esp-1

Utilizo el ordenador más de ocho horas al día. No solo por trabajo, es también una herramienta de ocio. Es un compañero que llevo siempre encima en la mochila y que nunca me ha fallado. Tenemos una relación estrecha y cambiarlo por otro modelo diferente no es fácil. Nos compenetramos bien y dar el salto a otra plataforma requiere una curva de aprendizaje.

Sin embargo, un día Microsoft me ofrece la posibilidad de probar Microsoft Surface Pro 3. Un equipo muy atractivo, del que os hemos hablado en el blog recientemente. No se trata de una prueba normal sino que me propongo usarlo como equipo principal y mi única opción en el día a día. ¿Qué tal ha sido la experiencia? Os la contamos en el blog.

Un PC es algo muy personal

Cuando hablamos de PC, muchas veces olvidamos que significa Personal Computer. Es decir, un ordenador personal. Es algo nuestro pero no solo porque tenemos nuestros documentos y aplicaciones dentro de él, también es algo personal porque nos hemos acostumbrado a él.

El tamaño de la pantalla, el teclado, la configuración de procesador y RAM… Son pequeños detalles que decidimos cuando compramos un ordenador pero que define cómo usamos un ordenador. Si lo queremos para llevar siempre encima, nuestro portátil será pequeño. Es solo un ejemplo pero sirve para entender porque es algo muy personal.

Nos acostumbramos a él, a su peso y a la forma en la que lo usamos. Parece una tontería, pero coger un ordenador nuevo diferente al nuestro lleva un tiempo para acostumbrarnos a utilizarlo. Cuando son parecidos entre sí es fácil pero cuando tenemos un ordenador completamente diferentes es un reto.

surfacepro-3

Microsoft Surface Pro 3 en este sentido resulta algo poco usual. Es un portátil en cuerpo de tablet con un teclado que hace las veces de funda. Es algo más pequeño que mi portátil (un modelo de 15 pulgadas) y tras toquetearlo un poco veo que efectivamente hay una diferencia importante. Parece una tablet, pero realmente no lo es.

Tras acoplar la funda teclado y encenderlo. Hago la configuración del equipo para instalarle las aplicaciones. Noto que el teclado es algo diferente pero la sensación es cómoda. Está muy bien construido y aunque es algo más pequeño, la proporción de pantalla en 3:2 está muy bien ajustada.

El salto a Surface Pro 3, los primeros días

Tras configurar el Surface Pro 3, estamos unos cuantos días usándolo como ordenador principal. Paso a hacer todo mi trabajo desde él, de hecho todos los posts de Surface Pro 3 se han escrito desde este ordenador, y también mi tiempo libre leyendo usándolo en modo tablet.

Las primeras sensaciones son buenas pero se nota que hay un cambio: el teclado al principio transmite otro toque a los dedos. Es un poco más blando que un portátil pero la respuesta es buena. Podemos escribir rápido con él y el trackpad es algo más grande que en generaciones anteriores.

surfacepro-7

Saltar de una pantalla de 15 a 12 pulgadas no ha supuesto algo difícil ni traumático. Es un hecho que la pantalla es más pequeña pero su resolución y las proporciones ayudan a que sea fácil usarlo. No tenemos que forzar la vista y además tenemos el plus de que es táctil y podemos usarla con los dedos.

Las primeras sensaciones son buenas. Una vez tenemos el Microsoft Surface Pro 3 configurado va como la seda. Quizá la primera sensación es que no vamos tan rápido con el teclado escribiendo pero se porta realmente bien y al final es una cuestión de acostumbrarse a él poco.

Parece que la batería es capaz de aguantar una jornada de trabajo sin problemas. El cargador, en cualquier caso, ocupa muy poco así que siempre podemos llevarlo encima sin que nos suponga un problema. Las aplicaciones que uso habitualmente (Word, Photoshop, Google Chrome y Evernote) funcionan a la perfección. ¿Cómo se portará en los próximos días? En breve os contaremos más.

Microsoft Surface Pro 3

0a9f4665-700a-4117-81e1-8dff79961d4b

 

boton-compra


Etiquetas: