Según un experto analista, el coste de tener todos los video alojados en un dominio le cuesta a Google, alrededor de 511 millones de euros. Los expertos calculan que YouTube cerrará este año fiscal con 338 millones en pérdidas. Es por eso, que desde Google urge encontrar la forma de rentabilizar YouTube y lograr revertir la tendencia, de forma que obtenga rentabilidad.

La solución: imitar la fórmula usada por las páginas web de los grandes canales de televisión, es decir, dar la elección al espectador entre ver un solo anuncio de unos 30 segundos antes de la emisión del videoclip o tener la opción de recibir hasta cuatro anuncios más breves diseminados a lo largo del vídeo. No es la primera vez que YouTube tiene presente esta fórmula, de hecho el año pasado crearon un algoritmo con el cuál tratar de predecir qué vídeos se van a convertir en un fenómeno teniendo en cuenta factores como la aceleración en el número de visionados, los favoritos, registros de audiencias… el problema de aquel sistema, es que no siempre resulta tan fácil que vídeo será popular, pues la popularidad es tremendamente aleatoria.

Para botón una muestra: El vídeo más popular hasta la fecha con 121 millones de visitas, dura seis minutos y en él el desconocido comediante Jud Laipply repasa y escenifica la evolución de la forma de bailar a lo largo de las décadas. O por ejemplo, otro de los grandes éxitos es el de un bebé llamado Charlie que le muerde el dedo a su hermano Harry, con 101 millones de visitas. ¿Logrará Google rentabilizar YouTube con el nuevo sistema de visionado de publicidad? ¿Cómo recibirán los internautas estas pequeñas cuñas publicitarias?


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