño por lo que podremos tener televisores con mayor resolución así como la posibilidad de doblarlo para tener pantallas curvas pero esto último, claro, depende del fabricante.

Es el tipo de pantalla que dominará en el futuro más próximo. De momento tiene algunos representantes muy interesantes por lo que si queremos dar el salto es una oportunidad perfecta para comprar un televisor OLED.

¿Qué tamaño me conviene más?

De acuerdo, ya hemos hablado de la resolución, de los diferentes tipos de pantalla, ahora queda el último aspecto pero que no debemos de obviar: el tamaño de nuestro televisor. Lo fácil sería aplicar el dicho de cuanto más grande mejor, pero no es así en todos los casos.

Hay que tener en cuenta la separación entre nosotros y la pantalla. Si vamos a estar a más de tres metros, nos conviene un televisor de 56 pulgadas pero si la distancia es inferior nos conviene más a irnos a tamaños más asequibles.

Si estamos a un metro, entre 30 y 32 pulgadas está bien. A dos metros, 40 pulgadas es perfecto y a dos metros y medio, cualquier televisor desde las 45 a las 52 pulgadas es la mejor opción. Podemos ponerla más grande o más pequeña, por supuesto, pero estas son las distancias óptimas para sacarle el máximo provecho.

Recuerda que si tienes alguna duda puedes contactar con nosotros a través de los comentarios en el blog. ¿Estás buscando un televisor? No lo dudes y echa un vistazo a nuestra guía de compras.

 

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