Las redes eléctricas inteligentes están llamadas a marcar un antes y un después en la gestión y distribución de energía, y la tecnología para levarlas a cabo, está al alcance de la mano, o casi. Siemens es la principal compañía que trabaja en el desarrollo de estas redes, también conocidas como smart grids.

Las smart grids permiten al usuario recibir y aportar energía a la red en función de sus necesidades y las de la red y son una pieza fundamental en la implantación del coche eléctrico. Por este motivo, Siemens ha creado una nueva unidad de negocio en España dispuesta a abordar el mercado del coche eléctrico.

Estas redes permitirán la comunicación en tiempo real entre el consumidor, los gestores, las empresas eléctricas y, en general, todos los agentes del sistema. Además, optimizarán el consumo energético según criterios medioambientales y económicos. De ser cierto, se tratará de un revolución en su campo, que afectará positivamente a muchos ámbitos de nuestra vida diaria.

Es decir, que en un futuro próximo el usuario podrá cargar su coche por la noche y, dando su autorización a las empresas comercializadoras de la energía eléctrica, permitir que la red recupere parte de esa energía en momentos en que lo pueda necesitar por la existencia de picos de demanda.

El desarrollo de estas smart grids resulta más que ineludible, necesario, ya que al producirse un importante aumento de la demanda energética en los últimos años, un mayor uso de fuentes de energía renovable y la necesidad de renovación de las infraestructuras del transporte y el cambio climático.

En nuestro país, la compañía participa en el proyecto “verde”, cuyo objetivo es liderar las bases tecnológicas para el desarrollo y fabricación de vehículos eléctricos en España, así como el desarrollo de aplicaciones para la integración de los vehículos que funcionen con energías renovables en las redes de distribución. Un pequeño paso hacia la llamada “democratización” de la energía.