El espacio disponible en un smartphone es uno de los factores que más condicionan la usabilidad del mismo. Cuando hablamos de espacio disponible, nos referimos al almacenamiento interno, que generalmente está asociado a la gama del terminal junto con la memoria RAM.

Los terminales más básicos suelen tener 2 GB de RAM y 8 / 16 GB de almacenamiento interno. Los de gamas superiores suben a 2 GB o 3 GB de RAM y 16 GB o 32 GB de espacio, y los de gamas altas y Premium van desde los 64 GB a los 256 GB dependiendo del modelo concreto. La presión de marcas como Xiaomi está haciendo que estas especificaciones se “relajen” hasta cierto punto, eso sí. Y en algunos casos encontraremos terminales de gama alta con 32 GB de almacenamiento, como el LG G6, o de gama baja o media com 32 GB o 64 GB. Pero de momento no es la norma.

Aunque los dispositivos tengan ranuras de expansión para tarjetas microSD, este tipo de almacenamiento no es, en general, compatible ni óptimo para la instalación de apps, ni para alojar ficheros de memoria caché, por ejemplo. Empiezan a comercializarse tarjetas de memoria con velocidades de transferencia aptas para la instalación de apps, bajo la categoría A1, pero los sistemas operativos no siempre tienen habilitada la opción de instalación de apps en las tarjetas microSD.

Precauciones iniciales

Podemos pensar: “vale, tengo 16 GB de almacenamiento, pero me pillo una tarjeta de memoria de, digamos, 64 GB y listo”. En principio es correcto, pero un análisis detallado de esta decisión hace que no sea la mejor. Así, de esos 16 GB hay que descontar unos 4 – 6 GB para el sistema operativo. Quedan unos 10 GB en los que habrá que instalar las aplicaciones y juegos.

Además, las aplicaciones usan memoria caché en el dispositivo para acelerar el acceso a ciertos contenidos que de otro modo habría que ir a descargar de Internet todo el rato, lo cual se traduce en un consumo de datos por encima de lo que sería deseable para un uso racional de nuestros dispositivos móviles.

Esta memoria caché se instala en el espacio de almacenamiento principal, no en la tarjeta de expansión. Y puede ocupar varios gigas en el caso de apps como Google Photos o Spotify. En el caso de un terminal con 16 GB o incluso 32 GB, las cuentas empiezan a jugar en contra nuestra.

Si a eso añadimos la conveniencia de dejar un espacio libre de entre un 15% y un 20% del espacio disponible, tenemos que el espacio que queda es bastante escaso si trabajamos con 16 o 32 GB. Si tenemos más capacidad, como 64 GB o 128 GB, en principio tendremos margen de maniobra, pero a poco que no tengamos la precaución de ir gestionando el espacio ocupado y liberando la memoria interna de almacenamiento de archivos, acabaremos por llenar también estas capacidades.

¿Qué hago?

Tengas más o menos espacio de partida en el terminal, es conveniente seguir algunas reglas que permitan mantener la memoria interna de almacenamiento “en forma” y con espacio para maniobrar. Si estamos todo el rato apurando el espacio disponible, habrá aplicaciones que se cerrarán o darán error. Por no hablar de la imposibilidad de instalar esa app que necesitamos con urgencia en un momento dado porque no haya espacio libre disponible.

Por fortuna hay algunas acciones que podemos llevar a cabo en el día a día para ayudarnos a descongestionar el uso de la memoria del terminal y hacer que tengamos espacio libre de un modo consistente sin que haya que estar pendientes de que se llene la memoria interna y nos quedemos sin espacio.

Crea una copia de seguridad de fotos y vídeos en la nube

El espacio de nuestro dispositivo es limitado, pero “sacar” las fotos y los vídeos físicamente del móvil, que son generalmente los contenidos que ocupan más espacio, no siempre es sencillo al no haber una conectividad evidente para usar dispositivos de almacenamiento externo a tal efecto.

Una forma de remediar esta carencia es usar servicios en la nube para almacenar nuestros archivos multimedia. Para fotos, Flickr es una opción interesante al ofrecer 1 TB de espacio gratuito. Para los vídeos, YouTube es una forma de mantenerlos accesibles, aunque perderemos el formato original del archivo. Mantendrá la resolución, y la calidad, pero usando códecs de YouTube. Para vídeos que no hayan sido grabados con una calidad profesional es una forma óptima de conservar nuestros vídeos, de modo que podremos borrarlos del smartphone.

