Algunos productos nacen con vocación de convertirse en éxitos instantáneos. El nuevo Samsung Galaxy Book quiere pelear en el mismo ring que iPad Pro y Surface están librando una cruenta batalla. Lo mejor de estas batallas es que, a fin de cuentas, somos los usuarios quienes nos acabamos beneficiando.

Presentado en el pasado Mobile World Congress de febrero, Galaxy Book aspira a convertirse en el convertible —valga la redundancia— definitivo, en el gadget que aglutine en una sola pantalla las necesidades de un eReader, un portátil de trabajo, una libreta para apuntar ideas, un sistema para estar comunicado y una lo suficiente potente como para transformarse en un solvente equipo de diseño. Incluso de gaming. ¿Te gustaría conocerlo?

Lo que bien empieza bien acaba

754 gramos de peso y un grosor de 7,4 milímetros son las características básicas que arroja este sistema. La primera impresión que nos encontramos es bajo un cuerpo de metal cromado: una apuesta de diseño estilizado que evoca la suficiente profesionalidad para ser considerado equipo de trabajo.

Pero la realidad es que este Galaxy Book está deseando convertirse en ese juguete de pruebas que nos llevamos a todos lados. Y con sus 5070 mAh de batería, que se traducen en unas 10 horas de uso, nos lo van a poner fácil.

Conexiones rápidas y rendimiento real

Este Galaxy Book cuenta con dos puertos USB-C, de primera generación. Y ambos tienen carga rápida de batería. En tres horas tendrás el equipo al 100%. Estos puertos son un estándar compatibles con la anterior versión de USB 3.0. Es decir, sirven para conectar casi cualquier periférico, desde dongles, impresoras, cámaras de fotos hasta ese pendrive que seguro tienes por casa.

Que la tablet se convierta en portátil es gracias a su característica cuña que permite inclinar el equipo hasta casi 180 grados. Mediante un sistema magnético de sujección —que recordará irremediablemente al MagSafe— la pantalla se fija al teclado. Un teclado, por cierto, con retroiluminación, ideal para entornos oscuros, horas intempestivas, con un diseño plano y un tacto muy suave.

Si eres un loco de las cifras estarás esperando hasta qué punto es potente este equipo. Bien: con un procesador Intel Core i5-7200U de séptima generación a 3.1 GHz de velocidad vas a poder hacer bastantes cosas: desde editar fotos en Photoshop, hasta navegar con una tonelada de pestañas abiertas sin que el equipo se resienta.

Una (doble) cámara de altas prestaciones

Demasiadas veces se deja de la cámara a un lado, ofreciendo equipos de altas prestaciones pero relegando este accesorio a lo anecdótico. Y hay que tener en cuenta que en equipos móviles es imprescindible que ésta rinda adecuadamente.

En el caso del Galaxy Book podemos estar tranquilos: un sensor CMOS de 13 Mpíxeles con apertura f/1.9 en la cámara principal y frontal con 5 Megapíxeles y f/2.2 nos ayudarán a crear fotos nítidas y de gran resolución. Ídem para cualquier tipo de videoconferencia, charla entre familiares, grabación de entornos… El equipo cuenta con suficientes valores de rendimiento y suficiente apertura para lograr imágenes limpias y definidas sin recurrir al flash.

Fotos que podremos editar desde la incontestable pantalla superAMOLED de 12 pulgadas. Dos datos: resolución 2K y una densidad de 216 ppp. Quien haya trabajado con este tipo de pantallas conoce la gran virtud que esconden: un color definido, cálido, y mucho más orgánico que el que pueden mostrar los monitores LED.

Ya sea para disfrutar de alguna novedad en Netflix desde el sofá o para leer un libro en formato ebook o PDF, su tratamiento del color o su ahorro y gestión de la energía, la tecnología superAMOLED supone un paso adelante sobre las tradicionales.

Un S Pen con mucho que decir

Pero dejemos de hablar de la pantalla para hablar de la herramienta con la que garabatearemos encima, uno de sus puntos más fuertes: el S Pen.

Este no es un lápiz cualquiera: con 4.096 niveles de presión, ideal para escritura precisa —que reconoce y digitaliza— o dibujo profesional. Acercando el lápiz a la pantalla y pulsando el botón superior aparecerán las opciones comunes: capturar pantalla, escribir notas encima, realizar anotaciones y adjuntar a carpeta, etcétera.

En este sentido, Windows 10 se brinda como el aliado perfecto. Sus actualizaciones enfocadas a Windows Inkya hemos hablado de él en más de una ocasión— ofrecen un montón de opciones de arrastre, ampliar y reducir. Y este lápiz con 0,7 mm de punta es la herramienta idónea para trabajar día a día. Y, cuando se trata de grabar y editar nuestros propios gestos el touchpad, homologado bajo el sello Precision de Microsoft, sirve como perfecto complemento.

Un software propio: Samsung Flow

Muchos usuarios nos quejamos de que nos llenan los gadgets con aplicaciones innecesarias. ¿Para qué necesitamos juegos que ni siquiera conocemos?

El Galaxy Book puede presumir de ser un sistema limpio listo para que el usuario sea quien marque la pauta de uso. Entre sus aplicaciones nativas cuenta con Samsung Notes, para crear los clásicos post-its, una muy agradable Samsung ShowWindow, para gestionar la doble pantalla —resolución que envías y las distintas apps que muestras desde allí— y Samsung Flow, la clave que hace posicionarse a este equipo por encima de muchos de sus competidores.

Es cierto que si no tienes ningún equipo Samsung en casa tal vez no la aproveches como se merece, pero la función de este Samsung Flow es proveer de una aplicación que conecte con tu móvil, que sirva de puente con el que compartir archivos y responder a notificaciones sin necesidad siquiera de desbloquear el teléfono, mediante el sensor NFC del portátil —situado en la parte inferior derecha del teclado—.

En resumen, desde este Galaxy Book cuentas con compatibilidad total con los Samsung Galaxy S7 y S8. Por cierto, no creas que te perderás las conversaciones: podrás escucharlas a través de los dos altavoces estéreo envolventes que asoman a cada lado de la pantalla.

El pack completo desde el principio

Muchos equipos prometen grandes prestaciones con su lápiz inteligente. Otros muchos aseguran que su funda teclado permite diferentes combinaciones y disposiciones del equipo —modo cine, modo tienda-escaparate, etcétera—. Pero, cuando estás frente a la tienda, te das cuenta que esos añadidos no vienen incluidos en el pack oficial.

En otras alternativas el precio final ascendería otros 200 euros, pero Samsung ha querido dotar a su Galaxy Book de la funda-teclado y el S-Pen dentro de la caja. Así, ese extra lo pueden enfocar, por ejemplo, a aumentar el tamaño del disco duro —un SSD (sólido) LiteOn de 128 o 256 GB—.

La actual oferta de convertibles es enorme. Y la competencia, feroz. Pero lo que ha logrado Galaxy Book es una interesante mezcla entre una tablet familiar, de uso sencillo e inmediato, con una serie de funcionalidades adicionales que le otorgan un rigor mucho más profesional que encontraríamos en equipos de menor calado. Un equipo, en fin, diseñado para cualquier uso y edad.

Samsung Galaxy Book 12″ Intel Core i5


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