El mundo de la fotografía ha experimentado en los últimos años un avance sin precedentes, y la llegada de la fotografía digital ha abierto a un público mayor el placer que supone captar momentos y cristalizarlos para la posterioridad. Sin embargo, esa mayor expansión a públicos mayoritarios ha originado que muchos usuarios se vean expuestos a una ingente cantidad de términos y funciones que raramente comprenden.

Con esta guía, vamos a intentar explicar todos los conceptos tecnológicos unidos a una cámara y, en la medida de lo posible, ayudarte a que la decisión de compra sea más fácil y que se ajuste realmente a tus necesidades. En el mundo de las cámaras es difícil hacer clasificaciones, pero en la mayoría de los casos se distinguen 3 tipos principales:

Tipos de Cámaras

  • Cámaras compactas: Son muy útiles para viajes, vacaciones y otras actividades de recreo por su reducido tamaño y peso. Están dotadas de un método de disparo rápido. Su calidad óptica es buena y son cómodas y ligeras, por lo que son las cámaras ideales para los fotógrafos aficionados que no quieren complicarse con funciones y reglajes.
  • Cámaras réflex o SLR: se compone de un cuerpo de cámara y un objetivo, que se puede desmontar para intercambiarlos. De esta forma, puede utilizar una lente distinta en función del tipo de fotografía que se desee tomar. En las réflex digitales, la película sensible ha sido sustituida por un sensor compuesto por puntos (píxeles) que captan la luz y la envían a un procesador electrónico. En pocas palabras, muy buena calidad, múltiples funciones y reglajes, objetivos intercambiables y el sistema de espejos tradicional.
  • Cámaras híbridas, puente o semi-réflex: en esencia, son unas cámaras compactas pero con un cuerpo más parecido al de las cámaras réflex, con la ausencia de posibilidad de cambiar de objetivos que proporcionan las réflex pero heredando la posibilidad de usar parámetros manuales sobre la óptica, permitiendo jugar con el enfoque, la apertura y los tiempos de exposición en unos márgenes aceptables. Sus ventajas se basan en una relación calidad precio muy ajustada, un consumo menor de energía y un peso liviano, además de un rango de tamaños muy amplio.

La clasificación anterior es general y no tiene en cuenta todos los casos posibles, como pueden ser las compactas con mucho zoom o compactas con objetivos intercambiables.

Para ver en que parámetros debemos fijarnos para tomar una buena decisión, primero tenemos que entender que significan cada uno, y para que sirven cada una de las funciones de las múltiples que se utilizan para definir la fotografía.

Aquí te explicamos, característica por característica, haciendo hincapié sobre lo que debemos fijarnos para que encuentres la cámara que necesitas

Los megapíxeles

Los megapíxeles no es la característica más importante de una cámara de fotos. Prácticamente todas las cámaras del mercado superan en la actualidad los 10 megapíxeles, más que suficiente para cualquier usuario normal, ya que lo que nos proporcionan es el tamaño final de la foto, por lo que sólo deberás tenerlo en cuenta si tienes pensado hacer grandes ampliaciones de tus fotos (de tamaño póster, para arriba).

Por tanto, el único beneficio extra que nos puede aportar tener megapíxeles de sobra es la posibilidad de reencuadrar las fotos a posteriori con nuestro programa de retoque preferido, que una vez más, es consecuencia del tamaño.

El objetivo

El objetivo, sin embargo, si es un punto muy importante a tener en cuenta y tendremos que fijarnos en varias cosas:

