Las cámaras CSC de sistema o EVIL se caracterizan por no tener espejo, al contrario que las cámaras SLR o réflex. Tal y como se comentaba en el artículo que se publicó en su momento describiendo las diferencias entre los distintos tipos de cámaras que se pueden encontrar en el mercado, las CSC también se caracterizan por disponer de un sistema de ópticas intercambiables.

Las cámaras compactas tampoco tienen espejo, pero no son CSC (o EVIL) al tener ópticas fijas únicamente. Progresivamente, las cámaras CSC han ido abriéndose paso en el mercado de la fotografía gracias a los avances tecnológicos que se han ido sucediendo en este segmento, hasta el punto de que ya son capaces de competir con las cámaras SLR digitales profesionales en algunos casos.

Las siglas CSC vienen de “Compact System Camera” y EVIL de “Electronic Viewfinder Interchangeable Lenses”. El visor electrónico no siempre está presente, todo sea dicho, aunque en las cámaras de gamas más altas sí es prácticamente de obligada presencia.

La clave está en el sensor

Recuerda que la calidad de las imágenes está relacionada directamente con el tamaño del sensor. Las CSC o EVIL son cámaras con sensores de gran tamaño por lo general, de tipo Micro Cuatro Tercios, APS-C o Full Frame por orden de tamaño creciente, por lo que la calidad de las fotos será mayor, salvo excepciones, que la de las cámaras compactas.

Un sensor Micro Cuatro Tercios es más pequeño que uno de 1,5’’, y este, a su vez, es menor que un APS-C, que, a su vez, es menor que un Full Frame.

Las cámaras compactas tampoco tienen espejo, pero carecen de ópticas intercambiables y suelen tener sensores de menor tamaño que las EVIL, aunque empiezan a verse cámaras de este tipo con captores APS-C, como la reciente Canon G1 X III, que viene a ser una G5 X con un sensor mucho más solvente.

Los móviles más recientes ya son mejores que una cámara compacta de 200 €, de modo que los fabricantes tienen que ofrecer argumentos de peso para hacer que un comprador se decante por una compacta en vez de usar su smartphone (de gama alta, eso sí). Y el argumento más convincente es el de la calidad de imagen, al fin y al cabo.

Compacta o EVIL

Con la llegada al mercado de cámaras compactas con sensores “grandes”, la cuestión es qué elegir: una compacta con un buen sensor o una cámara CSC con ópticas intercambiables. En compactas, excepción hecha de la Sony RX10 con un sensor Full Frame, o la Canon PowerShot G1 X Mark II con un sensor de 1,5’’ (ligeramente más grande que uno Micro Cuatro Tercios), o la mencionada Canon G1 X III con sensor APS-C, las cámaras “buenas” suelen tener sensores de 1’’, bastante más pequeños.

Si buscas la calidad como prioridad, las EVIL o CSC son la elección natural. Tienen un precio más elevado por lo general, aunque es posible encontrar ofertas interesantes entre los modelos de generaciones anteriores, incluso con precios más económicos que las compactas de gama alta con sensores de 1’’ o de 1,5”.

El vídeo, un argumento de peso

Otro de los argumentos que están cobrando mayor peso entre los compradores de cámaras sin espejo es el del vídeo. Las herramientas creativas para capturar imágenes en movimiento mejoran a un ritmo exponencial en las cámaras EVIL, incorporando elaborados sistemas de estabilización, procesadores de imagen de última generación, modos de vídeo 4K a 60 fps e incluso 6K en algunas propuestas.

La posibilidad de usar ópticas diferentes, junto con su pequeño tamaño y peso son parte del atractivo para los cineastas y creativos en sectores como la publicidad o el marketing.

EVIL para profesionales, cada vez más cerca de las SLR

El segmento donde a las EVIL les cuesta entrar es en el de la fotografía profesional. En las primeras generaciones de cámaras EVIL, allá por el año 2010, la velocidad de respuesta, el tiempo necesario para volver a estar disponible para hacer otra toma o la autonomía de la batería no eran parámetros especialmente buenos. Las cámaras SLR eran mucho más rápidas, el visor óptico era infinitamente mejor que el electrónico y con una batería se podían hacer centenares de disparos.

Ahora, los visores han mejorado, el retardo de captura es ínfimo y las baterías duran más, pero los fotógrafos “Pro” se resisten a adoptar cámaras EVIL, aunque sean tan rápidas y solventes como la Sony Alpha 9. Esta cámara, sucesora de las Alpha 7, está pensada específicamente para fotógrafos profesionales en campos como el deporte o la fotografía de eventos.

