A tener en cuenta: Para montar un buen sistema e cine en el PC no es necesario disponer de los mejores componentes del mercado, al menos en lo relativo a las características que buscamos, ya que la potencia necesaria para mover polígonos y renderizados en juegos no es obligatoria para conseguir una buena calidad de imagen y sonido. Podremos entonces partir de un equipo que se nos ha quedado antiguo para ciertos programas y juegos y adaptarlo para un uso audiovisual añadiendo unos pocos componentes, o también formando un equipo desde cero con los materiales específicos para un sistema de Home Cinema.
En primer lugar hemos de elegir la carcasa o acondicionar la existente. Los llamados borebones, son carcasas destinadas a un uso de ordenador para el salón, con control de volumen incorporado y una pantalla LCD que van desde las más sencillas monocromáticas que nos indican parámetros básicos como el volumen, la reproducción, etc, hasta las táctiles a todo color con ecualizador incorporado. Vienen a costar desde unos cien euros. Si ya tenemos carcasa, hemos de eliminar todos los componentes que no nos hacen falta, como puede ser los lectores de tarjetas, disquetes, modem, etc, para que pueda correr el aire con un volumen suficiente para enfriar los componentes sin necesidad de ventiladores adicionales.
Hemos de vigilar cualquier componente que pueda emitir ruido, ya que en un entorno con luces tenues y en absoluto silencio, como suele suceder en el visionado de una película, ya que cualquier fuente de ruido por pequeño que sea puede resultarnos molesta. Deberemos cambiar los ventiladores que vengan de serie por otros de mayor calidad y baja emisión de decibelios. Esto supone una inversión muy pequeña, no suele superar los diez euros. En caso de partir de un borebón, ya vienen añadidos ventiladores ultra-silenciosos en las carcasas de gama media-alta.
No es necesario hacernos con una tarjeta de video potente, ya que una de calidad media puede cumplir perfectamente con nuestras expectativas cinéfilas. Es importante tener en cuenta las salidas y entradas de componentes de video si queremos aprovechar las ventajas de nuestro monitor. Una salida HDMI incrementará la calidad del visionado de forma muy sensible, pero para ello debemos disponer de un monitor compatible. A la hora de comprar una tarjeta de sonido hemos de ser algo más sibaritas. Optaremos por una salida 5.1 como mínimo, y una conversión de sonido realizada por hardware para no ocupar recursos del micro y obtener una mejor experiencia auditiva.
El siguiente paso es el más fácil pero a la vez el menos atractivo para nuestro bolsillo. Para completar un PC Home Cinema de calidad debemos tener un conjunto de altavoces de calidad, con un subwoofer activo de gran potencia para potenciar los graves y unos satélites, al menos cinco, colocados estratégicamente alrededor de la habitación a la altura de nuestros oídos. El monitor es conveniente que sea panorámico con suficientes pulgadas para podernos distanciar al menos dos metros. Hay que fijarse en la calidad de los negros y el contraste. La resolución nativa ha de coincidir con la máxima soportada por nuestra tarjeta gráfica. Por último, aunque un reproductor DVD corriente puede hacernos una buena función, la excelencia pasa por montar un reproductor Blu-Ray para no tener nada que envidiar a los mejores equipos de salón.
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