La preponderancia de los dominios clásicos generales como .com ó .net y de países (.es, .us, .fr) podría desaparecer en un tiempo relativamente breve. Al menos esa es la sensación que me invade al leer noticia en la cual Paul Twomey, presidente de la Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados (ICANN), anuncia para 2009 que los internautas podrán crear sus propios dominios.

Esta posibilidad permitiría una mayor flexibilización de la red y no digamos unos mayores ingresos económicos para ICANN, que vería multiplicadas sus posibilidades de registro de páginas web, a veces circunscritas a la disponibilidad de algunos nombres ya ocupados por “ladrones de dominios” que aprovechan ciertas popularidades para sacar tajada y visitas.

El estricto y organizado sistema de dominios sufriría así un lavado de cara radical, ya que con la nueva normativa se podrían crear dominios casi sin límite, ni orden, ni concierto. Sin embargo, sí que existen algunas restricciones en cuanto al respeto de los derechos de la marca, la semejanza a nombres ya conocidos o la usurpación de identidades de comunidades reconocidas.

En esta “apertura” destaca que los nuevos dominios se podrán registrar con caracteres del alfabeto chino, cirílico, árabe…Algo que, por cierto, responde al deseo de pluriculturalidad e integración de los pueblos y lenguas en la teoría, pero que en la práctica no deja de dificultar la tarea de los usuarios para acceder a esas páginas, según mi parecer.

De esta forma el afán por la customización y la “usuarización”, llega también a los dominios de Internet , que pierden su antigua y práctica jerarquía organizativa para entrar de lleno en el caos de los caracteres. Claro, que poder hacerse con una de estas nuevas “matrículas” para nuestra web no es tan  fácil como pueda parecer de primeras, ya que la opción de crear un dominio propio puede salir por varias decenas de miles de dólares, lo cual no sé a vosotros, pero a mí me disuade de cualquier ligera pretensión que tuviera de hacerlo.

En fin, como siempre los menos pudientes seguiremos como hasta ahora, ni .com-tigo ni sin ti.

 


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