En un mundo de internet, telefonía móvil, redes sociales, televisión… a veces es fácil caer en el error de obviar que lo que el ser humano necesita es comunicarse, interaccionar con otros humanos, vivir y sentir.

Aunque todos los medios fruto del avanxe de la tecnología no son en sí los culpables de la degradación que ha sufrido la comunicación humana (de hecho, muchas veces ha permitido estrechar las relaciones humanas salvando grandes obstáculos para la comunicación como la distancia o el idioma); pero bien es cierto, que en ocasiones ha promovido que mediante un uso inadecuado de esas herramientas, ya sea por su abuso o por su utilización como parapeto para nuestro temor a enfreantarnos a nuestros miedos e inseguridades, las relaciones humanas se hayan resentido al olvidar su esencia.

Este corto busca ahondar en esta gran verdad, y en un mundo conectado e interaccionado por medio de la tecnología, que no olvidemos nunca que somos humanos, y como tales, la comunicación es la base de nuestra esencia. Espero que lo disfrutéis.