Desde el lanzamiento del iPad, los tablets se han convertido en un gadget muy popular. Un dispositivo a mitad de camino entre el smartphone y los ordenadores portátiles. En principio fueron concebidos para consumir contenidos pero con el tiempo han demostrado ser herramientas muy útiles para trabajar, más allá de navegar por Internet y ver películas. A día de hoy existen muchos dispositivos diferentes por lo que es importante conocer bien qué ofrece cada uno, y por consiguiente, comprar el que más se ajuste a lo que buscamos. Para ello, hemos elaborado esta guía para ayudaros con vuestra decisión.

Sistema operativo

Más allá del hardware, el elemento que más marca la diferencia entre un tablet u otro es el sistema operativo que utiliza. A día de hoy hay cuatro opciones: IOS con el iPad, los tablets Android, aquellos que llevan Windows 7 y finalmente QNX de RIM con para su PlayBook. El tablet de Apple, el iPad, nos ofrece un montón de aplicaciones. Android en cambio nos ofrece versatilidad y facilidad para sincronizar archivos. Windows 7 nos ofrece la comodidad del ordenador y RIM PlayBook sus aplicaciones exclusivas, ideales para los usuarios de BlackBerry.

Cada sistema cuenta con sus propias particularidades. Por ejemplo, en el iPad podemos sincronizar muchos de nuestros datos en la nube gracias al servicio iCloud. Además, podemos enviar películas y fotos a nuestra televisión gracias a AirPlay. Esta última función también la podemos realizar en Android en aquellos tablets que tengan DLNA, como el Sony S. RIM BlackBerry en cambio decide apostar por un sistema operativo versátil muy intuitivo y fácil de utilizar, sin olvidarse del sector profesional. Los tablets con Windows, en cambio, van más orientados a quienes buscan una experiencia similar a la que ya tienen en los ordenadores.

Pantalla

Normalmente casi todos los tablets cuentan ya con pantalla táctil capacitiva multipunto o lo que es lo mismo, que podemos pulsar con varios dedos a la vez obteniendo una respuesta rápida sin retardos. No obstante todavía quedan algunos tablets de gama baja, por ejemplo la primera tirada de Android, que cuenta con pantalla resistiva. A la hora de visualizarla no es ni mejor ni peor, pero a la hora de tocarla se nota que no tiene tanta fluidez con algunos gestos, como por ejemplo al deslizar un dedo.

Además de la pantalla también es importante tener en cuenta la resolución. Normalmente casi todos los tablets cuentan con una cifra aceptable que nos permitirá disfrutar de nuestros contenidos en una calidad más que notable. Para los que quieran más: casi todos los tablets de diez pulgadas cuenta con alta definición 1080. No obstante, si aún necesitamos más, tenemos el nuevo iPad y sus espectaculares 2048×1536 píxeles.

Tamaño

Este aspecto es importante en función del uso que vayamos a hacer del tablet. Las dimensiones de estos dispositivos son algo difusas aunque se han configurado dos estándares: los modelos de 7” y los de 10” (con variaciones como las 9,7” del iPad). Si lo que queremos es un dispositivo ligero y pequeño, el primer modelo es una buena opción, mientras que los segundos ofrecen más versatilidad pero también son un poco más pesados, lo cual cansa los brazos al cogerlo. Es cuestión de gustos y de saber qué uso vamos a hacer de él.

Procesador

La variedad de procesadores en las tablets es bastante grande. Por un lado tenemos a Apple con sus procesadores A5 y A5X que dan un rendimiento muy bueno. Por otro lado tenemos Android donde la gama de procesadores es bastante extensa. Si lo que buscamos es uno de estos últimos tenemos que tener en cuenta que en gama alta tenemos los Tegra 2 y los Tegra 3, chips que aportan una gran fluidez. Más allá de éstos hay muchos modelos por lo que tendremos que fijarnos en la velocidad: a partir de 1Ghz es una velocidad más que aceptable.

Batería y autonomía

La autonomía de la batería siempre se mide según el amperaje, aunque algunos fabricantes no dan el dato exacto. Por ello, siempre es conveniente fijarse en las horas de duración que dice ofrecer. Normalmente, con conexión inalámbrica, lo normal es que dure unas 7 u 8 horas, depende del modelo. Algunos, como Eee Pad Transformer, pueden aumentar su duración gracias a la batería que incluye el dock.

Aplicaciones

Aunque el hardware es importante a la hora de la verdad lo que de verdad importan son las aplicaciones. Actualmente en la App Store hay más de 200.000 aplicaciones optimizadas para tablets. En Android este número es más pequeño pero en total hay 400.000 apps que funcionan tanto en móviles como en tabletas. En Windows 7 podemos usar muchas de las aplicaciones que funcionan en el ordenador. Por último PlayBook es la que menos tiene. No obstante tampoco hay que dejarse llevar por la cantidad pues lo importante es que sean buenas y en ese sentido, todos los sistemas operativos cumplen muy bien.

Accesorios

Los accesorios siempre suponen un mundo aparte y su variedad es muy extensa: desde las clásicas fundas a elementos más específicos como por ejemplo adaptadores. Es bueno saber cuáles podemos usar y cuáles no. Normalmente en Android es fácil encontrar genéricos para casi todos los modelos. En Apple además de los accesorios oficiales muchos fabricantes se vuelcan con los iPad.

Conectividad

La conectividad en las tabletas va más allá de si tienen USB para sincronizar archivos. Además de este tipo de conexión también hay tabletas con salida HDMI, con lectores de tarjeta SD y para conectar pendrives. En función de lo que necesitemos es conveniente mirar si tiene uno u otro conector. En el caso del iPad, a pesar de que no tiene puerto como tal, existen adaptadores para leer tarjetas y conectar la tableta a la televisión. En cuanto a la conectividad inalámbrica casi todos los modelos cuentan con WiFi y Bluetooth aunque también hay modelos que ofrecen 3G, siendo éstos normalmente más caros.

 


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