Cada vez nos preocupamos más por llevar una alimentación saludable y disfrutamos cocinando en casa, pero paradójicamente parece que tenemos menos tiempo que dedicarle a la cocina. Planificar y organizar la compra y las comidas se hace difícil, por eso los sistemas de conservación al vacío están ganando mucho adeptos en los últimos tiempos.

Ya conocemos cuáles son las ventajas del envasado al vacío y los diferentes tipos que podemos usar en casa, y en este artículo analizamos a fondo la FFS010X de FoodSaver. Esta envasadora al vacío se presenta como la opción ideal para la conservación a corto plazo y la hemos puesto a prueba para comprobar cómo puede ayudarnos en el día a día.

Diseño compacto y cabezal ajustable, se adapta a cualquier cocina

Lo primero que llama la atención de la envasadora FFS010X de FoodSaver es el tamaño y el diseño de la propia máquina. Asociamos el envasado al vacío al mundo profesional, y por eso imaginamos máquinas grandes y voluminosas, pero este modelo es todo lo contrario.

Con un diseño en vertical compacto y elegante, esta envasadora ocupa muy poco espacio y realmente cabe en cualquier rincón de la cocina, además pesa muy poco y no necesita un gran área de maniobra para utilizarla. Está específicamente pensada para usar a diario con frecuencia, y cumple con las exigencias de comodidad y practicidad.

Otro punto a favor es que no dispone con piezas sueltas o accesorios que puedan complicar el uso, y los botones de funcionamiento son mínimos. Las partes principales de la envasadora son:

  • La base con una plataforma marcada donde colocar lo que vayamos a envasar.
  • El cabezal ajustable mediante los botones manuales de liberación.
  • El botón de inicio.
  • La luz de inicio, que indica cuando se puede comenzar el proceso y cuando ha terminado.

Los accesorios FoodSaver para envasar a corto plazo

Para sacar el máximo partido a la envasadora necesitamos envases que garanticen conservar la máxima frescura. En este caso, la máquina está diseñada para ofrecer los mejores resultados con los accesorios específicos FoodSaver, dependiendo del alimento que queramos envasar:

  • Recipientes Fresh Containers. Transparentes, de alta durabilidad y muy resistentes, dotados con una tapa especial con una válvula y cierre especial antigoteo. Los hay de diferentes tamaños, tienen un diseño atractivo y son apilables, facilitando el almacenaje para ahorrar espacio. Se pueden guardar en la nevera, en el congelador y en el armario, y son aptos para microondas y lavavajillas.
  • Bolsas de cierre tipo zip. También transparentes y con espacio para anotar el contenido, las bolsas FoodSaver tienen canales especiales y múltiples capas que garantizan la extracción del oxígeno y protegen totalmente el alimento del aire y la humedad exterior. Son reutilizables y se pueden conservar en el frigorífico y en la despensa, ahorrando mucho espacio.

En ambos casos la conservación de los alimentos se duplica respecto a métodos tradicionales, como los envases de plástico o las bolsas de congelación comunes. Los Fresh Containers son perfectos para platos preparados y alimentos más delicados, como un sándwich o fruta, verdura… Las bolsas son ideales para  productos secos o frescos ligeramente húmedos, como un aguacate, y ambos resultan muy cómodos para llevar a cualquier parte.

Primeros pasos con la envasadora: ¿cómo funciona?

Una vez fuera de su caja y su embalaje, la envasadora a corto plazo FoodSaver solo necesita un pequeño espacio sobre una superficie despejada y una toma de corriente para enchufarla. Sin ningún montaje extra, ya podemos empezar a usarla con el accesorio que deseemos.

En nuestro caso hemos aprovechado la típica compra semanal para conservar y organizar mejor todos los productos, planificando también los menús de los días siguientes. Por ejemplo, había frambuesas en oferta pero no sabemos todavía cuándo las vamos a consumir, y como es una fruta muy delicada que se estropea rápidamente, la envasamos al vacío.

Para ello, simplemente colocamos la fruta tal cual en el recipiente Fresh Container, recomendado para productos frescos. Una vez bien cerrada la tapa, lo situamos sobre la base guiándonos con la marca de la plataforma. A continuación, presionando los botones del cabezal, lo ajustamos hasta encajarlo con la válvula del recipiente. Al escucharse “clic”, se ilumina la luz verde.

Ya podemos pulsar el botón de inicio para que la máquina se encargue ella sola de extraer todo el aire para envasar al vacío. Cuando termina, se detiene automáticamente y ya podemos volver a separar el cabezal para retirar el envase sellado. Hemos guardado las frambuesas en la nevera y han permanecido como recién cosechadas durante días, hasta que a final de la semana las consumimos.

Envasar con las bolsas es un proceso muy similar. Solo hay que asegurarse de no llenarlas en exceso y de cerrar bien el cierre zip antes de colocar la válvula de la bolsa sobre la plataforma. El cabezal se la envasadora se ajusta de la misma forma y el funcionamiento de vacío es el mismo.

El día a día con la envasadora a corto plazo en casa

Los puntos fuertes de esta envasadora a corto plazo son su facilidad de uso, su pequeño tamaño y su utilidad para ayudarnos en el día a día cotidiano. Una vez en casa es fácil acostumbrarse a usarla cada día, ya que el proceso es rápido y muy cómodo.

Es perfecta para planificar las comidas de toda la semana, sobre todo si pasamos poco tiempo en casa y necesitamos dejar los platos cocinados para llevar al trabajo, o tomar a la vuelta en la cena. Los platos preparados se conservan como recién hechos el doble de tiempo y los productos más delicados están protegidos, incluso llevándolos en la mochila de excursión.

Las bolsas de cierre zip son ideales para proteger alimentos secos que se enrancian rápidamente al contacto con el aire, o que son muy sensibles al ataque de insectos, como frutos secos, cereales o café. Además son perfectas para conservar frescos embutidos y quesos, productos muy típicos de tener en la nevera durante varios días porque nunca los gastamos de golpe.

Los recipientes y las bolsas se apilan con facilidad y es más fácil tener todo ordenado. Así ganamos espacio en la nevera y en la despensa, siempre tenemos a la vista todos los alimentos y evitamos desperdiciar comida, ahorrando así también tiempo y dinero.

Como son reutilizables, no cuesta nada abrirlos para sacar una porción, por ejemplo de queso, y volver a sellar al vacío. Esto puede ser muy práctico también de cara a las próximas fiestas, para dejar preparados varios platos con antelación como recién hechos, y también para no desperdiciar las sobras.

En definitiva, la envasadora FFS010X de FoodSaver es ideal para cualquier familia que necesite una ayuda extra para organizarse en la cocina. Conservando a corto plazo tanto nuestros platos cocinados como los alimentos frescos, es más fácil planificar comidas saludables y disfrutar de su sabor con la máxima frescura.


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