La primavera es la época más revitalizante del año. Esta estación nos anima a salir a la calle y disfrutar de la temperatura, a ver a los amigos, incluso a visitar una playa… pero también deberíamos aprovechar esa positividad y energía primaveral para animarnos y pegarle una limpieza integral a nuestro querido ordenador que tanto usamos. ¿No creéis?

Limpiar el ordenador por fuera y mantenerlo optimizado, seguro y al día por dentro es mucho más sencillo de lo que puedas pensar, y, en muchos casos, vital para evitar problemas graves de funcionamiento. Vamos a mostrarte unos sencillos trucos para que tu ordenador y tú paséis una maravillosa y funcional primavera juntos.

Limpieza exterior del equipo

Limpieza del ordenador

La limpieza física de tu ordenador, sea un portátil o sea un ordenador de sobremesa, es básica, tanto por higiene como por buen funcionamiento de todos sus componentes. No te preocupes si tu equipo acumula polvo o suciedad, es normal, lo importante es limpiarlo antes de que cause daños más importantes. Recuerda que en El Corte Inglés cuentas con una gran selección de productos de limpieza de ordenadores.

Limpia el monitor

El monitor es uno de los periféricos que más vamos a usar en un ordenador, sea ordenador portátil u ordenador de sobremesa, ya que gracias a él podemos ver gráficamente lo que ocurre en el sistema operativo.

Por este mismo motivo, el monitor suele ser uno de los periféricos que más sufre “nuestra compañía”, y es fácil que acabe sucio de muchas formas. Nunca debemos desarmar un monitor para limpiarlo, con pasar un paño seco y suave, o levemente humedecido con agua (nunca empapado), debería bastar para que vuelva a relucir como el primer día.

Existen productos específicos para la limpieza del monitor como las toallitas de limpieza especiales para monitores TFT y LCD, o los spray vaporizadores, que permiten eliminar las huellas y marcas que van quedando en la pantalla con el paso del tiempo.

Limpia los periféricos (ratón, altavoz)

Los periféricos de entrada y salida (aquellos que nos permiten controlar el ordenador u obtener información del ordenador a través de ellos) suelen ser los más propensos a ensuciarse por un uso constante.

Los ratones actuales por suerte no cuentan con bola (que era muy propensa a ensuciarse), pero no está de más limpiar sus recovecos con algún paño humedecido levemente. Lo mismo podemos decir del trackpad de un ordenador portátil. Para limpiar un altavoz podemos emplear igualmente un paño, aunque, si contamos con un mini aspirador de baja potencia, posiblemente consigamos mejores resultados con pelusas atrapadas en sus rejillas.

Para acceder a las zonas más difíciles para limpiar, en las que nos es muy complicado introducir un paño, la mejor solución es un spray de aire comprimido porque cuenta con una lengüeta fina que se puede introducir fácilmente en las oquedades. Ten en cuenta que también sirve para la limpieza exterior del PC.

El alcohol también es un buen aliado para usar con los paños humedecidos en ciertas superficies de periféricos.

Limpia el teclado

El teclado es un mundo aparte, ya que es una especie de “imán” que atrae suciedad en forma de restos de comida o polvo, sobre todo si tenemos la malísima costumbre de comer delante del ordenador o a poca distancia de él (algo que desaconsejamos).

Para limpiar la suciedad incrustada en las teclas, nada como pasar el paño humedecido que estamos usando para los demás periféricos. Eso sí, para limpiar la posible suciedad interna lo mejor es usar una pequeña brocha entre los recovecos o incluso una pequeña aspiradora con la suficiente fuerza. Desmontar un teclado para limpiarlo es bastante arriesgado y laborioso, quedas avisado.

Anímate a limpiar los conductos de ventilación internos

Limpiar los ventiladores o disipadores internos de un ordenador es un proceso un poco más engorroso que los anteriores, ya que tendremos que abrir completamente la carcasa del ordenador para limpiar los conductos, pero, en el caso de los ordenadores de sobremesa, no es tan difícil como piensas y es muy importante que estos elementos estén liberados de pelusas o acumulación de polvo, ya que una incorrecta ventilación puede provocar sobrecalentamientos en el equipo e incluso daños irreparables.

Nuestras herramientas de trabajo serán un destornillador adecuado a cada carcasa, una brocha y un aspirador. Tras abrir la carcasa con el destornillador correspondiente, podremos acceder al interior del ordenador y, con mucho cuidado de no dañar ningún componente interno, usaremos la brocha para ir retirando la suciedad acumulada en los ventiladores, disipadores y rejillas de ventilación. El aspirador es el aliado final para retirar toda la suciedad de forma fácil y efectiva.

Reemplaza la pasta térmica del procesador

Este proceso es bastante más avanzado que el resto y debe realizarse únicamente si consideras que tu ordenador, aun teniendo los ventiladores limpios, genera más calor del adecuado, o si tu equipo cuenta con varios años a sus espaldas.

