Foto de la Canon EOS M

Las cámaras CSC, también conocidas como EVIL, están haciendo furor entre los amantes de la fotografía. Su polivalencia a la hora de hacer fotos y su reducido tamaño ha hecho que muchos dejen sus réflex en casa y lleven este formato más portátil. Ya os hablamos de ellas en profundidad y aunque muchos fabricantes se han apuntado a esta moda faltaba uno de los grandes: Canon.

Finalmente, la compañía nipona también ha sucumbido y desde el próximo mes de octubre estará disponible su primera cámara sin espejo: la EOS M. La semana pasada fue presentada en Madrid y allí estuvimos para verla de cerca y conocer qué ofrece. Hoy en Tecnología de tú a tú os hablamos de ella, sus secretos y de por qué los canonistas caerán rendidos a sus pies.

Canon ha decidido quitarle el espejo a la familia EOS y así aligerar el peso y conseguir una cámara más pequeña. Para ello han cogido el sensor de la 650D (un CMOS APS-C de 18 megapíxeles) y lo han acoplado al cuerpo de una cámara que en dimensiones es similar a las de la familia G. De hecho a nivel de diseño es más compacta que la G1X.

El hecho de utilizar un sensor híbrido significa que por un lado tendremos detección por contraste junto al método de diferencia. Traduciendo esta jerga al castellano: a la hora de auto enfocar el proceso será mucho más rápido y suave. Ideal para cuando no queremos estar ajustando el objetivo manualmente y aun así queremos obtener resultados excelentes.

Foto de la Canon EOS M

Para procesar las fotos nos encontramos con un procesador DIGIC 4 de 14 bits, potencia suficiente para guardar fotos rápidamente y además ofrecernos un umbral de ISO bastante amplio que nos permitirá interpolar mucho la imagen cuando haya poca luz sin que el ruido se nota demasiado.

Un detalle que nos gustó mucho fue la utilización de una pantalla táctil LCD con tecnología Clear View para los días soleados. Con ella podemos manejar una gran cantidad de parámetros con sólo usar los dedos. Además, también enfocaremos y dispararemos con el dedo, algo bastante útil si queremos enfocar a un punto concreto de la imagen.

Sin embargo, dentro de las características de esta EOS M hay una que hará que apuesten por ella: los objetivos. Si somos usuarios de la gama réflex de Canon ya sabremos que hay una gran variedad de objetivos para elegir: fijos, teles, ojos de pez, para retratos… Con un adaptador, podremos utilizar todos estos sin ningún problema.

Por lo tanto, si venimos de este tipo de cámaras podremos aprovechar todo el equipo que hayamos comprado previamente. Además por supuesto que tendremos más donde elegir, cosa que no todos los fabricantes pueden decir. Por último, y no menos importante, la cámara viene sin flash incorporado pero todos los kits que saldrán a la venta vendrán con un flash acoplable a la zapata.

¿Para quién es la Canon EOS M?

Foto de la Canon EOS M

Esta CSC se perfila como una cámara destinada a aquellos usuarios que quieren una CSC potente pero que a la vez sea fácil de usar. No entra a competir con los pesos pesados como la Nex 7 sino con la sin espejo de Nikon, Fuji o incluso la Nex 5N de Sony. Otra opción bastante interesante la encontramos si tenemos ya una réflex de Canon.

Si salimos mucho a hacer fotografía no es raro plantearse llevar un segundo cuerpo encima. En este caso la EOS M se antoja como un respaldo de garantías que gracias al adaptador hará que no tengamos que preocuparnos de tener que llevar objetivos diferentes.

 

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