Una de las primeras ideas que debes tener claras es que no podemos suponer nada, yo al menos siempre caigo en el error de este no puede ser el problema.

Lo primero que debes hacer es desconectar todos los periféricos que tengas conectados a tu Mac, dejando únicamente los imprescindibles, teclado y ratón. El pensar que la tarjeta de sonido externa no puede ser, porque ni siquiera se ha arrancado el ordenador, puede ser contraproducente. El mejor remedio previo, es no dar nada por suuesto, pues a veces lo que damos por hecho que no causa el problema, puede ser efectívamente la razón.

Si tras hacer o anterior, sigue dando fallo, entonces necesitamos intentar dilucidar si es un problema de Software o de Hardware.

Si al encender nuestro Mac, este se queda congelado en la pantalla de arranque o le cuesta mucho iniciarse apareciendo cada dos por tres la famosa ruleta de colores puede que sea un simple problema de permisos en el sistema.

Si por el contrario, oímos un fuerte ruido en el disco duro o el monitor no da ningún tipo de señal, debemos temernos lo peor. Pero primero de todo, resetéa la PRAM. En el paso 3 te comentamos como hacerlo.

En los equipos de Apple existen diferentes ubicaciones donde se almacenan configuraciones que afectan al equipo y que pueden verse dañadas en ocasiones. Los motivos por los que la información que contiene se corrompe pueden ser de lo más variados y en la mayoría de la ocasiones se solucionan fácilmente.

Una de esas ubicaciones es la PRAM (memoria RAM de parametros) en la que se almacena información del sistema como los ajustes de vídeo (resolución de pantalla, numero de colores o le frecuencia de refresco), el volumen de inicio establecido, volumen del altavoz, configuración de la región del DVD, la memoria virtual, caché de disco,…

Pues bien, cuando detectemos anomalías del tipo: el equipo no inicia o tarda mucho, aparece una carpeta con un símbolo de interrogación, algunas ralentizaciones o cuelgues inesperados entre otras podemos recurrir a reiniciar la PRAM. De esta forma, si la información contenida está corrupta volveremos a los ajustes originales y podremos descartar si el fallo está motivado o no por él.

Para reiniciar la PRAM sólo debemos realizar los siguientes pasos:
– Apagar el ordenador
– Encender el ordenador y mantener pulsadas las teclas Comando + Opción + P + R. Debemos pulsar la combinación de teclas antes de que aparezca la pantalla gris
– Mantener pulsadas las teclas hasta que el ordenador se reinicie y oigamos el sonido de arranque por segunda vez
– Soltamos las teclas y probamos el funcionamiento del equipo
– Tener en cuenta que en algunos equipos los ajustes de fecha y hora pueden cambiar. En cuanto a la PRAM también hay que comentar que en algunas actualizaciones se reinicia como proceso normal de la propia actualización, algo que en ocasiones les extraña a los usuarios pues ven como tras terminar el proceso y volver a encender el equipo esos valores antes mencionados les varían.

Igualmente, los que tengáis un portátil y el teclado esté dañado en su totalidad o parcialmente y uséis uno externo, no deberíais tener problema alguno.

Si a pesar de todos nuestros intentos sigue fallando, seguramente nos encontramos ante un posible fallo de hardware, como el disco duro, deberemos intentar el arranque desde otra fuente. La unidad óptica, un disco duro externo u otro Mac en modo Target, podrá permitirnos el arranque para utilizar las herramientas de disco del sistema. Deberemos entonces realizar una reparación de permisos y de disco duro y volver a intentar iniciar el Mac normalmente.

Si vemos que esto persiste y no disponemos de herramientas como Drive Genius o DiskWarrior, me temo que debamos pasar a medidas más drásticas reparticionando el disco duro para volver a instalar el sistema y volcar la copia de time machine. Si aún así el problema persiste solo queda asumir que el disco duro está fallando y es necesaria su sustitución.

Si detectamos que no es un problema de Hardware, sino un problema es el Software, respura tranquilo pues no es tan grave.

Puede que los controladores de algún periférico o algún programa esté creando conflictos con el sistema. Para poder estar seguros de esto, deberemos iniciar nuestro Mac en modo seguro pulsando la tecla shift al encenderlo. Al hacer esto, nuestro Mac hace una criba de controladores y únicamente arranca los propios de Apple, dejando inactivos los de terceros. En este punto deberemos tener un ratón con cable USB ya que los inalámbricos como el Magic mouse no suelen funcionar.

Ahora llega el punto en el que tendremos que calibrar cuales han sido nuestros últimos pasos en el sistema y que podemos haber instalado que esté dando conflictos. Evidentemente deberemos desinstalarlos ya sea manualmente o desde el propio desinstalador proporcionado por el programa. Aplicaciones gratuitas como TrashMe pueden ser de gran ayuda.

Si vemos que aparentemente no hay ningún programa en conflicto, iniciando el ordenador desde el DVD de instalación o una partición externa podremos reparar permisos y comprobar si podemos navegar normalmente por el disco duro. Si todo esto falla, solo nos restará volver a instalar el sistema entero. Snow Leopard permite realizar una instalación manteniendo todos los archivos propios solamente reinstalando los del sistema.

Tal vez nos encontramos definitivamente ante un tema de incompatibilidades de software de terceros. Solo podremos adoptar como única solución el instalar de cero y utilizar los programas que sabemos a ciencia cierta que no nos dan ningún tipo de problema.

Parece complicado pero no lo es, teniendo siempre en mente estos pasos y comprobaciones, nos evitaremos llevar nuestro Mac al servicio técnico a no ser que sea estrictamente necesario.


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