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La fotografía es una constante en cualquier faceta de nuestra actividad diaria. Gracias a las proliferación de las cámaras de los móviles y las cámaras dedicadas, no es complicado que siempre haya alguien inmortalizando el momento. En las navidades este fenómeno es más acentuado si cabe.

Es tiempo de reencuentros, cenas, comidas, ocasiones especiales y momentos únicos que no se podrán repetir hasta pasados doce meses. Conservar un recuerdo fotográfico  de estos momentos se plantea como más urgente si cabe.

Eso sí, a falta de una idea clara sobre quién hará las fotos, es posible que los encuentros navideños se conviertan en un “photocall” improvisado con todo el mundo haciendo fotos a todo el mundo, salvo que haya alguien a quien se identifique claramente por su afición y habilidad para hacer fotos y se delegue oficialmente o “de facto” en esa persona la responsabilidad del reportaje fotográfico.

Cómo ganarse la confianza de los demás

Si tienes vocación de fotógrafo, y para que puedas ser tú el encargado de estar detrás de la cámara, tienes dos opciones básicamente: una es haber ganado la reputación  como persona hábil con la cámara durante el transcurso del año a través de tus fotos publicadas en redes sociales como Facebook o Instagram. O haciendo valer tu habilidad con la cámara en las reuniones y eventos que hubieran tenido lugar durante los meses pasados.

La otra opción es la de mostrarte tan seguro de tus aptitudes, que simplemente dejen que seas tú el que lleve la voz cantante, aunque nadie tenga muy claro que eres suficientemente hábil como para hacerlo bien.

Te arriesgas a acabar con diez móviles en la mano para hacer la misma foto con cada uno de ellos, eso sí. Bromas (a medias) aparte, que haya alguien “que sepa” a cargo de la parte gráfica de una reunión familiar, de amigos o trabajo, tiene muchas ventajas.

Entre otras, que las fotos salgan bien porque se ha planeado así y no por azar, por ejemplo.

Consejos para hacer (buenas) fotos

Ya te has decidido a ser tú el que tome la iniciativa para hacer las fotos. Si eres un profesional, poco podemos decir que no sepas ya. Pero si estás aprendiendo a manejar tu cámara o haciendo un curso de iniciación a la técnica fotográfica o eres autodidacta, quizás te venga bien seguir algunas recomendaciones.

Aunque es una afirmación de sobra conocida, hacer una foto no solo se trata de apretar el disparador. Se necesita pensar las fotos para que el resultado se aproxime a lo que queremos retratar y no sea fruto del azar.

Trata de no forzar las situaciones

En las fotos de eventos, no todo el mundo es proclive a ser fotografiado. Es una resistencia que puede ser una pose sin más o una negativa categórica y firme. En estos casos, puede ser de gran ayuda no llegar de súbito a un corrillo y sacar la foto de turno. En vez de eso, podemos aprovechar la situación para hablar, ponernos al día si hace tiempo que no coincidimos con nuestros familiares o charlar de un modo distendido.

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Al cabo de un rato, será mucho más fácil conseguir una respuesta positiva ante la cámara. Podemos empezar con un selfi para preparar el ambiente y luego pedir a nuestros parientes, colegas o amigos que se dejen fotografiar.

Pon orden en las fotos de grupo

Cuando llega el momento de hacer la foto de grupo hay que ser rápido, pero también hay que prestar atención a los detalles. La ubicación de las personas o la luz pueden estropear una instantánea. No tengas miedo a la hora de pedir que tal o cual persona se mueva a otra posición.

Fíjate en la luz que haya, y si localizas un escenario mejor para la foto, no dudes en pedir al grupo que se mueva a la zona que consideres óptima. en la foto de abajo, en una cena de Navidad con amigos, hay que invertir unos instantes para que todo el mundo salga y se “prepare”. Mejor al final que al llegar. O cuando se vaya la primera persona en su defecto. No faltará nadie y habrá un ambiente más distendido.

foto de grupo

Comprueba que todo el mundo entre en la foto. Puedes pedirles que se junten más, o moverte hacia atrás si la cámara no tiene objetivo zoom o usas un móvil. Es mejor invertir un minuto en componer la foto de grupo, que conformarse con una foto mejorable. Además, esta actitud hará que tu reputación como fotógrafo aumente de cara a tu grupo de familiares y amigos.

No uses el zoom en el móvil (ni el flash)

Si usas el móvil como cámara de fotos, recuerda que, con la excepción del zoom óptico 2x de los nuevos iPhone 7 Plus y contados móviles más, el zoom de las cámaras es digital y lo único que consigues haciendo una foto con él es perder calidad.

Es mejor hacer la foto sin zoom y luego recortarla con un editor de fotografía como Snapseed que hacer la foto con el zoom digital activo. Puede dar la sensación de que no pasa nada por usarlo. Y en la pantalla del móvil puede que hasta “dé el pego”, pero el archivo de imagen será pobre en cuanto a nitidez o detalle.

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En cuanto al flash, los smartphones no se caracterizan precisamente por tener los mejores. Si es posible evita el uso del flash integrado en el móvil. Es mejor que muevas a las personas que vas a retratar a una ubicación con más luz que activar el flash.

Haz varias fotos (y elige la mejor)

En fotografía no es recomendable hacer fotos por el mero hecho de hacerlas. Pero en una foto de grupo pueden suceder muchas cosas en el lapso de un disparo. Sonrisas, gestos “raros”, ojos cerrados, caras desenfocadas o incidencias similares pueden estropear una foto fácilmente.

