Si el cartucho de tinta de su impresora se queda sin tinta casi al final de una impresión importante, un truco interesante para no quedarse colgado es sacar el cartucho y darle con un secador de pelo durante dos o tres minutos. Luego volvemos a poner el cartucho en la impresora e intentamos otra vez la impresión mientras el cartucho todavía está caliente. Un ingeniero especializado explica el por qué del funcionamiento de este truco: “El calor del secador calienta la tinta densa y ayuda a que fluya hasta las diminutas boquillas del cartucho”.