Es curioso como en un país como India, donde la tecnología no es precisamente su bandera al exterior, se acepta como prueba definitoria, de forma absolutamente pionera, la evolución de un escáner cerebral constante durante el proceso de declaración.

Aunque parezca una locura no es la primera vez que en India se usan estos datos como prueba en un juicio, pero sí es la primera situación en la que decanta la balanza de un veredicto. Reputados científicos e investigadores de Estados Unidos han calificado estas aplicaciones jurídicas de las innovaciones tecnológicas desde muy distintos puntos de vista subjetivos, tanto a favor como en contra. Henry T. Greely (Stanford Law School) aseveró que ” es algo interesante y perturbador a la par”, prosiguiendo con que ” se deberían tener pruebas fehacientes de la utilidad y realidad de la detección de mentiras antes de propiciar la ruina en la vida de las personas”.

Y es que los métodos de detección de verdad siempre han estado rodeados de controversia. Los sueros de la verdad tienden más al delirio con falsedades que a la verdad original. El polígrafo que tantos programas ha protagonizado en España es fácilmente engañado por personas entrenadas para ello.

Desde 1998 la Corte Suprema de EE.UU. dictaminó la inconsistencia de las pruebas procedentes del polígrafo o detector de mentiras. Este escaner cerebral se somete a un exahustivo análisis con el que se puede dilucidar, según qué partes del cerebro se activen neuronalmente, si las declaraciones se deben a recuerdos reales o ficticios. El “invento” se llama BEOS (Brain Electrical Oscillations Signature) y su inventor es Champadi Raman Mukundan, científico neurólogo que se dedica a estas tareas en el Instituto de Salud Mental y Ciencias Neuronales de Bangalore.

Sin lugar a dudas es más que discutible lo eficiente o no que es este invento, y mucho más su aplicación a la justicia y facilidad de mala interpretación en algo tan desconocido como el cerebro humano, el cuál no conocemos ni al 25%. Una ciencia inexacta es lo menos que se necesita en la justicia, puesto que si es poco fiable de por sí, menos fiable es su interpretación por humanos. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio, pero esta mujer india por lo pronto está en la cárcel, merecidamente o no, quizás nunca se sepa.


Etiquetas: