Cuatro años después de las primeras noticias oficiales, Diablo III es el juego del momento, y lo respaldan los tres millones y medio de copias vendidas tan solo el día de su lanzamiento, el 15 de Mayo, situándolo como el mejor debut en la historia de los videojuegos. El videojuego de Blizzard ha seguido la misma línea de entregas anteriores, ofreciéndonos un RPG  con toda la esencia del mundo de fantasía y oscuridad que tanto añorábamos en este género.

Con varios caracteres  a elegir, la primera decisión sobre la clase de nuestro personaje es crucial en el posterior desarrollo de la historia, así como de los objetos que podremos coleccionar.  Para disfrutar plenamente con la clase que mas encaja en nuestro juego, daremos unas breves pinceladas a los cinco personajes con los que podemos completar la aventura:

Demon Hunter

El demon hunter o cazador de demonios es un viejo conocido de anteriores aventuras, pero esta vez aparece como personaje a elegir al comienzo del juego. Detentan el rol de arquero, lo que se traduce en una gran pericia, y a su vez dependencia, con las armas a distancia como ballestas, arcos, etc, y un escaso uso de la fuerza bruta.

La destreza es el principal atributo, y que deberemos aumentar siempre que nos sea posible, ya que incide directamente en la puntería con el arco o ballesta, así como en el daño realizado. Aunque no se debe descuidar el resto de atributos, la efectividad de un demon hunter depende especialmente, y por este orden, de la estrategia, la colocación en el terreno de lucha, la puntuación en destreza y el arma utilizada.

La destreza nos medirá también la capacidad de defensa, ya que al no poder portar armaduras pesadas, las bonificaciones defensivas tienen gran relevancia. No es un personaje de melee, por lo que esta indicado para jugadores que optan antes por la estrategia que por el combate cuerpo a cuerpo, y por tanto, es un personaje que exige experiencia previa en el juego para sacarle todo su jugo.

Los cazadores de demonios pueden elegir dos grandes recursos para aumentar su poder ofensivo, la disciplina y el odio.  El odio aumenta de forma momentánea el daño producido, regenerándose de forma rápida durante un ataque. Por el contrario, la disciplina es mucho más lenta de generar, pero proporciona una gran cobertura en movimientos de evasión para salir de cualquier atolladero.

Mago

Como en casi todos los videojuegos RPG, el mago es el personaje más versátil y a la vez más complejo de manejar. Para alegría de los que gustan de este tipo de personaje, el conjunto de hechizos y combinaciones de hechizos con runas es muy elevado, por lo que tendremos un amplio catálogo de posibilidades en una batalla.

La capacidad de lanzar hechizos se basa en el consumo de poder arcano, una especie de maná que utilizan tradicionalmente los magos de este género de videojuegos. Por supuesto, este personaje tiene un índice de regeneración de poder arcano muy superior al resto de héroes, siendo uno de los principales objetivos aumentarlo para elevar nuestra capacidad ofensiva y defensiva.

Al igual que el anterior personaje descrito, la estrategia y la distancia serán nuestros mejores aliados a la hora de afrontar los combates más difíciles. La distancia, en cuanto a que no dispondremos de una armadura potente, al menos hasta que se domine los hechizos defensivos. La estrategia será necesaria tanto en la lectura del combate como en el consumo de poder arcano.

Si se utiliza adecuadamente el arsenal de hechizos, y se conjugan con los distintos artefactos y runas  que aumentan la regeneración de poder arcano, nuestro personaje será capaz de lanzar ininterrumpidamente hechizos durante todo el combate. En caso excepcional, y con poderosos hechizos defensivos mediante, el mago podrá pelear cuerpo a cuerpo con ciertas garantías, al menos en cortos intervalos de tiempo.

Médico Brujo

El rol de médico brujo es el que más se aleja de los cánones de los personajes comunes a este género de videojuegos, pero que ya vimos esbozado en la figura del nigromante, del anterior Diablo II.

Aceptable luchador de melee, es a su vez  capaz de conjurar e invocar criaturas, tanto para la defensa como para el ataque, utilizando el clásico recurso del maná.

A diferencia de los magos, el maná, además de regenerarse con el tiempo, aumenta su capacidad total junto a la subida de nivel, lo que permitirá la invocación de un mayor número de seres a medida que ganemos puntos de experiencia.

Los principales atributos que hemos de considerar son la salud e inteligencia. El primero nos permitirá aguantar un mínimo de daño en combates cuerpo a cuerpo, y el segundo, es el parámetro en el que basaremos todo nuestro poder ofensivo.

Bárbaro

El bárbaro es el personaje clásico de todo RPG, cien por cien luchador de melé, aguanta muy bien los ataques físicos y mantiene a raya a las hordas de monstruos, alejándolas de arqueros, magos y luchadores de distancia.

Sencillo de controlar, no significa que sea repetitivo o aburrido en absoluto, ya que dispone de una extensa variedad de ataques y movimientos de evasión. Además, al ser un maestro de armas, es capaz de manejar cualquiera de ellas de forma óptima, ya sea a una o dos manos.

El personaje está dirigido a aquellos que gusten de un juego directo, siempre en el fragor de la batalla y atrayendo los más poderoso enemigos y jefes finales, aguantando sus golpes el mayor tiempo posible. Para esta labor de “tanque”, nos será muy útil la capacidad de vestir las armaduras mas pesadas.

La fuerza es el atributo del que dependerán la mayoría de sus habilidades. Además incide en el daño producido, el recibido y  la capacidad de llevar ciertas armaduras. Es directamente proporcional al recurso favorito del bárbaro: la furia.

La furia es lo que el maná al brujo y el poder arcano al mago. Se trata de una fuerza vital que se consumirá en algunos golpes especiales, combos ofensivos, puntos críticos y alguna maniobra especial de evasión y defensa. En estado de reposo, el índice de furia es cero, e irá aumentando a medida que se sumerja en el cuerpo a cuerpo, para desaparecer una vez terminado el combate.

Monje

Como era habitual en las dos primeras entregas, el personaje del monje es uno de los más importantes en la historia de la aventura. Son los máximos representantes de la luz en el reino de tinieblas donde transcurre la mayor parte de la historia.

Experimentados luchadores, con una interesante capacidad de aguantar el daño, son una buena opción para los que gusten de ataques cuerpo a cuerpo, sin renunciar a pequeños conjuros.

Esos conjuros llamados mantra, están orientados principalmente a la protección y la curación del grupo, añadiendo bonificaciones a todos los acompañantes del monje, haciendo de este uno de los personajes más buscados para completar una expedición online.

La destreza es especialmente importante, tanto en esta clase como en los arqueros, ya que las restricciones de armadura que le impone su orden, hace que esquivar golpes sea fundamental para no sufrir serios daños en el combate.

El “espíritu” es el equivalente a la furia bárbara, aunque a diferencia de esta, el monje tiene la capacidad de acumularlo durante la lucha para gastarlo en el momento oportuno, sin que disminuya.

El monje, según las estadísticas, es el rol mas utilizado en las anteriores entregas de Diablo, y será muy del gusto en aquellos jugadores que tengan un alto sentido de juego en grupo, siendo el personaje que marcará la diferencia si su manejo es el correcto.

 

En Tecnología de tú a tú: Diablo III, una saga de éxito arrollador


Etiquetas: ,