  • El rango focal, nos dará la cobertura que podremos tener con la cámara, es decir, cual es la mínima posición y la máxima posición del zoom.Si buscamos abarcar mucho campo de visión buscaremos números bajos (cuanto más bajo, más campo de visión) y si buscamos hacer fotos a distancia, buscaremos números altos. Un dato a tener en cuenta, es que siempre tendremos que mirar el rango focal equivalente a 35mm, para poder comparar las distintas cámaras. (Por ejemplo, una cámara con rango focal 24-120mm abarcará más campo de visión que una 36-180mm, si embargo, ésta última, llegará más lejos cuando queremos enfocar un objeto lejano).
  • El zoom óptico, que viene dado por las distancias focales de las que hablamos antes. Si seguimos con los ejemplos anteriores, el objetivo 24-120 mm tendrá un zoom 5X (24 × 5 = 120), al igual que el 36-180 mm (36 × 5 = 180), sin embargo, una tiene más angular (más cobertura) y otra más teleobjetivo (podremos encuadrar objetos más lejanos).
    Es importante que saber que rango focal lleva nuestro objetivo, para así saber elegir, lo que más nos interese, un buen angular, un buen tele o un compendio de los dos.
  • La luminosidad, es el tercer punto a tener en cuenta en el objetivo, sobre todo si nos gusta hacer fotos en malas condiciones de luz, o no nos gusta utilizar el flash. Para saber la luminosidad del objetivo tenemos que fijarnos en el número f, que también podéis ver en el frontal del objetivo y en las características de la cámara. A menor número f, mayor es la cantidad de luz que entra en el sensor y por tanto menor la luz que necesitamos. Y por contra a mayores números f, menos luminoso será. En esta característica no hay duda, cuanto más luminoso sea, mejor, aunque es una característica que suele repercutir bastante en el precio de la cámara.
    Una vez determinado las características principales de un objetivo, pasamos a comentaros los diferentes tipos de objetivos que podemos encontrarnos en el mercado.

Clases de objetivos

Una vez determinado las características principales de un objetivo, pasamos a comentaros los diferentes tipos de objetivos que podemos encontrarnos en el mercado.

  • Objetivo estándar: van desde los 35mm a los 55mm. Muy luminosos, con poca distorsión y gran naturalidad. El ángulo visual es similar al humano, de unos 60 grados y son los que incorporan la mayoría de las cámaras compactas del mercado, en la variante con zoom. Recomendado para la toma de fotografías casuales, donde se quiere mostrar la escena como la vemos normalmente.
  • Objetivo gran angular: Son aquellos por debajo de 35mm. Su ángulo visual es superior al ojo humano y son especiales para retratar paisajes debido a su gran profundidad de campo. Es aconsejable también en fotografías de interiorismo o cuando queremos abarcar mucho encuadre en nuestras fotografías.
  • Objetivo macro: Son los objetivos capaces de enfocar imágenes a distancias muy cortas. Muy utilizados para fotografiar naturaleza como flores o insectos captando todos los detalles por pequeños que sean.
  • Teleobjetivo: Tiene una distancia focal de más de 55 mm y pueden llegar a los 2500mm. A mayor distancia, mayor alcance, es decir, podremos acercar la imagen. Son muy adecuados para fotografía deportiva, pero su uso está casi dedicado a profesionales, ya que suelen ser muy caros y voluminosos.
  • Objetivo Zoom: Tienen diversas distancias focales, por lo que podremos elegir la distancia que más nos convenga en el momento. Son los más utilizados por los profesionales cuando salen del estudio.
  • Objetivo Ojo de Pez: objetivo que distorsiona la perspectiva haciendo que la imagen se curve en los bordes. Técnicamente es un gran angular con un ángulo de visual extremo, que puede llegar a 180 grados. Muy especializado, nos permite espectaculares efectos.

La pantalla

La pantalla: nos servirá para poder revisar nuestras imágenes, navegar por los menús, configurar la cámara, etc… Y si la cámara no tiene visor óptico, también nos servirá para encuadrar las fotos, por lo que es importante que tenga buen tamaño (2,5 – 3″) aunque a mayor pantalla, más consumo de batería. En el caso de la pantalla, lo píxeles son importantes porque nos van a dar más definición de la imagen que veamos.

Otras características a tener en cuenta, es que sea abatible y/o basculante la cual nos permitirá hacer fotos desde posiciones poco habituales, desde el suelo o desde posiciones altas y la tecnología táctil es cada vez más común en algunas pantallas sobre todo en compactas automáticas.

El visor

En los visores electrónicos, también podemos hablar de píxeles, de cobertura, de calidad, y de cantidad de información, aunque en este caso el software influye menos que cuando hablamos de la información que se nos muestra en pantalla, por lo que nunca está de más saber que cantidad de datos podemos ver, y por tanto configurar, sin tener que apartar la vista del visor.