En cualquier caso, el futuro es de las cámaras EVIL y es cuestión de tiempo que Canon o Nikon introduzcan modelos EVIL en sus gamas profesionales.

Ventajas y desventajas de las cámaras EVIL

Entre otras ventajas de las cámaras EVIL, además de su menor tamaño y peso, está la eliminación del obturador mecánico. Empiezan a verse cámaras que usan tanto un obturador mecánico como electrónico.

Básicamente el obturador es el que define el tiempo que la luz incide en el sensor. Uno mecánico de “cortinilla” lo hace mediante un sistema de láminas que físicamente se abren y se cierran frente al sensor. Uno electrónico, “enciende” el sensor durante el tiempo estipulado por el valor del tiempo de exposición y lo “apaga” después.

El ”tema” es que un obturador mecánico tiene una vida útil de entre 200.000 y 500.000 disparos. Pueden parecer muchos, pero si se quiere hacer un timelapse en condiciones, puede que se necesiten algunas decenas de miles de fotos para elaborarlo. Así que con unos cuantos, el obturador agotará gran parte de su vida útil, y la reparación puede costar algunos cientos de euros. Y lo mismo sucede si usamos ráfagas con asiduidad.

El menor tamaño es una ventaja también si queremos entrar en un concierto con una buena cámara. Las SLR no suelen estar permitidas, pero las CSC o EVIL, con un objetivo que no sea muy voluminoso, son más amigables con los controles de seguridad. En cualquier caso, asegúrate antes de ir qué tipo de cámaras se permiten y cuáles no.

El diseño es otro elemento a favor de las EVIL. Los fabricantes han adoptado una estrategia (muy acertada) en la dirección de dar a sus cámaras CSC una estética retro sumamente atractiva. No es así en todos los casos, pero fabricantes como Olympus o Fujifilm han conseguido un buen grado de especialización en este apartado, “imitando” modelos clásicos pero con tecnologías de hoy.

Entre sus desventajas, ya hemos hablado de la menor velocidad de respuesta frente a una SLR. Es decir, cuando se hace una foto, el proceso de captura, procesado, almacenado y puesta a punto para la siguiente foto no es instantáneo. Además, el visor suele quedarse “en negro” durante un instante al hacer la captura, con lo que se pierde la noción de lo que se está fotografiando un breve, pero significativo, momento.

Para un uso no profesional no es un aspecto significativo realmente. Para hacer fotos casuales, en vacaciones, en excursiones o paseos, no importa si experimentamos ese pequeño retardo, aunque puntualmente puede que te encuentres queriendo hacer una foto que no puedes hacer porque justo acabas de hacer otra y no se ha recuperado el control todavía.

Si el modelo en cuestión no tiene visor, tendrás que apañarte con la pantalla para hacer las fotos. El visor es un elemento importante si te dedicas a la fotografía más en serio, al permitir hacer capturas con un mayor control sobre el encuadre y sin el engorro de que una luz muy intensa durante el día no deje ver bien la pantalla. En los modelos más económicos, el visor puede tener una tasa de frames baja, por lo que su uso no será cómodo, pero al menos podremos recurrir a él en el caso de que la luz ambiente sea molesta.

Ópticas, ¿cuál compro?

En general, los usuarios que se acerquen a una cámara EVIL por primera vez, es recomendable que opten por una óptica “kit”. Es decir, la que se vende junto con el cuerpo por un precio razonablemente asequible. No suelen ser ópticas excepcionales, pero hacen bien su trabajo y son las recomendables para coger soltura con las cámaras.

Las ópticas de calidad pueden ser tan caras o más que el propio cuerpo, todo sea dicho. Pero si quieres la máxima calidad una vez que has decidido que la fotografía es lo tuyo, tendrás que comprar objetivos específicos para el tipo de foto que quieras hacer. Las ópticas recomendables pasan por un teleobjetivo con una focal equivalente de al menos 300 mm. Es decir, un 55 – 210 mm, por ejemplo, que equivale a un 80 -310 mm aproximadamente.

También es muy recomendable una óptica “todo terreno” con una focal 24 – 70 mm o 24 – 105 mm equivalente con una buena luminosidad. Uno de tipo 16 -50 mm con F2.8 es un buen ejemplo para cámaras con sensor APS-C en los que la focal equivalente es de unos 24 – 75 mm con una luminosidad de F2.8, que no está nada mal teniendo en cuenta que es constante para todo el rango focal.

