El juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla ha ordenado la devolución del canon pagado por el comprador de varios soportes de grabación al dar por demostrado que los CD no contenían ninguna obra con derechos de autor.

El comprador es un abogado de Sevilla, y usó los soportes para grabar litigios y otros actos legales, que al ser públicos, no pueden ser protegidos por derechos de propiedad intelectual.
El comercio donde compró los disquetes es el obligado a devolver los 1,12 euros al comprador.

La Sociedad General de Autores o SGAE es la última beneficiaria de este canon, encargándose de cobrarlo a los comerciantes.
La ley actual da por sentado que los soportes van a ser usados para la grabación de obras protegidas con derechos, pero existen casos y profesiones concretas que exigen un uso claramente determinado de estos soportes, como profesionales de la sanidad o la justicia.

Además, todo ciudadano debe tener el derecho de presentar pruebas de la finalidad que va a dar a su compra para evitar esta tributación a una entidad privada.
El precedente ya ha sido sentado, y se ha abierto la posibilidad de presentar demandas a los particulares en la misma situación.


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