Después de la polémica desatada por el presidente de Telefónica, Cesar Alierta, en relación a un posible canon a los buscadores en beneficio de las operadoras, Google ha dado un golpe de efecto y ha anunciado que ofrecerá en Estados Unidos acceso a Internet con una velocidad de 1 gigabyte por segundo.

Google utilizará una red de fibra óptica ultrarrápida para llegar, de momento, a cincuenta mil personas, aunque en un futuro podría aumentar la cifra al medio millón de usuarios. El servicio se encuentra en fase de pruebas y la compañía no planea expandir este test a otros lugares.

El objetivo es el de ofrecer una velocidad cien veces superior a la que actualmente disponen la mayoría de los hogares americanos, de 10 Megas. Entre los planes que maneja, se encuentra el ofrecimiento de una red de acceso abierto y compartir los datos obtenidos del experimento, además, a un precio competitivo con el resto de ofertas.

De momento las pruebas de Google se limitan a Estados Unidos y que no se barajan fechas para extender la iniciativa a Europa. La red estará disponible a otros operadores para que puedan ofrecer sus servicios en ella.

En este sentido, Google señaló que con esta iniciativa aplicará un sistema de acceso abierto ofreciendo a los usuarios la posibilidad de elegir a los proveedores de servicios.