Los ocultistas defienden la existencia de una especie de biblioteca “astral”, donde se almacenan los archivos akásicos: un conjunto de documentos pictóricos, o recuerdos de todos los sucesos, acciones, deseos, pensamientos y sentimientos que han ocurrido desde el inicio de los tiempos.

Sin querer meternos de lleno en estas ideas propias del new age, sí citándolas como bonita utopía, en poco tiempo podríamos tener algo que se acercaría levemente a esto gracias a la red de redes: una biblioteca cuasi universal sin libros físicos. El proyecto se llama “Europeana” y podría estar disponible antes del próximo año.

Dos millones de documentos digitales entre los que habría libros, fotografías, música, pinturas, películas, mapas, manuscritos y revistas serían el objetivo inicial de sus promotores, los cuales se irían ampliando poco a poco. En el proyecto colaborarán fundaciones, bibliotecas, museos y otras entidades relacionadas con el patrimonio artístico y cultural de los países miembros.

Esta Biblioteca Digital Europea será un elemento fundamental para proporcionar un acceso a la cultura libre, gratuita y sin límite, ya que a través de cualquier ordenador podríamos llegar a gran cantidad de conocimientos en diferentes idiomas.

Una buena noticia, sin duda, y fundamental para perpetuar los conocimientos de la humanidad hacia la eternidad. Ya pueden quemar libros ya, los bomberos de Fahrenheit 451.