Como cada año al llegar septiembre las editoriales luchan por sacar la colección más atractiva, llamativa (y hortera) del kiosco.
Este momento, que se repetirá de nuevo en enero, se caracteriza porque la televisión se llena de anuncios de los “maravillosos” cursos de inglés con las últimas tecnologías multimedia (hasta 3D y sonido Dolby-Sourround si hace falta), las colecciones de plumas estilográficas, sellos, mecheros, figuritas de toreros del mundo, las mejores series y películas en DVD o la más completa selección de música con las mejores melodías del cine interpretadas con clavicordio rústico de madera de chopo. Vamos, de todo.

Lo bueno es que ahora, gracias a Internet, hay páginas como quioscoslocos que recopila muchas de estas colecciones, permitiéndonos conocer de antemano lo que nos vamos a encontrar estos días. Así, si nos interesa algo, podremos ir al kiosco y comprarlo directamente y sin mirar a nuestro alrededor para no sentirnos abrumados con los cientos de fascículos, regalos y, sobre todo, los enormes cartones de las primeras entregas.