Con los visores ópticos, lo que vemos es directamente la realidad, es decir, vemos a través del objetivo gracias a una serie de espejos, por lo que en esta ocasión la importancia recae directamente en el tamaño, normalmente proporcional al tamaño del sensor, la cobertura y la magnificación.

El Sensor

Sobre los tipos y la calidad de los diferentes tipos de sensores podríamos hablar largo y tendido, por lo que nos centraremos en un par de cuestiones más prácticas y fácilmente comprobables: el tamaño del sensor y los sensores retroiluminados.

Sobre el tamaño del sensor, siendo prácticos, un sensor de mayor tamaño se comportará mejor (de forma general) que uno más pequeño (Un ejemplo, no es lo mismo el sensor de una réflex que el de un móvil).

Por otra parte, con respecto a los sensores retroiluminados, su “circuiteria” se coloca por detrás de los fotodiodos (las células que captan la luz) por lo que el paso de luz es directo. Un sensor retroiluminado siempre será mejor opción que uno que no lo sea, a igualdad de condiciones claro.

ISO

El rango de sensibilidades de un sensor es una característica que debemos considerar, pues cuanto mayor sea la sensibilidad que admite el sensor, más posibilidades tendremos de hacer fotos con poca luz, por resumirlo de una manera rápida.

Estabilizadores de Imagen

Es una de las características que incluyen la mayoría de las cámaras fotográficas hoy en día. La estabilización surge a partir de la necesidad de corregir el movimiento de la cámara, bien de pequeñas vibraciones, o bien de movimientos involuntarios de la cámara.

La estabilización de imagen puede conseguirse de varias maneras, aunque fundamentalmente estaremos hablando de estabilización óptica, estabilización mecánica o estabilización por software.

  • El estabilizador óptico consiste en un sistema de desplazamiento de las lentes colocadas en el interior del objetivo que detectan y corrigen los movimientos de la cámara, tanto los horizontales como los verticales.
  • El mecánico es un sistema parecido pero donde lo que se mueve es el sensor en si, que montado sobre una estructura especial, corrige los movimientos de la cámara.
  • El último de ellos es un sistema puramente digital y que normalmente ofrece peores resultados, aunque suele ser complementario con los otros dos sistemas.

La estabilización óptica probablemente sea la más eficiente, ya que ha sido diseñada específicamente para cada objetivo aunque la mecánica tiene la ventaja de que al estar integrada en el cuerpo, es válida para cualquier objetivo que usemos, en el caso que trabajemos con réflex o cámaras sin espejo de objetivos intercambiables.

Controles manuales

Los valores básicos que debemos dominar de manera manual son dos: La apertura del diafragma y la velocidad de obturación.

La apertura podríamos definirla como la capacidad que tiene el objetivo de dejar pasar más o menos luz a través del diafragma. Una característica que está íntimamente relacionada con los números F. A menor número F, mayor es la luz que nos permitirá pasar el diafragma.

El segundo valor básico es la velocidad de obturación, es decir, la rapidez con que la cámara es capaz de abrir y cerrar el obturador, dejando pasar, más o menos luz al sensor, y que nos va a permitir o congelar la imagen, o crear un efecto de movimiento.

Los controles manuales son básicos para aprender fotografía, pero hoy en día no es necesario conocer estos valores pues existen cámaras que no tienen controles manuales que gestionan tanto la apertura como la velocidad del diafragma de forma automática, sin dar la posibilidad al usuario de manipular sus valores. Esto es interesante para los que sólo quieren disparar y no quieren complicaciones, sin embargo, si queremos tener la posibilidad de controlar la cantidad de luz que queremos dejar pasar y conseguir diferentes efectos variando los valores, es fundamental tenerlos presentes.

El negativo Digital: Formato Raw

Otra de las características que no se deberían pasar por alto cuando buscamos una cámara de fotos es la posibilidad de disparar en formato RAW. El formato RAW podríamos definirlo como el equivalente al negativo en el mundo digital. Se trata de un formato que contiene la totalidad de los datos de la imagen tal y como ha sido captada por el sensor y que por tanto nos permite una capacidad de edición mucho mayor al de otros formatos de imagen como el JPG, estandarizado en las cámaras.

