El mejor lanzamiento del año. Una jugada maestra entre veteranos y neófitos. En España arrasa semana tras semana. ¿De qué estamos hablando? De ‘Crash Bandicoot: N. Sane Trilogy’, cómo no, la remasterización de los tres juegos clásicos creados por Naughty Dog y que convirtieron a un pequeño marsupial naranja en la mascota oficial de la primera PlayStation.

Y la verdad es que estamos ante una revisión de lo más completa: tributaria en lo visual, el equipo de Vicarious Visions podía haberse quedado en la estética superficial, pero ha querido ir un paso más allá y adaptar el ritmo y mecánica de la tercera entrega, ‘Warped’, a toda la saga. Una decisión que le sienta especialmente bien.

Porque si algo hemos podido comprobar es que aquellos plataformas de nuestra infancia aguantan el paso del tiempo. Qué decir de la banda sonora y los personajes 3D. Los fans pueden estar tranquilos con esta declaración de amor. No se trata de nostalgia, sino de diversión pura: estamos ante juegos diseñados para revisar una y otra vez, con el suficiente reto para preguntarnos si lo hemos hecho perfecto o aún podemos mejorar un poco más.

Y qué mejor forma de comprobarlo revisando algunos de sus niveles más icónicos, aquellos que demuestran que la trilogía de Naughty Dog, padres de Uncharted, está más vigente que nunca. Eso sí, ten cuidado con el exigente ‘The High Road’: perderás más vidas de las que puedes contar.

Dino Might!

Los niveles prehistóricos de Crash Bandicoot 3 son especialmente famosos por su ambientación, algo que en la remasterización se ha cuidado especialmente: llenos de secretos, enemigos feroces, la tensión constante de la persecución, y un bebé T-Rex de lo más cariñoso. Mención especial merece uno de los niveles ocultos dentro del propio nivel.

Rock it!

El jetpack gozó de fortuna irregular: algunos usuarios dijeron que ofrecía muchas posibilidades, mientras que una gran parte se quejó por la forma en la que replantea la forma de jugar: sortear obstáculos en gravedad cero. En cualquier caso, esta revisión pone en solfa el potencial de esta saga, de cómo llevan hasta la perfección los pequeños matices jugables.

Rock it! es uno de esos niveles a los que volver para entender lo increíblemente exigente que era diseñar videojuegos hace 20 años.

Gone Tomorrow

Formando parte del último mundo, la dificultad aquí es notoriamente superior. En este nivel encontraremos, entre otros rivales, tanques lanzamisiles que nos recordarán a las balas clásicas de la saga Super Mario.

Por suerte, contamos con una nueva habilidad, nuestra recién adquirida Fruit Bazooka, con la que disparamos frutas wumpa. Porque, efectivamente, la moneda de cambio de esta saga no son manzanas, sino unas frutas ficticias situadas en el también ficticio archipiélago del sur de Australia Islas Wumpa.

Snow Go

Snow Go es, junto a Hang Eight y su magnífica banda sonora, uno de los niveles más queridos de Crash Bandicoot 2: sobre un suelo deslizante, las físicas del hielo y la nieve nos dificultan sobrevivir entre focas y pingüinos asesinos.

A esto hay que sumar la tradicional sección bonus en perspectiva lateral donde nos tocará hacer un par de saltos de fe para completarlo. Ya sabes: no te dejes ni una caja sin romper.

Road Crash

Imposible olvidar al Crash motero y gamberro. Toda la peli del condado quiere detener esta carrera ilegal pero tú no vas a rendirte. Además de contar con un nivel secreto —choca contra el cartel del alien y verás—, la velocidad que plantea este nivel exige un cambio de mentalidad, de reflejos ninja: no olvides pisar el acelerador en el último momento para salir con un extra de sprint.

Slippery Climb

Slippery Climb es un “must”, considerado uno de los niveles con mejor atmósfera, estilo y una dificultad por encima de la media —no será fácil saltar entre pajarracos y subir sobre escalones que se transforman en trampas mortales a casa segundo: mantén la calma y la concentración o acabarás desesperado.

Escalar el castillo de Cortex bajo una lluvia implacable nos retrotrae a clásicos como los últimos niveles de ‘Castle of Illusion Starring Mickey Mouse’.

Tomb Wader

Y cerramos con Tomb Wader, no por nada especial: cada usuario cuenta con sus predilectos. Pero nos decantamos por este gracias a su magnífica ambientación y la forma en la que plantea la resolución de puzzles. Los niveles jurásicos son los favoritos de los usuarios y los medievales son los más conocidos —por figurar al comienzo de la aventura—.

Los egipcios son citados como los patitos feos, cuando en realidad apuestan por un diseño de niveles sorprendente: hay que dominar la profundidad de salto, cuidar tanto la verticalidad como la perspectiva. O morirás una y otra vez mientras resbalas entre trampas de arena y agua. Sobre todo de agua. Tras jugarlo durante un puñado de horas no podrás sino afirmar «larga vida a Crash Bandicoot».

En Tecnología de tú a tú| Estos son los videojuegos TOP que te perdiste en 2016 y que ya no tienes excusas para ignorar

 


Etiquetas: ,