Google Fotos ofrece menos espacio que Flickr para fotos a máxima calidad, pero tiene almacenamiento ilimitado para las imágenes que sincronicemos dejando que Google las redimensione por nosotros. No es lo mismo que tener las fotos originales pero es mejor que nada. Existen más opciones, como la de Amazon o la de Dropbox, que también pueden tenerse en cuenta como alternativas, aunque con planes de pago que hay que evaluar.

En iOS, podemos usar la sincronización de fotos a través de iCloud, por supuesto. O las nubes que dependan de fabricantes como Huawei o Samsung capaces de ofrecer servicios de este estilo, aunque generalmente con una capacidad limitada que podremos ampliar bajo un modelo de suscripción anual o mensual.

Usa USB OTG y un dispositivo externo

Antes decíamos que no era fácil usar dispositivos de almacenamiento externo convencionales, pero es posible. La forma de hacerlo es mediante un adaptador USB OTG (On The Go), que convierta la salida microUSB o USB-C a USB convencional para usar una llave o una unidad de disco externo. Una vez conectado, salvo casos excepcionales, podremos usar el administrador de archivos en Android o la app que corresponda en iOS para copiar o mover los archivos a la unidad externa.

En este caso podremos hacer copia tanto de contenidos multimedia como de documentos y archivos. Recuerda hacer una copia de los archivos contenidos en las carpetas creadas por apps como WhatsApp, donde se almacenan las fotos, los vídeos, los archivos de audio o los documentos que hayan compartido con nosotros nuestros contactos. Estas carpetas se pueden localizar fácilmente con aplicaciones de gestión de archivos en el propio terminal, como ES File Explorer para Android. Para iOS dependemos de las app que vengan con el dispositivo OTG que eloijamos.

Crea copia de los datos en el ordenador

También podemos hacer copia de los contenidos del smartphone a través de nuestro ordenador, conectando el móvil directamente a un puerto USB. En este caso se pedirá que elijamos el modo de conexión USB, así que recuerda activar la opción de transferencia de archivos y no solo la de carga.

Para iOS, existen aplicaciones de terceras partes que permiten navegar a través de las carpetas de nuestro iPhone sin necesidad de usar iTunes. Una de las mejores es iExplorer aunque es de pago. Pero a cambio es sumamente completa y facilitará la tarea de despejar espacio en el sistema de archivos de nuestro terminal.

Usa las herramientas de diagnóstico del sistema

Dependiendo de nuestro terminal, ya sea el fabricante o el modelo o la versión de Android que estemos usando, dispondremos de herramientas de diagnóstico de “la salud” de nuestro dispositivo. Estas herramientas suelen ofrecer optimización de memoria RAM, uso de batería o incluso solución antivirus dependiendo del fabricante y modelo de nuestro smartphone. Huawei tiene sus soluciones, LG las suyas o Samsung las suyas, por poner algunos ejemplos. Y pueden ser herramientas que están dentro del menú de configuración o como apps separadas pero preinstaladas.

La parte dedicada a auditar el uso del almacenamiento interno suele contar con opciones para localizar archivos de gran tamaño, temporales o archivos descargados e incluso avisará de aplicaciones instaladas, pero no usadas. Si la cámara tiene modo RAW, es probable que también avise sobre la presencia de este tipo de archivos, que consumen una cantidad de espacio elevada.

Vigila el espacio ocupado por los vídeos y fotos de WhatsApp

Este apartado es especialmente crítico, especialmente si hemos comprobado todo y seguimos sin conseguir encontrar los archivos que están llenando nuestro smartphone. Si estamos dentro de diferentes grupos de WhatsApp especialmente activos en lo que a compartir vídeos y fotos se refiere, estos contenidos acabarán por consumir una cantidad de espacio nada desdeñable. O si tenemos una actividad social intensa con nuestros contactos, claro está.

Este espacio está ubicado físicamente en la carpeta “Media” dentro de la estructura de directorios de WhatsApp, creada en el sistema de archivos de la memoria principal de nuestro dispositivo.

En el caso de que queramos tener guardados nuestros chats, la forma más inmediata de hacerlo es, sencillamente, enviando el chat que deseemos por correo a nuestra propia cuenta. Podemos enviar solo el texto o también los contenidos que hubiéramos compartido a través de él.

