Canon EOS 100D

Cuando hablamos de cámaras réflex, siempre pensamos en modelos grandes que abultan mucho. Es cierto que su peso y tamaño se traducen en aspectos positivos: estabilización de la imagen, mejor agarrare para encuadrar…pero al final del día llevar tanto peso en el brazo o sobre los hombros cansa mucho.

Canon quiere romper la regla de que las cámaras réflex son grandes con la EOS 100D. Un modelo del que ya os hablamos hace tiempo pero que hoy, en Tecnología de tú a tú, os traemos un análisis a fondo. Una cámara diferente para llevar siempre encima.

Reinventando la reflex con espejo

Canon EOS 100D

Si hay algo que marca la diferencia en la Canon EOS 100D es su tamaño. Cuando la vemos, antes de cogerla, nos sorprende sus dimensiones: es bastante pequeña y su cuerpo se asemeja más al de una cámara bridge que al de una réflex al uso. Tras inspeccionarla, la cogemos.

Al tenerla en mano nos sorprenden dos cosas: por un lado el tacto de su cuerpo. Es agradable y no produce rechazo. Por otro lado tenemos el peso: es realmente ligera para ser una cámara con sistema de espejos. Es cierto que otros modelos sin espejo son más ligeras pero en este caso Canon ha hecho un trabajo excelente.

Si tenemos las manos grandes, al principio nos costará hacernos un poco con la cámara ya que adoptar la posición clásica a la hora de usar una cámara puede resultar extraña debido a las pequeñas dimensiones de esta cámara. Sin embargo, tras hacer unos cuantos disparos esa sensación desaparece.

Los controles siguen un esquema clásico y tenemos todos los botones a mano. La distribución es correcta y tanto si vamos a usarla en modo automático como en manual, no tendremos problemas para hacer todas las configuraciones oportunas de forma rápida y sencilla.

Canon EOS 100D

Tras llevar la cámara encima durante tres días, la experiencia con la cámara por fuera ha sido excelente. Si nos gusta llevar una cámara siempre encima es un compañero ideal ya que no cansa tenerla siempre encima en una bolsa o sobre los hombros.

A la hora de usarla es rápida y es fácil hacerse con ella tras unos cuantos disparos. La diferencia de tamaño y peso se nota pero nos olvidamos pronto de ella y en ningún momento se convierte en un problema. Ahora que la hemos visto por fuera, hablemos de ella por dentro.

Canon EOS 100D por dentro

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Canon EOS 100D viene con un sensor que para los amantes de la fotografía ya es un viejo conocido: un seguro de calidad que gracias a sus 18 megapíxeles conseguiremos una calidad excelente en todo tipo de condiciones. Aquí Canon no ha arriesgado y ha hecho muy bien su trabajo.

Aunque la cámara es más pequeña, esto no significa que sus componentes interiores sean peores. Se mantiene el mismo tipo de procesador que en otras cámaras de gama alta y el DIGIC 5 vuelve a estar presente. Esto se traduce en una mejor tecnología de procesado.

DIGIC 5 también nos trae un rango ISO muy amplio por lo que podremos tomar fotos en cualquier circunstancia sin apenas añadir ruido. Tanto en interiores como en de noche su comportamiento no decepciona.

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El sistema híbrido de enfoque también está a la altura: es rápido y sorprende el buen rendimiento con mucha o poca luz tanto si hacemos fotos como si grabamos vídeo. El sistema por puntos, nos ayudará mucho para conseguir las mejores imágenes.

La pantalla trasera, de tres pulgadas, cuenta con una resolución y un nivel de brillo realmente bueno. Se echa de menos que no se pueda plegar y ponerla en otros ángulos, pero teniendo en cuenta las dimensiones de la cámara es algo que se le puede perdonar.

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Tanto a la hora de configurar parámetros, como para visualizar nuestras imágenes, el hecho de que podamos usarla con los dedos es todo un acierto. Además, también podemos usarla para ver a través del sensor en vez de utilizar el visor superior.

El objetivo que viene por defecto, es la versión renovada del 18-55mm clásico que viene con casi todas las cámaras de Canon. La principal novedad la encontramos en el zoom que ha mejorado algunos pequeños detalles. Para empezar, está bien pero si queremos ir más allá necesitaremos un objetivo más grande.

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A la hora de grabar vídeo, la pequeña Canon EOS 100D se atreve con el Full HD obteniendo unos resultados bastante buenos no sólo en la imagen sino también en el audio con el sistema de micrófonos que lleva incorporado de serie.

Canon EOS 100D, conclusiones

Canon ha logrado crear una cámara réflex, con sistema de espejo, que se sale un poco de la norma. Estamos ante un producto diferente con una declaración de intenciones más que obvia: llegar a todos aquellos usuarios que quieran una cámara ligera, para llevar siempre encima pero sin sacrificar la calidad que da este tipo de formato.

Para algunos será algo pequeña pero no tenemos que asustarnos, es manejable, ligera y siempre tendremos que llevar una batería extra ya que al ser más pequeña también lo es este elemento por lo que nos durará un poco menos que en otras cámaras.

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Dejando esto de lado, es una cámara perfecta para iniciarse o para tener como segunda opción para todos aquellos días en los que no queremos cargar con mucho peso. Si tienes alguna duda, os esperamos en los comentarios.

 

Puedes encontrar más información sobre la Canon EOS 100D en la tienda online de El Corte Inglés.

En Tecnología de tú a tú | Canon 100D, porque las cámaras réflex también pueden ser pequeñas