Una óptica fija tipo “pancake” tampoco está de más, como el Fujinon XF 18 mm F/2,0 R para Fujifilm Serie X  con una focal equivalente fija de 24 mm, con apertura de F2.0 y un precio de nada menos que 599€. Son ópticas que ocupan poco espacio, muy luminosas y con una elevada calidad en su construcción que ofrecen gran nitidez. También es posible adquirir ópticas de tipo gran angular, de especial utilidad para fotos de paisajes, por ejemplo.

Otros accesorios

Las cámaras EVIL se benefician bastante de la adquisición de accesorios tales como tarjetas de memoria suficientemente rápidas como para grabar vídeo 4K o ráfagas de alta velocidad, o baterías adicionales  para seguir haciendo fotos o vídeos aunque se agote la que estemos usando.

También existen micrófonos, antorchas de luz o flashes para mejorar las posibilidades de iluminación de los integrados que llevan muchas de estas cámaras, pero con una calidad limitada en muchos casos.

Un trípode para foto nocturna o de paisajes no está de más. Aunque los estabilizadores de los modelos más avanzados de cámaras permiten conseguir tomas nítidas incluso con velocidades de obturación muy bajas.

Una categoría con futuro

Las cámaras EVIL o CSC están ganando terreno a las SLR. aunque todavía hay espacio en el mercado para las réflex, especialmente en el segmento profesional donde siguen siendo rápidas y con una calidad de imagen y vídeo notables.

En el segmento de consumo y para entusiastas, las SLR digitales ofrecen una relación calidad/precio excepcional y unas prestaciones muy interesantes para los entusiastas de la fotografía. Pero las EVIL y CSC empiezan a ser rivales serios para las réflex y ya son una propuesta sumamente interesante para audiencias progresivamente más amplias.

 ¿Qué cámara me compro?

Aquí tienes siete modelos de nuestra selección:

Panasonic Lumix DC-GH5L con objetivo 12-60 mm F2.8-4.0

Una cámara EVIL de gama alta que combina a la perfección la captura de imágenes con la de vídeo, incluyendo el modo 6K en el que es posible convertir cada fotograma del vídeo grabado en una imagen de 18 Mpx. Además, cuenta con las más recientes tecnologías en estabilización, o en construcción de la cámara, con una excelente robustez y acabado.

 

Canon EOS M5 con Objetivo EF-M 18-150mm f/3.5-6.3 IS STM

Canon también tiene cámaras EVIL, aunque para el segmento de consumo y entusiastas de la fotografía. Combina sus sensores más avanzados APS-C con tecnologías sin espejo. En un futuro no muy lejano es probable que comercialice cámaras EVIL profesionales, pero de momento, la gama M es lo que podemos encontrar.

 

Fujifilm X-T20 con Objetivo XF18-55MM OIS

Las cámaras de la familia T de Fujifilm combinan prestaciones y precio para conseguir una herramienta creativa apta para usuarios exigentes pero que puedan vivir con un cierto retraso en el funcionamiento y un cierto nivel de “blackout” al hacer fotos. Nada grave, pero es lo que marca la diferencia entre esta gama y las superiores, porque en calidad de imagen están muy igualadas.

Fujifilm X-A10 con Objetivo XC 16-50mm OIS II Kit

Este modelo es uno de los más económicos que podemos encontrar en la gama EVIL. Tiene un sensor APS-C de 16 Mpx que no es lo último de Fujifilm en sensores, pero el resultado es honesto, especialmente si tenemos en cuenta el precio de este modelo.

 

Sony Alpha 5100 con Objetivo 16-50 mm

Este modelo de Sony es uno de los más equilibrados en cuanto a relación calidad / precio. No es precisamente el más avanzado de la familia Alpha, pero la calidad es más que buena y viene con un objetivo “kit” versátil, ideal para quien da sus primeros pasos en la fotografía.

 

Olympus PEN-F con objetivo 17 mm

Una de las cámaras con estética más vintage que se puede encontrar en el mercado. Este modelo viene con una óptica de 17 mm, equivalente a un 35 mm, lo cual hace que sea especialmente indicada para fotografía urbana pero también podemos usar otras ópticas, por supuesto.

Sony Alpha 7 con Objetivo Zoom 28-70 mm

Esta cámara es veterana, pero la podemos encontrar a un precio que hace que sea muy interesante para los entusiastas que primen la calidad de imagen sobre la tecnología más reciente. Viene con una óptica “kit” versátil ideal para iniciarse, aunque lo suyo es que más adelante adquiramos otros objetivos de más entidad.

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