El correo se envía desde las opciones de configuración, en el apartado de Chats vamos al Historial de Chats y de ahí vamos a Enviar chat por correo. Aquí podemos vaciar o eliminar o archivar los chats como opciones adicionales.

La opción de archivar, contrariamente a lo que pueda parecer, no tiene como misión guardar el chat elegido, sino ocultarlo de la pantalla de chats. Podemos volver a hacerlo visible más tarde sin que se pierdan mensajes.
En el caso de que queramos hacer una copia de seguridad manual, tendremos que usar herramientas de gestión de archivos en el propio móvil si es Android, o usar herramientas de navegación en el PC o el Mac. Puede ser el propio administrador de archivos en Windows o herramientas como iExplorer en Mac.

Comprueba el espacio ocupado por las app

La caché puede ser responsable de que nos falte espacio en el smartphone. Apps como Spotify, Facebook o Flickr pueden tener varios GB de caché y datos de la app para ellas solas. Es una forma de ahorrar ancho de banda móvil, al reducir la necesidad de cargar datos repetitivos cada vez que nos conectamos a Spotify para escuchar una canción favorita o a Flickr para ver nuestras fotos online.

Otras apps, especialmente los juegos, pueden ocupar más de 1 GB de espacio en el terminal. Y es fácil que nos olvidemos de que hemos instalado un juego en un momento dado. Para ver el espacio ocupado tendremos que ir al menú de configuración del sistema, y ahí ir al apartado de Aplicaciones. Dependiendo del modelo y la marca del móvil encontraremos esta opción en uno u otro menú, pero en todos los casos nos dejará ver qué espacio ocupa cada app y si entramos en las apps concretas, nos dirá qué espacio se dedica a datos y caché y dejará vaciarlos si es urgente liberar espacio, o desinstalar la app completa.

Mueve las fotos y los vídeos a la tarjeta microSD

Las tarjetas microSD por lo general no resuelven el problema del espacio si lo que tenemos son muchas apps instaladas y nos falta espacio para añadir más. Pero sí son útiles si lo que queremos es tener un espacio de almacenamiento abundante para guardar fotos y vídeos sobre todo. En el caso de que hayamos comprado una tarjeta microSD, lo suyo es mover las fotos y los vídeos desde la memoria interna a la externa.

Para ello podemos usar alguna de las apps de administración de archivos disponibles para Android especialmente. En iOS, directamente, no hay ranuras de expansión para tarjetas de almacenamiento adicionales. Eso sí, podemos usar accesorios a través del conector Lightning.

Revisa los archivos en busca de ficheros grandes

Si bien hay aplicaciones de diagnóstico que ya hacen este tipo de búsquedas como parte de su labor de mantenimiento del terminal en estado óptimo, también podemos realizar esta búsqueda de forma manual navegando por las carpetas del smartphone, tales como las de imágenes, música,  descargas o documentos, sin olvidar las de WhatsApp.

Para ello usaremos alguna de las apps de administración de archivos que existen en Android. En iOS es más complicado navegar por carpetas del sistema que no sean las de imágenes.

No esperes a quedarte sin espacio

Independientemente de que tengas 8 GB o 128 GB, si no adoptas medidas para ir vaciando la memoria del terminal u optimizando el uso del espacio disponible, acabarás por llenar la memoria interna para almacenamiento de tu smartphone. Los modelos con 8 GB, 16 GB o incluso 32 GB son fácilmente “llenables” en pocas semanas, pero los de 64 GB o 128 GB acabarán por hacerlo. Es cuestión de tiempo.

Las aplicaciones como WhatsApp, o las que hayamos instalado y olvidado, especialmente los juegos, o apps que hagan uso de memorias caché abundantes, o las que permitan descargar contenidos locales, como las de mapas, son especialmente críticas, pero podremos identificarlas usando las herramientas del sistema, ya sean las de configuración o aplicaciones “extra” diseñadas para realizar tareas de optimización de los recursos disponibles. O en su defecto apps de terceras partes como las que se especializan en la gestión de archivos.

Para iOS no siempre tendremos tantas opciones y tan variadas como con Android. Pero opciones hay en ambos casos para realizar tareas preventivas.

En Tecnología de tú a tú| Ahorra espacio en tu smartphone: cómo mover apps a una tarjeta microSD en Android

 

 


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