Cuando vamos a comprar un ordenador, y nos fijamos en un modelo que nos llama la atención, nos encontramos ante una lista de especificaciones técnicas de todo tipo: procesador, disco duro, memoria RAM, tarjeta gráfica… Un montón de términos, siglas y números que quizá no nos digan nada. ¿Cuál es mejor? ¿Qué me conviene más? Muchas son las dudas que pueden surgir cuando estamos pensando en renovar el PC.

En Tecnología de tú a tú os queremos ayudar con vuestra compra. Para ello, hemos preparado esta guía en la que os explicaremos cuáles son los principales componentes de un ordenador, y qué es lo que tenéis que tener en cuenta. No olvides que, si lo que queremos es actualizar y mejorar el rendimiento de nuestro PC, también os ofrecemos una guía de componentes para PC. Además, al final de la guía os dejamos una serie de perfiles para que, según el uso que vayamos a darle, nos fijemos más en unos elementos que en otros. Hecha esta introducción, comencemos con los conceptos básicos.

Principales Componentes

Procesador

intel core

El corazón de un ordenador. Este componente es básico y por tanto debemos seleccionar bien cuál cogemos. Un procesador, explicado de forma breve y sencilla, es la parte que se encarga se ejecutar el sistema operativo y las aplicaciones. El rendimiento puede variar bastante según el modelo que cojamos. En las fichas de los procesadores siempre nos encontraremos dos datos: la velocidad y el número de núcleos.

Lo importante a la hora de elegir un buen procesador es saber qué uso vamos a darle. Si es un uso de poca intensidad (navegar por internet, escribir documentos) con un procesador Atom o Core i3 tenemos suficiente. Si vamos a usarlo para juegos, y de forma más exhaustiva, subir a un chip Core i5 (o uno de los más recientes Ryzen 7 de AMD) es una buena opción. Finalmente, si vamos a hacer un uso más profesional o muy específico, nos conviene escoger un Core i7 de cuatro núcleos.

SSD y disco duro

Continuamos con otro factor fundamental: el almacenamiento interno. Allí es donde se aloja toda la información de nuestro ordenador, incluyendo el sistema operativo y sus aplicaciones. En el caso de los discos duros tradicionales deberemos fijarnos en la velocidad de escritura. Este dato nos indica, en revoluciones por minuto, la velocidad de giro de los platos utilizados para almacenar la información. En principio con 5.400 RPM tenemos suficiente para el uso cotidiano pero si podemos conseguir mayor velocidad mucho mejor

Actualmente los discos duros se están quedando algo desfasados. La tecnología SSD, que almacena la información en rapidísimos chips de memoria de estado sólido, ofrece una velocidad muy superior y tiempos de acceso fulgurantes sin ruido alguno. Un sistema operativo o un juego instalado en una unidad SSD arranca muchísimo más deprisa que en un disco duro, hasta el punto de que simplemente cambiando este componente un ordenador viejo puede rejuvenecer mágicamente.

El mayor problema de las unidades SSD es que son un poco más costosas. La recomendación actual es utilizar un disco SSD si no se van a almacenar mucha información y añadir un disco duro tradicional de gran capacidad como unidad secundaria para los datos más pesados, como grandes colecciones de música y películas. La mayoría de los usuarios tienen bastante con una SSD de 256 GB. Un consejo: si cogéis un disco duro de mucha capacidad, haced dos particiones para separar los archivos del sistema de los datos personales tipo fotos y música. Os evitaréis más de un disgusto.

Recordad, que siempre podéis optar por utilizar unidades externa para volcar información y llevarla con vosotros a cualquier lugar. Si quieres más información sobre discos duros internos y externos, en Tecnología de tú a tú tenemos una guía para ayudaros en vuestra elección.

Memoria RAM

ram

La RAM es un tipo de memoria que utiliza el procesador para volcar de forma temporal cálculos para hacer funcionar las aplicaciones. Con los años la calidad ha ido mejorando bastante, y a día de hoy es fácil encontrar RAM a un precio bastante asequible. Si vamos a usar un ordenador para lo básico, con 4 GB tenemos suficiente. Los más exigentes obtendrán un buen rendimiento con 16 GB, y finalmente, para usos profesionales, la cantidad puede variar en función de la tarea que vayamos a realizar.

