La mayor velocidad se consigue combinando el Bluetooth con Wi-Fi, mediante el protocolo 802.11 PAL, con el que se consiguen velocidades de hasta 24 megabits por segundo. La idea es que la parte Bluetooth se encargue de crear la conexión de forma segura y que la transmisión de los datos se haga mediante Wi-Fi.

No es que sea una velocidad altísima, pero suficiente para permitir que aplicaciones que no se usaban con Bluetooth por su escasa velocidad (como puede ser el envío de vídeo, la descarga de fotos de una cámara, sincronización de reproductores multimedia…), empiecen a ser usadas con el Bluetooth a finales de este año cuando los primeros dispositivos que utilicen este protocolo lleguen al mercado.

Aunque, en teoría y desde un punto de vista técnico, debería ser posible actualizar dispositivos que dispongan de Bluetooth y Wi-Fi a Bluetooth 3.0, es más que improbable que ningún fabricante lo haga. Lo que si es mucho más probable, es que se produzca una actualización de los drivers que nos permita hacerlo en nuestro ordenador.

En lo relativo al consumo de energía, se espera que para el próximo año haya una nueva especificación para un protocolo que diminuya el consumo de energía. Y es que aunque Bluetooth 3.0 lo optimiza, es evidente que al transmitir usando Wi-Fi a alta velocidad el gasto de energía será más alto que hasta ahora.


Etiquetas: ,