El Fujitsu Futro S100, que es como se ha bautizado a la máquina, es un ordenador de sobremesa de pequeño tamaño, con la particularidad de que necesita una red para su correcto funcionamiento.
Esta particularidad hace que sea necesario un servidor que albergue muchos de los archivos necesarios para su arranque y mantenimiento.

Estos terminales, llamados “thin client” ahorran costes y espacio para un uso intensivo en oficina.
Pero el avance de este modelo en concreto es su extraordinariamente bajo consumo, incluso para ser un ordenador de estas características mencionadas, y lo convierten en PC más eficiente, energéticamente hablando, del planeta.
A pleno rendimiento, su consumo no sobrepasa los 30 vatios, bastante menos que una bombilla de nuestro hogar, y hasta casi un setenta por ciento menos que un ordenador de los etiquetados como ecológicos.

Orientado a limitar el gasto en empresas que necesiten un gran número de terminales, sus especificaciones son muy ajustadas pero enfocadas a su finalidad. Monta un procesador VIA Eden de 500 MHz, 1Gb de memoria RAM y el almacenamiento está basado en memoria sólida tipo flash.