A la hora de ampliar la RAM, ya sea un portátil o un ordenador de sobremesa, tenemos que fijarnos bien si tenemos ranuras libres en la placa base. Normalmente los equipos de mesa vienen con un hueco libre para meter más. En el caso de los portátiles depende del modelo. Recordad siempre que el tipo de memoria RAM debe ser el mismo que el aceptado por la placa base.

Tarjeta gráfica

tarjeta grafica

De forma popular se suele asociar la tarjeta gráfica a los juegos. No obstante, esto no es del todo cierto. Este elemento es el que se encarga de procesar toda la información visual producida en la CPU (es decir, el procesador) y enviarla al monitor. De este modo, elegir una tarjeta conveniente es muy importante ya que es quien nos mostrará lo que vamos a ver en la pantalla.

Tanto Intel como AMD suelen ofrecer procesadores centrales con tarjetas integradas que, para el uso básico, son más que suficientes. Sin embargo, siempre que podamos (especialmente si tenemos pensado jugar, ver vídeo en alta definición o trabajar), debemos optar por una tarjeta gráfica independiente. Tanto AMD como Nvidia tienen grandes modelos. Fijaros bien en la memoria de cada una. Con 4 GB tendremos suficiente, pero 8 GB nos garantizará un funcionamiento más fluido durante los próximos dos años.

Conectividad

Las placas bases y la tarjeta gráfica cuentan con una serie de salidas, conectores, que nos permiten conectar diferentes periféricos. Desde los básicos como el teclado, el ratón y el monitor a otros más específicos como los puertos USB. A la hora de fijarnos en qué conectores lleva nuestro ordenador tenemos que tener en cuenta qué vamos a utilizar y qué utilizan nuestros dispositivos. De nada vale tener una pantalla con entrada HDMI si nuestra tarjeta gráfica no cuenta con ella.

En cuanto a las salida de vídeo, a día de hoy las tarjetas gráficas en los equipos de sobremesa cuentan con salidas DisplayPort y HDMI. El formato DVI se encuentra en retroceso. Estos conectores son capaces de mandar señal en alta definición a un monitor. La mayoría de los portátiles cuentan con una salida DisplayPort que podemos usar para conectar otro monitor o bien a un proyector, por si tenemos que hacer presentaciones en clase o el trabajo.

Los ordenadores más modernos y potentes, incluyendo los últimos modelos portátiles de Apple pero también muchos diseñados para juegos, integran la tecnología Thunderbolt en el propio puerto USB-C. De esta forma se reduce el número de conectores y cables necesarios para conectar el ordenador a una pantalla externa.

Algunos portátiles profesionales y destinados al mercado educativo aún tienen salidas VGA/D-sub, puesto que este conector es muy utilizado en proyectores antiguos.

Tipos de ordenadores

Seguro que además de terminología de los componentes, hemos oído hablar de diferentes modelos de ordenadores: portátiles, sobremesa, híbridos… Para algunos la diferencia puede parecer obvia, pero para otros tantas categorías puede resultares confuso. Para ello, hemos preparado un apartado para explicaros bien en qué consiste cada uno.

Ordenador de sobremesa

Empezamos por el modelo más básico. El ordenador de escritorio de toda la vida: una CPU o torre, un monitor, un teclado y un ratón. Cada vez han ido perdiendo más protagonismo pero si no vamos a moverlo cada dos por tres es la mejor opción.

Son más económicos y podemos actualizar las piezas de forma muy sencilla y barata. Aunque los portátiles son atractivos para trabajar o tener un equipo fijo en casa sigue siendo la mejor opción.

Portátil

portatil

En los últimos años han ganado mucho protagonismo. Cada vez más finos y más potentes, los ordenadores portátiles se han convertido en la elección para muchos usuarios. Su principal virtud: la movilidad. Poder llevar el ordenador a cualquier sitio sin tener que depender, en exceso, de los enchufes es una gozada.

Normalmente el hardware es un poco más limitado que el de los ordenadores de sobremesa. No es que sea malo, al contrario, pero el hecho de ser móvil nos da algunas limitaciones: tarjetas gráficas menos potentes, disco duros más pequeños… No obstante, existen opciones profesionales y para juegos de altísmo rendimiento que se pueden comparar sin problemas con un equipo de sobremesa potente. Eso sí, son considerablemente más costosas.

Ultrabook

ultrabook

Los tiempos en los que los que llevar un ordenador portátil en la mochila era un castigo han pasado a la historia. Hoy en día muy extendidos, los Ultrabooks son portátiles muy delgados (menos de 21 mm de grosor) y de bajo peso (menos de 2kg). La idea es ofrecer potencia en poco espacio gracias a los procesadores Intel. Para conseguir esta reducción los fabricantes utilizan discos de memoria sólida (SSD) con los que, además de ganar espacio, logran que el arranque del sistema operativo y la transferencia de datos sean mucho más rápidos.