En estos casos, la solución pasa por hacer varias fotos seguidas. Es importante advertir al grupo de que se van a hacer varias tomas para evitar que se disperse tras el primer disparo.

Piensa las fotos “candid”

Las fotos llamadas “candid” hacen referencia a las que se realizan de forma espontánea, capturando momentos inesperados o que surgen sobre la marcha.

Durante un evento navideño encontrarás muchas oportunidades para hacer este tipo de capturas. Hay que ser respetuosos y considerados con los deseos de las personas si no quieren que se le hagan fotos, claro está. Pero dentro de un círculo de confianza como es el de las reuniones familiares o de amigos, es probable que nadie se moleste si te “pillan” haciendo una foto por sorpresa.

Estar atento significa prestar atención a elementos tales como espejos o reflejos que hacen posible capturar un momento sin que el sujeto se dé cuenta de ello como en el caso de la imagen de más abajo.

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Trata de prestar atención a los instantes clave para cada persona en la celebración. Sea el momento en el que se abren los regalos, o en las llegadas o despedidas para captar expresiones emotivas, o mientras se cuentan anécdotas o experiencias. Que sean fotos espontáneas no significa que no se  tengan que pensar antes. Todo lo contrario, hay que estar preparado para que no se nos escape ninguna oportunidad.

El fotógrafo tiene que prestar atención a todos los corrillos y situaciones que se den en un evento navideño. Si los niños se van a jugar, puedes hacerles una vista y captar el momento. Si un grupo se va a la cocina a preparar el cava o las uvas, también es una oportunidad para capturar momentos especiales.

Elige escenarios

En una celebración navideña, los elementos propios de estas fiestas cobran especial protagonismo. El árbol, el Belén, las luces o los adornos son fondos perfectos para hacer retratos.

En la foto de abajo hemos difuminado los rostros de las personas en la escena. El objetivo es ilustrar el apartado de la selección de escenario.

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Las luces incidiendo en las caras, por ejemplo, dan mucho juego de cara a hacer una foto navideña. O el posado junto a los regalos en el árbol, o al lado del Belén. No tengas miedo de hacer la misma foto por enésima vez: no siempre se puede reinventar la rueda y siempre puedes hacer la misma foto que todos, pero con tu propio estilo.

Déjate fotografiar

Puede ser que no te guste salir en las fotos. Pero si te niegas a que te hagan una, estarás creando un mal precedente y posiblemente, si más tarde pides a alguien que pose para la ocasión o te ve haciéndole una instantánea, no pondrá su mejor cara.

Así que, aunque no te resulte cómodo, déjate retratar para predicar con el ejemplo o evitar situaciones incómodas. No es que vaya a ser una situación de crisis, pero aceptar la foto ayudará a crear un ambiente propicio y relajado.

Edita las fotos

Ya tienes tu reportaje fotográfico de la cena de Navidad, fin de año o de la quedada con amigos o colegas de trabajo. Si quieres reforzar tu imagen de fotógrafo al que se le puede confiar la tarea de guardar un recuerdo gráfico de las navidades, lo recomendable es que inviertas un tiempo adicional editando las imágenes antes de compartirlas.

Enderezar las fotos, corregir el balance de blancos, recortarlas, corregir la exposición o incluso añadir filtros y efectos es una táctica que, además de mejorar las imágenes que compartas, contribuirá a que te ganes el respeto de tu círculo familiar y de amigos.

snapseed

Puedes usar editores para móvil o para PC, ya sea Snapseed o Photoshop u otras gratuitas para ordenador como The Gimp.

Y compártelas…

Por último, es importante compartir las fotos en un tiempo razonable. Un trabajo cuidado no facilita que se comparta una foto al día siguiente de haberla hecho, escogido, editado y clasificado, pero en una ocasión como las navidades, un plazo de una semana es una buena solución de compromiso.

Para compartir las fotos, un primer paso es usar WhatsApp o Facebook, por ejemplo. Pero recuerda que estas opciones reducen la calidad de la imagen drásticamente. Así que en un segundo paso, lo suyo es compartirlas por email o usando servicios como Wetransfer. Wetransfer permite enviar hasta 2 GB de archivos por envío, más que suficientes para nuestro propósito.

wetransfer

Aunque uses una cámara SLR, CSC o compacta, no te olvides de usar tu móvil en alguna ocasión. Los móviles de gamas medias y altas tienen cámaras muy solventes, y para agilizar el proceso de compartir una imagen, hacerlas con el smartphone es lo más rápido.

Las cámaras compactas, CSC o incluso SLR también empiezan a incluir conectividad WiFi que permite compartir las capturas al instante a través de las apps correspondientes para móvil.

Bonus: haz vídeos

No es fácil hacer fotos y al mismo tiempo hacer vídeos. Si grabamos vídeo no podremos hacer fotos (bueno, sí en algunos casos pero con matices) y si hacemos fotos no podremos hacer vídeos de una misma escena. De todos modos, en ocasiones especiales, como los momentos en los que los niños cantan sus canciones del cole, o los adultos “la lían”, el vídeo puede ser un recurso más apropiado que la foto.

Con estos consejos, es posible que consigas ganarte la confianza de tus parientes, amigos o colegas a la hora de hacer el reportaje navideño de esta temporada. Y de paso hacer que tu reputación como fotógrafo se consolide de cara al futuro.

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