Además de la eliminación de los ojos rojos de las fotos, la técnica básica más demandada por los usuarios es la integración de dos o más imágenes en un solo elemento, ya sean fotografías completas unidas por un efecto de difuminado, o fragmentos sueltos introducidos en la fotografía principal de una manera más o menos natural. Si bien es cierto que Adobe Photoshop no es el editor más indicado para este tipo de tareas sencillas, nos ayudará a familiarizarnos con el entorno del programa antes de embarcarnos en mayores empresas.

Utilizaremos la herramienta de degradado para realizar la selección. El primer paso que vamos a realizar va a ser abrir la primera imagen, seleccionaremos todo pulsando Control + C y a continuación cerramos la imagen y abrimos la segunda imagen. Acto seguido, hemos de crear un canal alfa nuevo, para ello nos dirigimos a la ventana de canal y creamos uno. Ahora realizaremos un degradado en ese canal alfa, para ello seleccionamos la herramienta degradado. Dejamos la parte superior izquierda en blanco realizando un degradado al negro, tal y como se muestra en la imagen. La forma de degradado se debe de realizar en función de la imagen a emplear.

Realizamos la selección del nuestro canal alfa, y para ello nos dirigimos a la ventana de canales y pinchamos sobre el icono de selección. Abrimos la ventana de capas y seleccionamos la capa de la imagen 1, vamos al menú edición/pegar y ajustamos la imagen de la imagen 2 hasta que nos quede como queramos o buenamente podamos, teniendo en cuenta que la destreza mejorará de manera considerable con la práctica.

A continuación igualaremos el tono de ambas imágenes, nos dirigimos al menú imagen/ajustes/tono-saturación y marcamos la casilla colorear y poniendo los valores: Tono: 22 Luminosidad: 0 Saturación: 36 Para poder guardar en formato JPG debemos de borrar la capa alfa, ya que si no, el programa no nos permitirá hacerlo, así pues, nos dirigimos a la ventana de canales y arrastramos el canal alfa a la papelera. Acto seguido acoplamos las dos imágenes para que se integren en una sola.

Por último, a fin de limar las pequeñas imperfecciones o desfases producidos al integrar dos imágenes completamente tomadas en distintas condiciones de iluminación, balance de blancos, etc, debemos equilibrar la curva de sombras, dando una entonación uniforme, así como disminuir el contraste para que los bordes recortados o solapados se mimeticen de forma eficaz en la imagen anexa. Guardamos en el formato que mejor se adapte al medio en el que vamos a reproducirlo, realizando otra copia en el formato propio de Photoshop por si es necesario volver sobre nuestros pasos en una nueva edición futura, y tan sólo nos queda lo más importante: exhibir nuestra pequeña obra de arte, seguro que tan curiosa como la que podemos observar en la imagen de la izquierda.


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