Modos de Enfoque y Disparo

Existen muchos usuarios que se conforman con poder hacer fotos que salgan relativamente bien, y que prefiere que la cámara haga la mayor parte del trabajo posible, eligiendo la mejor configuración de forma automática.

Para esto están los automatismos, que incluyen la mayoría de compactas y cámaras puente, e incluso algunas réflex de gama amateur. A continuación, analizamos algunos de los más importantes y frecuentes:

  • Modos de escena: Se trata de una serie de modos preconfigurados donde la cámara elige los parámetros más adecuados para cada tipo de fotografía. Así podemos encontramos con una infinidad de ellos, desde un modo retrato hasta un modo nocturno, pasando por cualquiera que nos podamos imaginar.
  • Reconocimiento de caras: Es otro de los automatismos estrella de los últimos modelos de cámaras. Se trata de un modo en que la cámara es capaz de reconocer las caras que salen en el encuadre, con la idea de mejorar el enfoque y evitar las fotos en las que la cámara, por equivocación, enfoca donde no debería.
  • Reconocimiento de sonrisas: Surge como complemento al reconocimiento de caras, y su funcionamento es parecido, aunque en esta ocasión de lo que se trata es de que la cámara se dispare automáticamente cuando detecta una sonrisa.
  • Panorámicas automáticas: Es otra de las funciones que los fabricantes están incluyendo en sus últimos modelos. Básicamente se trata de facilitarnos la tarea de realizar panorámicas, tanto en el momento de la toma de fotos como en la edición posterior, ya que la cámara lo hace todo de forma automática.

Video

La tendencia va dirigida a que el vídeo en las cámaras fotográficas, ya no es cosa exclusiva de las compactas, sino que ya han aparecido cámaras réflex profesionales con la posibilidad de grabar video en alta definición, y todo hace indicar, que cada vez será más frecuente, y que la calidad de estas grabaciones irá en aumento a su vez.

Los formatos para video son AVI, DV, MPEG, MOV (a menudo con el motion JPEG), WMV, y ASF (básicamente iguales que WMV.

Las grandes marcas han sacado al mercado nuevos modelos de cámaras que permiten registrar imágenes en movimiento con calidad HD.

Almacenamiento (Tarjetas de Memoria)

El carrete se ha sustituido por una tarjeta de memoria flash que se inserta en una ranura existente en el propio cuerpo de la cámara. Permite comprobar el resultado inmediatamente después de haberse tomado la foto, borrarla si no nos satisface el resultado, o repetirla de nuevo tantas veces como deseemos. Una vez que se consume la capacidad de la tarjeta, todas las fotos se pueden transferir o copiar en otro soporte informático, ya sea un CD, DVD, el disco duro del ordenador, etc. Después de transferidas todas las fotos hacia otro soporte, se pueden borrar de la tarjeta para poderla utilizar de nuevo, convirtiéndose así en lo que podríamos llamar “un carrete infinito”.

Existen varios tipos de tarjetas de memoria flash para su empleo en las cámaras fotográficas digitales. Además, algunas de ellas se pueden emplear también en otros tipos de dispositivos digitales como videocámaras, teléfonos móviles, reproductores MP3, etc. Entre los tipos de tarjeta de memoria flash más conocidos se encuentran:

  • Compact Flash (CF): Es la tarjeta flash de mayor tamaño. La emplean principalmente todas las cámaras digitales reflex (DSLR). Pueden ser del tipo I o del tipo II.
  • Multimedia Card (MMC): Pueden sustituir en muchos casos a las tarjetas Secure Digital (SD), pues ambas poseen las mismas dimensiones. Tienen la ventaja que consumen muy poca energía y su precio no es elevado.
  • Secure Digital (SD): Son las más ampliamente utilizadas en las cámaras digitales compactas. Se pueden adquirir con diferentes capacidades de almacenamiento y con velocidad de transferencia de datos de hasta 133x. Para las de alta capacidad es necesario verificar primero si su uso es compatible con el modelo de cámara donde se desea utilizar.
  • Memory Stick (MS): Solamente la emplean las cámaras digitales de la marca SONY.
  • xD-Picture Card (xD): La utilizan únicamente las cámaras digitales de las marcas Fuji y Olympus.

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