La fluidez de la interfaz principal y el tiempo de respuesta de las aplicaciones son los principales factores que definen la experiencia del usuario, y están estrechamente ligados a la potencia del procesador y a la memoria RAM.

En caso de que nuestro terminal no alcance los dos o cuatro núcleos de los modelos más punteros, tenemos a nuestra disposición un par de trucos para aumentar el rendimiento en este apartado:

El llamado  “cache Dalvik”  es una parte de la memoria RAM usada por el núcleo Android para ejecutar las aplicaciones, guardando parte de la formación almacenada para futuros usos sin necesidad de iniciar todo el proceso de nuevo. Como toda información guardada en memoria, con el tiempo acaba ocupando un espacio vital en nuestro sistema y ralentizando las funciones básicas de forma innecesaria.

Varias aplicaciones borran de manera programada el Dalvik cache, como parte de los procesos de limpieza del sistema, pero de una manera muy facil lo podremos hacer manualmente. Reiniciando el sistema en modo recovery, con la secuencia Volumen, botón central y botón inicio, elegiremos “borrado dalvik” en el segundo menú.

Una vez borrado, reiniciamos el terminal, que se tomará un tiempo más largo en el reinicio ya que tendrá que reconstruir la caché de nuevo, pudiendo estar varios minutos con la pantalla de bienvenida, siendo esta espera completamente normal.

Si en el anterior paso hemos hablado de la memoria caché llamada Dalvnik, ahora lo haremos sobre la gestión de la memoria interna del teléfono.

La primera medida es pasar todas las aplicaciones desde la memoria interna a la memoria externa, en caso de que nuestro terminal disponga de ella. Con esta acción, aliviaremos esa memoria, lo que supondrá una disminución significativa del tiempo de respuesta. Conviene hacer esta operación cada cierto tiempo, ya que las aplicaciones que instalemos serán ubicadas en la memoria interna por defecto. Además, muchas de ellas no podrán moverse a la memoria externa ya que no lo permite por tratar archivos del sistema.

En segundo lugar, procederemos al borrado de archivos temporales para conseguir algo de memoria extra. Deberemos entrar en ajustes, aplicaciones y administrador de aplicaciones. Una vez dentro de este menú podremos borrar la memoria caché, que es distinta a la vista en el paso anterior. La segunda opción de borrar datos, deberemos pulsarla si estamos seguros de ello, ya que restaurará la memoria a como venía de fabrica, perdiendo de manera permanente todos los datos.

El historial, tan recurrente en los sistemas operativos de nuestro PC, suele ser totalmente desconocido en los terminales móviles. Gracias al historial, nuestro móvil anticipará acciones y las aplicaciones tendrán un inicio más rápido, pero cuando el archivo historial es muy antiguo, arrastrará multitud de ralentizaciones.  Además de esto, la privacidad se puede ver comprometida, ya que se registran absolutamente todas las acciones realizadas con nuestro teléfono, con el consecuente peligro de atraer miradas ajenas.

Debido a la multitud de datos y acciones grabadas en el historial, pasa su borrado eficaz, es preciso recurrir a las aplicaciones creadas a tal efecto. Click Cleaner y SDMaid son los ejemplos mas significativos, con los que podremos borrar la información de la caché del historial, que más nos convenga, o incluso realizar una copia de seguridad anterior a su borrado.

Una vez hecho esto, conviene realizar un reinicio para que se vuelva a “precargar” los principales widgets y aplicaciones, recordando además que las páginas más visitadas de nuestro navegador tendrán mayor tiempo de carga, ya que probablemente hayan sido borradas durante la limpieza del historial,

Rootear el terminal es otra de las posibilidades que mejoran sensiblemente la experiencia del usuario, a cambio de un inconveniente: algunos fabricantes no cubren la garantía si el móvil se ha rooteado en algún momento.

Hacer root es, ni más ni menos, que tener acceso con privilegios de administrador a todo el sistema android, y esto se traduce en que podremos ejecutar varias aplicaciones que de otro modo no podríamos instalar siquiera.

Entre las mejores aplicaciones para móviles rooteados están Titanium Backup, BusyBox y diversos limpiadores. EL primero es un completo programa con el que podremos realizar copias de seguridad exactas, soportando procesos por lotes. Con BusyBox tendremos acceso a varias herramientas para administrar archivos y gestionar la memoria interna sin restricción alguna en el manejo de directorios, ya que contamos con todos los permisos de administrador.

Los limpiadores, permiten eliminar restos de archivos del sistema que entorpecen la eficacia del nucleo android. Suele ocurrir por ejemplo en las continuas actualizaciones que no desinstalan completamente la aplicación antigua.

Por último, una de las mayores frustraciones que acompañan a todo Smartphone, la escasa duración de las baterías. Con un uso de moderado a intenso, es prácticamente imposible que nuestro terminal sobrepase un día sin cargar la batería.

Al margen de la compra de batería de mayor tamaño, la mejor manera de alargar la duración de las ion-litio es prestar atención a tres puntos, aducuando el comportamiento del móvil de acuerdo a nuestro entorno.

Brillo- Es el principal consumidor de mAh. Mediante el sensor de luminosidad, el nivel de brillo se adecuará al ambiente. Procura utilizar el máximo brillo, únicamente en situaciones de gran luminosidad, cuando el sol incide plenamente en nuestra pantalla.

Conexión. No hay nada de verdad en que un tipo de conexión gasta más que otra, ya que siempre depende del tiempo . Por ejemplo, el Wifi tiene mayor pico de gasto, pero en entornos estables, consume casi una décima parte menos que la conexión 3g.

Mantenimiento de la batería. Desde aquí hemos de desterrar también el mito de que “es necesario hacer un ciclo de carga completo a la semana para prolongar la vida de las baterías”. En realidad, esto es cosa del pasado. Con las modernas baterías no es necesario agotar completamente la carga, si no utilizar el cargador cuantas veces sea necesario, ya que carece de efecto memoria.

Además, la activación del GPS no consume nada de energía hasta que se abre alguna aplicaciones en la que es necesario, como los navegadores de carretera, programas de entrenamiento deportivo, etc…


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