Eso sí, si te animas a hacerlo, tu ordenador vivirá una segunda juventud, literalmente. La pasta térmica es un compuesto químico a base de metales que se usa, habitualmente, en la zona que une un disipador de un procesador para facilitar la transmisión de calor entre ellos.

Hay que ser extremadamente cuidadosos a la hora de retirar y desconectar un disipador y su ventilador de la placa base, ya que cada uno se desencaja de una forma distinta, que suele indicarse mediante flechas o a simple vista.

El recambio de pasta térmica es fácil de encontrar en El Corte Inglés, y su precio es asequible. Una vez retirado el disipador, limpiaremos con la ayuda de alcohol y papel higiénico humedecido en él los restos de pasta que hayan podido quedar incrustados tanto en el disipador como en el procesador, sin modificar o pasar el papel por ningún otro sitio.

Una vez hecho esto, tendremos que aplicar la dosis de pasta térmica con cuidado, intentando que la pasta quede repartida homogéneamente por la superficie del procesador. Una vez hecho esto, tan solo tendremos que volver a colocar el disipador y conectar su cable de corriente.

Optimización del equipo

Una vez tengamos un ordenador bien “aseado” por fuera, es hora de revisar si tenemos un sistema lo suficientemente optimizado como para que no nos dé problemas a la hora de usarlos en nuestro día a día.

Desinstala programas que no uses

Normalmente acumulamos programas en nuestro ordenador que no acabamos usando, por un motivo u otro, y también es posible al instalar nuevos programas, estos instalen programas de terceros sin avisarnos, con el consiguiente uso de espacio innecesario en el disco duro. La primera pista que observaremos cuando tengamos un exceso de programas instalados es que el ordenador va a ir más lento, y lo notaremos sin lugar a dudas.

Para solucionar esto, lo más lógico es desinstalar todo aquel programa que no usemos. Esto es tan fácil como dirigirnos a Panel de Control en Windows y buscar las opciones “Desinstalar programas” o “Programas y características” o a la lista de aplicaciones de Mac, y arrastrar los programas que no usemos a la papelera.

En ocasiones, es más rápido y efectivo formatear el ordenador y reinstalar el sistema operativo que perder unas horas buscando, limpiando y desinstalando aplicaciones. Hacer una cosa o la otra dependerá mucho de cada caso concreto.

Limpia datos repetidos o innecesarios

Otro de las peores costumbres que podemos tener a la hora de usar un ordenador, es acumular datos y más datos sin tener un orden o concierto aparente, esto acabará provocando que, por un lado, no se quedemos sin espacio libre para cosas más necesarias y, por otro lado, que nuestro sistema se vea sobrecargado.

Lo ideal es eliminar esas carpetas que no nos sirven para nada, organizarlas en nuestras carpetas de usuario principal o particiones extra para almacenar datos, y, por supuesto, eliminar todo archivo duplicado que tengamos pululando por el sistema. Tendremos un sistema mucho más ligero.

Si además deseas eliminar completamente los datos que has borrado, algo que no sucede de manera espontánea ya que siempre quedarán rastros, existen soluciones profesionales y asequibles para realizar borrados de datos definitivos, sin rastros.

Almacena datos importantes en discos duros externos

L_Freecom_Mobile_Drive_XXS_Leather_laptop

Es importantísimo hacernos con un disco duro externo, ya que, aunque los ordenadores actuales garanticen la máxima calidad de fabricación, nada los libra de sufrir un accidente inesperado o un cúmulo de fallos de sistemas (provocados por virus, por ejemplo) que obliguen a perder todos los datos que albergue.

Tener un disco duro externo para realizar copias de seguridad de esos datos vitales es importante y muy recomendable. También nos vendrá genial para transportar datos de un ordenador a otro e incluso para disfrutar de contenido multimedia como fotos o vídeos en televisores de última generación.

Hazte con un antivirus actualizado

antivirus

Ya sabemos que un virus puede dar al traste con todo nuestro trabajo o archivos personales en cuestión de minutos, por lo que es importantísimo tener el sistema siempre protegido y actualizado.

Si no cuentas con un antivirus apropiado o el que tenías has caducado, siempre puedes encontrar un nuevo antivirus acorde a tus necesidades en El Corte Inglés.

Revisa que tu ordenador no esté infectado de malware

spybot-search-destroy-2

Los antivirus son muy efectivos ante todo tipo de amenazas, pero, en los últimos tiempos, existen nuevos métodos para infectar un ordenador que no pueden calificarse necesariamente de virus al uso.

El malware es un programa publicitario que se instala en nuestro equipo sin permiso y acaba haciendo del uso de nuestro sistema toda una tortura, aunque normalmente no sean tan peligrosos como un virus. Para eliminarlos fácilmente podemos usar herramientas como Spybot S&D o adw-cleaner. De hecho aquí te describimos hasta 11 herramientas gratuitas para acabar con este tipo de software malicioso.

Imágenes | wehatemalware | Youtube | hijodeunahiena


Etiquetas: ,