Desde hace algunos años, la sociedad española se caracteriza por la escasez de tiempo libre, lo que se traduce en cocinar en el menor tiempo posible. Pero preparar recetas tradicionales es mucho más fácil de lo que pensamos, y también más cómodo y relajado, si utilizamos una olla de cocción lenta, el método que se ha puesto de moda y que ha llegado a nuestras cocinas para quedarse.

Lo que implica cocinar con una olla lenta

Preparar nuestros alimentos con una olla de cocción lenta como Crock-Pot permite disfrutar de platos más sabrosos y saludables, alargando las cocciones -lo que se ha llamado slow cooking– y manteniendo los alimentos a temperatura baja pero constante durante un largo periodo de tiempo.

Gracias a ello se evita que las vitaminas se pierdan, y a la vez que el calor se reparta mejor y los alimentos se cocinan de manera uniforme. Además, este tipo de cocina permite el ahorro doméstico, porque los cortes más duros –y asequibles– de las carnes se convierten en tiernos, suaves y jugosos al transformar su colágeno en gelatina.

Olla Crock-Pot

Aunque los tiempos de cocinado son prolongados, no requieren de nuestra atención: podemos programar la olla para encontrar la comida lista a la hora que hayamos marcado sin necesidad de vigilar la cocción, ni remover los alimentos. Se puede incluso cocinar con antelación y olvidarse del guiso, algo que la olla express, la sartén o el horno no permiten en nuestra cocina.

La olla Crock-Pot funciona conectada a la luz, por lo que puede usarse prácticamente en cualquier lugar y, debido a su bajo consumo, su uso es económico frente a otro tipo de modos de cocina. El hecho de que sea un electrodoméstico muy fácil de usar (basta con encenderlo y seleccionar la potencia), sumado a que la cocción lenta evita las sorpresas que nos da la olla express, el resultado con la cocina lenta a baja temperatura no hay sorpresas y el resultado en nuestros platos es siempre el esperado. Esto evita el estrés de andar pendiente del fuego y del estado de la comida: las verduras y legumbres quedan enteras, no se deshacen; y la carne y el pescado no se pasan.

Cocina tradicional en Crock-Pot

Con la cocina lenta no tendremos que reaprender a cocinar las recetas de siempre: solo necesitan pequeños reajustes para adaptarse a la olla lenta. Por ejemplo, lo normal es reducir la cantidad de líquidos, porque en la Crock-Pot apenas hay evaporación.

Eso permite concentrar los sabores y que nuestros platos queden mucho más sabrosos a pesar de no contener apenas sal y grasas. Analizamos a fondo tres recetas de platos tradicionales van tres ejemplos de platos tradicionales cocinados en Crock-Pot.

Cómo preparar lentejas estofadas con verduras en una olla de cocción lenta

Olla Crock-Pot

Las lentejas estofadas son un plato clásico de la cocina tradicional española. En este caso, las cocinamos con verduras. Estos son los ingredientes para cuatro personas:

  • 500 gramos de lentejas
  • 1 tomate
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal

Para cocinar lentejas estofadas usando una olla de cocción lenta Crock-Pot, tenemos que remojarlas primero unas ocho horas, a menos que sean lentejas pardinas, en cuyo caso bastará con pasarlas un minuto bajo el grifo. Retiramos aquellas que hayan quedando flotando, las escurrimos y las colocamos en la olla lenta. Añadimos todas las verduras picadas en trocitos y los ajos enteros (para poderlos retirar después).

Cubrimos con agua, añadimos un poquito de sal y un chorro de aceite de oliva. Tras esto, programamos siete horas a baja temperatura. Una vez finalizado el programa, tendremos unas sabrosas lentejas.

Aprendiendo a cocinar bacalao confitado en Crock-Pot

El cocinar pescado en olla lenta también mejora su sabor y textura. Podemos preparar por ejemplo un bacalao confitado para el que sólo necesitaremos tres ingredientes. Las cantidades para cuatro personas son:

  • 2 lomos de bacalao desalado (unos 800 gramos en total)
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra suave

Partimos el bacalao en tajadas. Para confitarlo, cubrimos el fondo de la Crock-Pot con aceite de oliva, colocamos los lomos de bacalao desalados con la piel hacia abajo (para que liberen su gelatina) y los ajos con un golpe, y añadimos más aceite hasta llegar a la mitad del bacalao. Cocinamos una hora y media a alta temperatura, en caso de que los lomos sean gruesos; o durante una hora si estos son finos. Comprobamos el punto del pescado, sacamos y reservamos.

Olla Crock-Pot

Ponemos en el vaso de la batidora el líquido de confitar, retirando los ajos. Batimos hasta emulsionar y obtendremos una crema amarillenta similar a una mayonesa ligera. Servimos los lomos de bacalao acompañados de la salsa.

Cómo cocinar patatas con costillas en una olla de cocción lenta

Los guisos como las patatas con costillas son uno de los puntos fuertes de la cocina lenta. En electrodomésticos como Crock-Pot, este tipo de recetas ganan sabor frente a fórmulas tradicionales de cocina en olla express. Aunque se recomienda realizar un paso previo en la sartén, el grueso de la receta la haremos con la olla. Los ingredientes para cuatro personas son:

  • 500 gramos de costillas de cerdo troceadas
  • 2-3 patatas
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 2 dientes de ajo
  • ½ cucharada pequeña de pimentón dulce
  • 1 cucharada pequeña de orégano
  • Aceite de oliva
  • Sal

Ponemos en una sartén un chorro de aceite de oliva y doramos las costillas. Añadimos la cebolla picada, la zanahoria en rodajas y los ajos enteros pelados. Rehogamos. Echamos el pimentón, y damos unas vueltas para que se integre, tras lo que retiramos del fuego la sartén.

Ponemos en el fondo de la Crock-Pot las patatas peladas y en trozos. Echamos el contenido de la sartén por encima, el orégano y un poco de sal, aunque esta rara vez suele ser necesaria en cocina lenta y podemos obviarla. Añadimos un vaso de agua y cocinamos en durante ocho horas en posición baja.

Olla Crock-Pot

Preparar los platos de siempre con Crock-Pot es sencillo. La cocina lenta ha llegado para facilitar el día a día y reducir nuestro nivel de estrés, a la vez que nos permite comer rico y saludable. La cocina a baja temperatura se parece mucho a la cocina rápida tanto en el procedimiento como en las cantidades, pero con la ventaja de que, una vez preparados los ingredientes, no necesita atención.

l buen resultado está garantizado gracias a la cocción prolongada, que también conserva nutrientes y favorece las texturas tiernas y jugosas. La ollas de cocina lenta son un electrodoméstico eficiente y una gran ayuda en el día a día.

Fotografía de portada | Lentil Soup (CC BY-ND 2.0)


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