Cada vez son más los fabricantes que apuestan por este formato, y a día de hoy compañías como Acer o Asus tienen modelos muy interesantes. Si quieres más información sobre los ultrabooks, aquí os explicamos en detalle.

Híbridos

yoga

¿Es un portátil o es un tablet? Son las dos al mismo tiempo. Equipos muy versátiles que podemos usar o bien como ordenadores o como tabletas gracias a su pantalla táctil. Podemos encontrar dos tipos de híbridos. Por un lado aquellos en los que se puede girar la pantalla (como el Lenovo Yoga que tenéis encima de estas líneas) o bien aquellos donde podemos separar teclado y pantalla (como Surface). Son una de las opciones más de tendencia del mercado y merece la pena tenerlos en cuenta.

Todo en uno

todo en uno

¿Quieres un ordenador de sobremesa pero quieres que sea menos aparatoso? Entonces un todo en uno es para ti. Piensa en este tipo de ordenadores como si fueran una pantalla grande con todos los componentes ocultos en su parte trasera. Sencillos pero también potentes. Perfectos para tenerlos en casa y disfrutar de un ordenador completo y de diseño. En su día os hablamos más sobre ellos aquí.

Dime qué usas y te diré qué necesites

Acabamos nuestra guía con un apartado donde, si todavía tenéis alguna duda de lo que necesitáis, echaros una mano a la hora de seleccionar un ordenador. Dinos qué usas y te diremos qué necesitas. A continuación, os dejamos con una serie de perfiles que esperemos os sirvan de ayuda. Si echas alguno en falta, no dudes en dejarnos un comentario para ayudaros en vuestra elección.

Quiero un ordenador para navegar por Internet, ver películas y leer documentos

En principio cualquier equipo cumple esa función pero nuestra recomendación es un ordenador portátil. Si vamos a usarlo por casa, podemos llevar con nosotros a cualquier habitación de forma muy sencilla. Teniendo en cuenta que no vamos a darle un uso muy intensivo no debemos de preocuparnos en exceso por el hardware. Con cualquier procesador tipo Core i3 y 4 GB de RAM tenemos suficiente.

Quiero un ordenador para llevar a todos los sitios

surface

Si lo que buscamos es movilidad y queremos un ordenador para lo más básico nuestra primera opción es un híbrido. Manejable, versátil e ideal para para transportar en cualquier bolso y mochila. Si queremos un poco más de potencia, los Ultrabooks son igual de ligeros y pequeños, en cuanto a grosor. Si vais a usarlo mucho y no queréis llevar el cargador encima, no olvidéis coger una batería de repuesto, por si las moscas. Muchos ordenadores profesionales ofrecen esta opción.

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Quiero un ordenador para jugar

Lenovo Ideacentre Y710 Cube-15ISH

La mejor opción es un equipo de sobremesa. Debemos de fijarnos muy bien en qué procesador lleva (desde Intel i5 para arriba es una buena opción), la memoria RAM (8 GB a DDR3 es el mínimo) y en la tarjeta gráfica. En este último apartado ya es un poco cuestión de gustos. Las opciones son básicamente dos: AMD o Nvidia.

Ambas casas tienen modelos muy buenos y resulta difícil escoger uno en concreto. Nuestra recomendación: que tenga 8 GB de memoria. Evitad siempre las tarjetas integradas en la placa base tipo Intel Graphics, no dan un rendimiento lo suficientemente bueno para jugar.

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Quiero un ordenador para trabajar como diseñador/editor de video

De nuevo, la mejor opción es un equipo de sobremesa, aunque para tareas puntuales, o si tenemos que movernos mucho, hay portátiles muy potentes que dan la talla. En cualquier caso, debemos de fijarnos bien en el procesador, la memoria RAM (aquí la cantidad puede variar mucho en función de lo que vayamos a hacer) y en la tarjeta gráfica.

Nos interesa mucho la potencia, algunas aplicaciones consumen muchos recursos, y también poder mostrar los gráficos con rapidez y calidad. Por ello, si optamos por un ordenador de sobremesa recordad comprar un buen monitor, así como accesorios que os hagan la vida más fácil. Por ejemplo: una tableta digital.

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